LA
MUEZCA – MONGALLU – TABALLÓN DEL MONGALLU – TARNA
Día 8-7-02 (2ª parte). Del Pico de Valdevezón (1.901 mts.) desciende hacia el Collado un joven solitario, le doy unas voces y viene hacia donde estoy, se trata de Borja, un joven montañero de 23 años, vallisoletano, pasando unos días en Cofiñal y aprovechando para darse un buen paseo por estos hermosos lugares.
Me dice Borja que su programa es bajar por L´Ablanosa, el valle que está a nuestros pies ahora, para continuar hasta el pueblo de Tarna donde le recogería su madre hacia las 4 de la tarde. Le cuento mis intenciones y le parece más apropiado mi itinerario, al mismo tiempo iremos juntos y en buena compañía, lo único sería dar noticia a su madre para que aplace el viaje a Tarna hasta las 7/8 de la tarde, pues el itinerario será bastante más largo.
Por teléfono se comunica con ella y todo queda arreglado para continuar por el Cordal Cantábrico hasta el Mongallu, descender por el valle de la Riega Mongallu, bajar por la Cascada del Taballón y terminar en Tarna. Después de la parada y siendo las 12,30, iniciamos nuestro camino por el cordal, al principio es un poco estrecho pero luego son cimas redondeadas y amplias, eso sí, subir y bajar constantemente, lo que resulta algo cansino, pero al ir charlando como cotorras no nos damos cuenta del fatigoso itinerario. Vamos viendo a ambos lados, la Cuenca Cantábrica y la Cuenca del Duero, disfrutando de amplios panoramas y una temperatura excelente, pero observamos que unas nubes altas, algo oscuras, entran por el oeste y algunas nieblas comienzan a ascender, estas últimas algo húmedas y frías, por tanto la tormenta no tardará en anunciarse.
Subimos al pico Los Abedulosos (1.887 mts.), Las Lagunillas (1.821 mts.), Las Cuerdas ( 1.814 mts.), Colláu Zampuerna, Peña La Bardera (1.872 mts), Mongallu (1.865 mts.), Monéu (1.830 mts.) y en el collado Les Llastres de Monéu, donde una indicación o hito del PR 60 nos indica el inicio del descenso hacia el Colláu Musiquiellu. Vamos teniendo unas curiosas perspectivas de la parte asturiana a medida que las nieblas ascienden de las zonas bajas de los valles, así, a veces rodean los picos, otras los cubren y por momentos les da el sol de plano, por tanto es una situación cambiante minuto a minuto, pero nuestra mayor preocupación es la tormenta que se está conformando y que va adquiriendo grandes dimensiones. No queremos que nos coja en las zonas altas y escarpadas, así que, rápidamente comenzamos el descenso por una parte en que la senda aparece y desaparece constantemente, ello es debido a lo poco usada que está por esta zona.
El Valle del Mongallu es un recóndito paraje de muy difícil acceso, desde lo alto vemos una derruida cabaña y verdes praderas en la parte central, es un bello lugar del que quedamos prendados, eso sí, el descenso es entre brezales de medio metro que nos hacen algo penoso el descenso. Una vez al lado de la cabaña derruida, nos sentamos en la verde hierba con la intención de descansar un poco y reparar fuerzas, con las emociones, la tormenta encima de nuestras cabezas, la verdad es que se nos olvida hasta comer. Al principio el sol calienta nuestras espaldas pero al poco rato, unas sacudidas, multiplicadas por el eco del entorno, nos hacen poner en guardia, la tormenta nos rodea y comienzan a caer unas gotas muy gordas, levantamos el campamento con rapidez e iniciamos el descenso del tremendo escalón por donde el río se desprende en un largo y hermoso salto llamado Cascada del Taballón. No podemos apreciar con tranquilidad su belleza, hemos de descender con sumo cuidado, las rocas y la hierba ahora se han humedecido y con la inclinación que hay, hemos de tomar muchas precauciones, pero desde abajo la veremos mucho mejor. La senda no está definida y tampoco hay indicaciones claras en la parte más baja, por tanto tenemos algunas dificultades para continuar, hay mucha vegetación, rocas, helechos, etc. etc. y para completar, sigue lloviendo. Al final llegamos al cruce del río y podemos ver la cascada al completo, es muy bonita y espectacular, además en un entorno de escarpadas paredes, se aprecia que hasta aquí deben venir con frecuencia los visitantes desde Tarna, pues ahora la senda y los alrededores están mucho más pisados.
En la Majada La Campona hay varias alternativas para el descenso hasta Tarna, una es por Les Cabanielles, bordeando el Monte Saperu y la otra siguiendo un camino por la izquierda de La Campona que al lado del río lleva a L´Amadiella y a Tarna. Como el tiempo está muy desapacible y creemos que lo mejor es ir por el camino y no la senda, intentamos localizar el camino, cosa algo difícil, no hay ni rastro del mismo aquí en La Campona, seguimos lo que parece una senda, que interpretamos nos llevará a dicho camino, pero al cabo de largo trecho entre hayedos y alta vegetación, entendemos que no hemos encontrado bien el acceso a dicho camino, es más hemos seguido a nivel y el río suena mucho más abajo, pero el descenso no es nada fácil y tampoco es que tengamos mucha seguridad de que el camino vaya al lado del río. Persisten las dificultades y por fin conseguimos divisar, entre el bosque, lo que parece ser el camino, descendemos hacia él, ahora ya vamos más tranquilos, también ha dejado de llover. Pasamos al lado de unas majadas con portón metálico y ahora entramos en un hermoso hayedo, es el Monte Saperu, bellos y esbeltos ejemplares bordean el camino, que hacemos con tranquilidad, como queriendo llevarnos el hermoso recuerdo de estos bellos parajes, con más intensidad si cabe.
Cruzamos
el Río Nalón a través de un puente de cemento y
ascendemos hasta la carretera, para a los pocos metros tomar una especie
de corredoira muy agradable hasta el pueblo de Tarna,
donde llegamos a las 6,30 de la tarde. Tarna está a 940 mts. de altura, el recorrido
completo que he hecho desde Bezanes hasta
aquí, ha sido de 30
kmts., con un tiempo efectivo andando, de casi las 8 horas, por tanto
la media 3,7 kmts. la hora, tiempo total empleado 11,30 horas. |