MUXÍA – CAMARIÑAS 30,5K

Día 7-07-2014. Después de un paréntesis de casi cuatro meses, retomo este bonito itinerario con la intención de terminarlo en Malpica el próximo jueves si las fuerzas me acompañan y naturalmente el buen tiempo por estos lares.

Ria de Camarinas al fondo Muxia


El bus que me trae desde Santiago me deja en el Puerto de Muxía a las 10h45m junto a varios peregrinos extranjeros que supongo seguirán la ruta jacobea hacia el norte o bien hacia Fisterra y Santiago. El ambiente en Compostela era de masificación absoluta de peregrinos con sus mochilas a la espalda, lleno en la estación de autobuses, las calles de Santiago abarrotadas, etc. etc. no hay duda de la enorme aportación económica que estos miles de peregrinos se dejan especialmente en Galicia pero igualmente en otras zonas por donde pasan los diferentes itinerarios o Caminos de Peregrinos, una auténtica bendición.
Bien, volvamos a Muxía donde la mañana es espléndida, soleada y con una temperatura veraniega, sobre los 24 grados cuando aún no ha entrado la mañana en su totalidad, luego hasta será sofocante el calor. Al haber madrugado bastante para tomar el avión, en Santiago tampoco he podido siquiera tomar un café, estoy desfallecido ahora mismo así que antes de comenzar la ruta entro en un bar a tomar un ribeiro y un trozo de empanada de bonito, la ración no es doble sino triple, casi me da un pasmo al ver semejante ración, con dificultad soy capaz de dar cuenta de la mitad dejando el resto para el almuerzo, en total 4 euros vino incluido, es decir desayuno y almuerzo. Una pasada.

Praia do Lago


Ya preparado para lo que sea menester, a las 11h5m abandono Muxía por una pasarela de madera que bordea la Praia da Cruz y Praia Espiñeirido iniciando el ascenso al Monte de Chorente aunque tengo algunos problemas para localizar la senda o camino pues no veo un claro sendero hasta que finalmente he de volver sobre mis pasos par seguir las flechas del Camino de Santiago que aparentemente van en la misma dirección, me cruzo con algunos peregrinos que saludan con el “buen camino” de rigor.
Al elevarme sobre el mar tengo excelentes panorámicas de la Ría de Camariñas al completo, Muxía, Cabo Vilán y los diferentes brazos o ensenadas que penetran tierra adentro entre bosques de pino y eucalipto, el azul intenso del mar contrasta con el brillante cielo, las suaves olas se deslizan pausadamente sobre la arena o las rocas en un movimiento delicado como para no molestar, todo un contraste con los embravecidos temporales que hace tan poco batieron estas costas.

Praia do Lago y Faro de Punta do Lago


Desciendo por un camino empedrado hasta el pueblo de Os Muíños desde donde se accede a la Enseada de Merexo con bonita y apacible playa, la húmeda brisa del mar sopla con suavidad aliviando la calorina que ahora empieza a ser más intensa.

Camarinas


A través de un espeso bosque desemboco en la Praia do Lago, primero he de cruzar la desembocadura del Río do Lago que casi me llega a la cintura, esto es por evitar el gran rodeo que hubiera supuesto ir hasta el puente de la carretera, así que botas en mano haciendo equilibrios y el agua más bien fría, cruzo el arroyo para comenzar el largo tramo de fina arena con las olas rompiendo a mis pies y refrescando todo mi cuerpo pues el sol calienta con cierta intensidad, seis bañistas toman el sol en un espacio de casi un kilómetro de largo.
Justo enfrente tengo Camariñas, diría que en corta distancia podría llegar cruzando la ría incluso a nado en poco tiempo, bueno esto es una apreciación demasiado atrevida, pero habré de recorrer todo el litoral que me tomará varias horas. Cruzada la larga y agradable playa de arena, llego al Faro de Punta do Lago donde me vuelvo a calzar las botas para seguir la ruta hacia la Praia da Barreira donde hay un camping, aquí hago una breve parada a tomar una cerveza y terminar la empanada que compré en Muxía, son las 14h, a la sombra se está estupendamente bien, los escasos campistas que hay almuerzan a la sombra de los árboles aunque el restaurante también se sirven comidas y con muy buen aspecto diría, el comedor está poco concurrido.

Iglesia de Cereixo


Voy a hacer un pequeño paréntesis en la redacción pues ahora, a las 21h30m, cuando estoy en una terraza frente al Puerto de Camariñas, se ha nublado comenzando a lloviznar, la temperatura bien pudiera haber bajado a los 14 grados, parece como si de pronto hubiera llegado el invierno.
Volvamos al relato de la jornada. Mi camino continúa bordeando la Ría do Porto a través del bosque de pino y eucalipto hasta descender a Cereixo donde llego a las 15h30m, sobresalen aquí los torreones de un elegante pazo, un gigantesco carballo centenario y la Iglesia románica, es un bonito conjunto disfrutado sin la menor interrupción, no veo un alma por los alrededores. Sigo por unas pasarelas de madera al lado del Río de Carnés entre un agradable bosque de ribera con carteles descriptivos de la fauna, flora y la figura de los molinos que tanto ayudaron al progreso económico de la zona. Me llevo una magnífica impresión de este bonito pueblo de Cereixo.

Praia de Punta Sandria


Sigo bordeando la Ría do Porto hasta cruzar, a través de un puente, el Río Grande y atravesar el pueblo de Ponte do Porto así como otras pequeñas aldeas a continuación como O Allo, Dor, Tasaraño, etc. etc. A partir de este último pueblo tomo la Ruta da Insua en A Ponte do Moezo a las 16h45m siguiendo hacia la desembocadura del Río Lamastredo y continuar por una larga y solitaria playa hasta Punta Sandría cuyo suelo está cubierto de conchas de almejas, no veo a nadie por los alrededores hasta que arribo a un parking con varios coches y zonas de recreo, es la Punta Sandría, un lugar que debe ser muy frecuentado por bañistas.
Sigo por un camino de tierra bordeando el Monte da Insua y la Enseada da Basa teniendo enfrente Camariñas nuevamente tan cerca y al mismo tiempo tan lejos aún. Ahora el camino se convierte en pista asfaltada hasta arribar a la aldea de O Cruceiro y seguir la carretera que me lleva hasta el final de la ensenada, abandono el asfalto entrando en la zona de costa con la marea baja así que camino por zonas húmedas hasta llegar a la Praia Area da Vila en las afueras de Camariñas, por el paseo marítimo entro en la bonita Camariñas donde llego a las 18h40m. He reservado habitación el Hotel O Parranda (www.oparranda.com) siendo atendido por su dueña quién resulta muy agradable y atenta.

Puerto de Camarinas


A continuación, después del habitual aseo, siguiendo la recomendación de la señora del hotel, me ubico en la terraza del Bar Playa, justo frente al puerto donde apaciblemente me tomo una tapa de pulpo, unas sardinas asadas al instante y una excelente atención y cuenta. Quedo sobradamente satisfecho por la calidad y la económica cuenta. A última hora se oscurece, comienza a lloviznar y como si de repente hubiera llegado el invierno me tengo que abrigar, con la sensación de estar en el mes de diciembre, vuelvo al hotel a dormir tapado con mantas, dos para ser exacto.
Datos del GPS: Distancia recorrida 30,5k. Tiempo en movimiento 7h. Tiempo detenido 35m. Tiempo total empleado 7h35m. Media en movimiento 4,6k/h. Media total 4,1k/h. Ascenso acumulado 482m. Descenso acumulado 454m.

PERFIL DE LA JORNADA