EL REAL DE SAN VICENTE–SOTILLO DE LAS PALOMAS–PEPINO Km. 42

Día 19-2-09. Antes de abandonar El Real de San Vicente paso por un bar donde los paisanos, fieles a la tradición, toman su café y la correspondiente copa de coñá, el ambiente está cargado de humo así que contamino mis pulmones durante unos minutos, ya habrá tiempo de sobra de oxigenarlos luego.

El Real de San Vicente


A las 8 en punto salgo del pueblo tomando la solitaria carretera de Hinojosa de San Vicente durante 5 km., luego comprobaré que hay un camino que bien podría haber utilizado, pero de esto me doy cuenta ya algo tarde.
Voy rodeando el Cerro San Vicente donde sobresale una antigua fortaleza musulmana con una torre redonda de vigilancia ahora iluminada por el potente sol de la mañana. Este será otro día calcado a los anteriores, soleado y algo caluroso en las horas centrales, lo aprovecharé completamente.
Cruzo el pequeño pueblo de Hinojosa para tomar un hermoso camino que me llevará al pueblo de Marrupe a través de fincas con cerramientos de piedra, zonas de prados muy verdes y los campos adehesados al mas puro estilo mediterráneo, es un muy agradable y placentero trayecto amenizado con el cántico de miles de pájaros, palomas torcaces y perdices además del cruce de algún conejo despistado.

Camino de Marrupe


Comienzo a ver alcornoques y que serán una constante durante toda la jornada, algunos de ellos realmente espectaculares por sus dimensiones.
Al entrar en Marrupe un paisano viene de frente con ganas de charla, supongo anda sobrado de tiempo así que nos lo tomamos con calma y nos tiramos un buen rato de palique.

Gigantesco Alcornoque


Desde Marrupe a Sotillo de las Palomas el camino sigue entre encinares pero ahora teniendo las cumbres de Gredos enfrente como si fuera un escenario para una película. He pasado muy cerca de los Molinos del Aguijón en el Río Marrupejo, molinos maquileros ahora en absoluta ruina, mas tarde volveré a cruzar el Río Marrupejo.
En Sotillo de las Palomas compro una botella de agua y me tomo una cerveza en el bar del pueblo, enseguida tomo la Cañada Real Leonesa pasando por una gran dehesa de toros bravos llamada Finca Chinillas, los toros me miran sorprendidos detrás de las alambradas.
Todas estas zonas son estribaciones oeste de la Sierra de San Vicente con elevaciones de 500/700 metros, muchos arroyos, pastizales y terrenos muy fértiles.
Abandono la cañada real en un giro radical a la izquierda a través de un camino que comienza un furo ascenso para superar un elevado cordal descendiendo a continuación al cruce del Río Marrupejo, es el Camino del Pontón que me llevará hasta el pueblo de Segurilla.
Desde Sotillo de las Palomas no he vuelto a ver ninguna señal ni balizas del GR63 aunque voy por el trazado que viene en el mapa de dicho GR.
A las 15h30m entro en Segurilla, me entretengo un rato con la gente que sale a dar su cotidiano paseo al confortable sol de la tarde. Contemplo, desde alguna distancia, la Atalaya Árabe ubicada en un elevado cerro, es evidente que todas estas torres de observación debían tener algún sistema de comunicación entre ellas pues son bien visibles unas de las otras en la distancia.
Continúo caminando por una pista casi en línea recta hacia Cervera de los Montes cruzándome con grupos de señoras que pasean y toman el sol en animada charla, solamente interrumpida su tranquilidad por la presencia de un forastero caminante.

Fincas Adehesadas


El pequeño tramo de camino, una vez cruzado Cervera de los Montes, hacia Pepino, mi destino inmediato, es toda una delicia, como una corredoira entre encinares y cercas de piedra, solo interrumpida mi tranquilidad al adelantarme algún ciclista a toda leche. Todos estos caminos son el sueño de los ciclistas (BTT) pues están en plena naturaleza y sin el peligro de los coches y sin grandes desniveles. Bueno el peligro se lo provocan estos ciclistas a los caminantes como yo.

Al fondo Gredos


A las 17h30m llego a Pepino, busco la Posada del Serengue (www.paralelo40.org/serengue), donde he reservado habitación, está justo en la desembocadura del camino de Cervera. Esther, que es la persona con la que he hablado por teléfono, no ha llegado aún pero Antonio, su padre, me atiende. Nos sentamos en un pequeño salón que está congelado, charlamos un rato hasta que Antonio se tiene que marchar, me deja en la nevera escribiendo la crónica mientras espero la llegada de Esther. Cuando ya estoy tiritando de frío llega Esther, me da habitación, pongo la temperatura mas veraniega y a la rica ducha calentita.
Me cuenta Esther que el nombre de la Posada El Serengue proviene de un baile tradicional del pueblo de Villar del Pedroso (Cáceres) de donde es originario su marido que a la vez es el alcalde de Pepino. El baile de El Serengue debe ser un acontecimiento muy especial pues se baila en el Carnaval de las Ánimas y son siete días de actos muy animados y con mucha tradición.

Finca Chinillas


Tengo la intención de terminar este itinerario del GR63 Senda Viriato mañana partiendo de Pepino siguiendo hasta el pueblo de San Román de los Montes y finalizar en Cazalegas.
Como quiera que en la posada no sirven cenas ni comidas pues me dirijo a un bar del pueblo donde con un par de huevos con patatas fritas y algo de queso me arreglo perfectamente. Al volver a la posada la temperatura es gélida, hace un frío de los demonios, esta madrugada la helada será de campeonato.
Datos del GPS: Distancia recorrida 42 km. Tiempo en movimiento 8h30m. Tiempo detenido 1h13m. Tiempo total empleado 9h43m. Media total 4,3 k/h. Desnivel acumulado 603 m.

PERFIL DE LA JORNADA