BEZANES – BRAÑAGALLONES – COLLÁU ARENES – LA
MUEZCA
Día 8-7-02. He dividido la jornada en dos partes bien diferenciadas, primero porque esta primera la he hecho en solitario, segundo porque el ascenso desde Bezanes hasta La Muezca, ya en el Cordal Cantábrico, es muy diferente a la siguiente parte de descenso hasta Tarna y tercero porque el meteorito del tiempo jugará una parte importante en el resto del día.
A medida que tomo altura por la retorcida pista, tengo una buena perspectiva de Bezanes y el estrechamiento que conforma, algo más arriba, el Río Nalón a través de escarpados paredones, la pista está franqueada por gigantescos y descomunales castaños y en este primer tramo con inclinadas praderas, paso por un mirador hacia el Ríu Monasteriu y su bonito valle, escucho el sonido del agua a pesar de la gran diferencia de altura. Cuando llevo ascendidos unos 200 mts. penetro en la espesa niebla que durante un buen tramo no me permitirá ver los alrededores, solamente las zonas cercanas a la pista que son muy bonitas, varias majadas en verdes praderas, hasta llegar a una fuente con dos provocadores chorros, hacia los 1.100 mts. de altura, donde hago una larga parada y terminar la empanada de bonito que compré ayer en Soto de Agues, además de llenar la cantimplora de la fresca agua.
En la tranquilidad del bosque voy escuchando el canto de las diferentes especies de pajarillos, es como un arrullo o música de fondo que me acompaña en la profunda soledad. De pronto se produce el milagro, dejo la niebla abajo y aparece el espectáculo de cumbres, bosques, paredones, picos, el azul del cielo y el mar de nieblas que se pierde en la lejanía de los valles. Con la claridad de la atmósfera, el brillante sol de la mañana desparrama sus rayos sobre toda la naturaleza para resaltarla y hacer de este un momento maravilloso, inolvidable, parece como el despertar de un sueño, pasar de la oscura y tenebrosa niebla al resplandor y vitalidad del sol. Ahora puedo ver, por la izquierda de la pista, las inclinadísimas paredes del Cantu ´l Osu y las laderas repletas de abedules y hayas y verdes praderíos, por la derecha continúan estas inclinadas zonas hasta llegar a la base del estrecho río, siempre con un abigarrado bosque de hermosos y gigantescos ejemplares. En algún punto la pista ha sido invadida por avalanchas de tierra y supongo que en pleno invierno también de nieve, también alguna haya ha sido derribada a pesar de sus buenas raíces.
Puedo ver, al fondo y en lo alto, las zonas recorridas ayer por la tarde, el Colláu Ubales y el Colláu Miraorio y la máxima cima de esa zona, el Cascayón a 1.951 mts de altura, también la hermosa y bella silueta de la Peña ´l Vientu que contemplaré desde diferentes ángulos y que es la que preside esta parte de Valdevezón y Brañagallones. En la zona denominada Argayu ´l Llobu, que es una especie de pedrera muy inclinada, la pista está protegida por unos muros de cemento para no quedar tapada por las avalanchas.
Llego a la parte donde el gran murallón calcáreo que se desprende del Cantu ´l Osu y desciende al estrechamiento del río, la pista hace un giro radical y a través del Túnel del Crestón pasa a la otra ladera para cruzar la escarpada pared donde se ha tallado la base de dicha pista y que ayer nos parecía imposible, vista desde la distancia, que por allí pudieran transitar vehículos. Pasado el murallón tengo a la vista un soberbio paisaje, las cabañas de Brañagallones ubicadas en unos praderíos muy verdes, las laderas de las montañas con frondosos bosques y presidiendo en las zonas altas, las escarpadas y bonitas montañas, Sierra de Pintacanales que acabo de cruzar a través del Crestón, Sierra les Pries con sus cerros o porrones enfrente, la Sierra de Braña Piñueli del otro lado del río, a mi derecha y enfrente, al fondo, el Cordal Cantábrico y sus cimas más vistosas, la Peña´l Vientu y Peña los Fornos, La Rapaina y La Rapaona, abajo enfrente, el hermoso Monte Redes, un espectacular conjunto.
Llego a Brañagallones que es un conjunto de varias cabañas muy bien construidas, con piedra y techos de pizarra muy bien conservadas y que dan la impresión de ser habitadas en alguna época del año, ahora mismo hay dos o tres vehículos todoterreno y dos personas mayores y una niña por los alrededores, la altura es de 1.225 mts. y ahora son las 10 de la mañana, la distancia recorrida han sido 10 kmts. en 2,15 horas efectivas caminando. Me cruzo con un paisano, que debió ser pastor toda su vida por estos pagos y ahora se desplaza con dificultad como consecuencia de un problema con su cadera, me facilita amablemente la información que le pido para seguir mi itinerario y noto su satisfacción al explicarme con todo lujo de detalle aquellos parajes que durante tantos años recorrió y que ahora imposibilitado de volver a hacerlo lo hace a través de las observaciones que me realiza. Sigo un camino que indica “A la Peña el Viento” y al “Canto del Oso”, esta última es la que seguiré, pero ambas van por el mismo camino hasta la Majada de Valdevezón, aquí la primera toma hacia la derecha y comenzar un inclinado ascenso a la Peña. Este pequeño tramo entre Brañagallones y Valdevezón es especialmente bonita, grandes y viejos ejemplares de haya, el río desprendiéndose en cascadas entre la vegetación y la placidez de las verdes praderas hacen de su cruce un placentero momento.
La senda que sigo ahora cruza el Ríu Monasteriu y comienza el ascenso hacia el Collau Arenes por la parte sur de la Sierra les Príes, ahora contemplo el cerrado circo del Valle de la Realcada y las escarpadas paredes, agujas y canales de La Rapaina que con sus 2.019 mts. es la más alta de la zona. Dejo la Cueva de Valdebezón a la derecha y comienzo el duro ascenso, que a ratos se acerca a los cortados de la Sierra les Príes y me permite asomarme a contemplar, desde esta hermosa atalaya, los valles aún cubiertos por la espesas nieblas y la ladera sur de la Sierra Pintacanales. En el Collau Arenes aparecen unos 8 o 10 ciervos de gran tamaño y con enorme cornamenta, me vigilan atentamente y veo sus movimientos nerviosos, desaparecen rápidamente de mi vista hacia el otro lado. El Collau Arenes está a 1.700 mts. de altura, son las 11,30 y desde aquí el panorama es asombroso, el Cordal Cantábrico adonde me dirijo, las cumbres de Mampodre, Picos de Europa, Tiatordos, Mongayu, la Vega Pociellu y todo el Valle de L´Ablanosa, las nieblas siguen persistentes por debajo de los 1.000 mts. Tomo hacia La Muezca Brugu, en el Cordal principal, por tanto he de realizar un ligero descenso hacia un hoyo donde pastan varias vacas y rápidamente encuentro el viejo sendero de ascenso a La Muezca, esta senda, muy bien trazada y seguramente muy utilizada antiguamente, ahora está perdida y en algunos puntos de difícil continuación, en todo caso hacia el collado me dirijo directamente, un grupo de rebecos jóvenes se sorprenden por mi presencia en tan remotos lugares y huyen, también varios buitres los vigilan atentamente, incluso su sombra planeando, pasa por encima de ellos y seguramente no estarán muy tranquilos. Doy vista a la vertiente del Duero, las pistas de San Isidro, los montes que rodean el Pantano del Porma, Cofiñal, Mampodre y el cordal hacia Remelende, mi camino a continuación. Son en este momento las 12,15, la altura 1.822 mts. |