VEGADEO-BRES-RUTA
DE LOS MOLINOS-TEIXO Día 4-8-02. El autocar de Alsa me deja, a las 7,30 de la mañana, en Vegadeo, ahora bajo intensas nieblas, muy densas y húmedas, por tanto no puedo ver la Ría del Eo en su convergencia con el mar, hemos cruzado el río por un puente y ya se aprecia la estanqueidad del agua y el efecto de las mareas en la ribera. Con esta mañana tan fresquita, no hay ni un alma por los alrededores, de tal forma que a las 7,40 tomo la carretera que se dirige a Taramundi y que rápidamente comienza a tomar altura entre un tupido bosque de eucaliptos, al lado de la ribera del Río Monjardín, con una extraordinaria temperatura, tranquilidad y placidez increíbles, el arrullo de las palomas y otras aves, la ligera brisa que sopla y ningún coche por la carretera, por tanto voy caminando como en un sueño. Algunos molinos de pizarra, viejos y derruidos, al lado del arroyo, que ahora baja con poco caudal. Hay mucha humedad en el ambiente y a medida que va entrando la mañana, la temperatura comienza a ascender, también las nieblas quieren despejar, eso será bastante más tarde. Voy dejando por mi izquierda en el valle, pequeñas aldeas y sus correspondientes pistas de acceso, verdes valles con praderas donde pasta el ganado.
A mayor altura, el bosque va cambiando sus especies, ahora comienzan a aparecer castaños, abedules, avellanos, carballos, mezclados con eucaliptos, estos últimos van desapareciendo. Una lechuza posada en la rama seca de un árbol, permite que me acerque a corta distancia hasta que levanta el vuelo. Al lado de la carretera hay varias aldeas, muy pequeñas y casi deshabitadas, rodeadas de inclinados y verdes prados, grandes fardos de plástico negro, llenos de hierba en estado de fermentación, desprenden ese olor ácido tan peculiar. Unos curiosos hórreos con paredes laterales, muy grandes y diferentes a los que había visto hasta ahora. En el arcén de la carretera me encuentro un zorro, muy joven, muerto no hace muchas horas, seguramente un coche le golpeó, pobrecillo, también, algo más adelante, un gran puerco espín ha sido pisado por las ruedas de otro vehículo. Desde el collado “A Sela da Fabal”, a 340 mts. de altura, tengo a la vista el otro valle del lado contrario con varias aldeas al lado de la carretera que cruzaré a continuación, todo rodeado de abigarrado bosque, sobre todo de grandes castaños.
Sigo sobre los 400 mts. de altura, cada vez hay más humedad en los alrededores, las laderas del bosque escurren el agua hacia los arroyos y sus cantarinas y cristalinas aguas alegran mi tranquilo y relajado ascenso. En el collado “A Sela d´Entorcisa”, a 440 mts., tengo una buena panorámica del siguientes valle, este gira, al fondo, a la derecha, en ese punto hay una población algo mayor llamada Bres, donde llegaré dentro de poco rato, las montañas de alrededor comienzan a tener mayor altura, calculo que sobre los 800/900 mts. A la entrada de Bres hay algunos carteles anunciando varias rutas en las cercanías, pregunto a dos paisanos, que amablemente me informan con mucho interés, son la Ruta del Agua y la Ruta de los Molinos, en el Bar Casa César tienen información detallada. Puedo dirigirme a Taramundi a través de dichas rutas en lugar de la aburrida carretera, Pedro el encargado del Bar me facilita toda la información necesaria, me tomo un vasito de tinto con una tapita de buen queso de la tierra y comienzo la Ruta de los Molinos.
Es
la una del mediodía, mis amigos continúan
la Ruta de los Molinos, que como decía, sigue para descender por
el mismo arroyo, pero más hacia su nacimiento y retornar a Bres,
visitando varios molinos más, estos en estado muy precario, según
me dirían más tarde. Yo inicio el PR AS-102.1 Ruta
Teixo-Os Teixois hasta Taramundi. |