SOTU DE AGUES – SENDA DEL ALBA – LA CRUZ DE LOS RIOS Kmts. 16

Día 7-7-02. A las 6,30 de la mañana dejo el coche en un amplio parking, en el bonito pueblo de Sotu de Agues, hórreos y ventanales de las casas hechos con madera de castaño y una bonita iglesia blanca con esbelta torre. Aunque la mañana está muy fría y con espesas nieblas, no me dejo amilanar, decidido tomo la mochila, cruzo el pueblo y me dirijo hacia el camino de tierra por la ribera del Río Alba. El pueblo se halla a 427 mts. de altura y la temperatura no creo sea superior a los 11 grados, distingo las luces del pueblo vecino, Agues, arriba en una ladera de la montaña.

Valle de El Tronquiellín

Paso al lado de una piscifactoría y algo más adelante, las ruinas de una vieja mina de hierro, el camino está franqueado por grandes ejemplares de castaño y roble, también verdes prados, alguno de ellos recién segado y perfumando el ambiente con el peculiar olor a heno húmedo. Hay un letrero con indicaciones de “Ruta del Alba” kmts. 7,1, tiempo de recorrido 2,20 horas, grado de dificultad “fácil”, balizas blanca y amarilla de PR que encontraré a lo largo del recorrido. El bosque comienza a ser más abigarrado, nogales, hayas, avellanos, acebos, acompañados por los castaños y robles, tengo la sensación de hallarme en un jardín botánico y húmeda selva tropical. El agua del río es pura y transparente, baja con mucha fuerza conformando cascadas y grandes pozas, saltos de casi 10 mts. de altura con gran ruido. Sobre las rocas, al lado del río, observo un animal que se mueve con rapidez, es un hurón que salta nervioso de roca en roca, viene hacia mí y se mete por un hueco al lado del agua.

La Cruz de los Ríos

La senda se estrecha y pasa debajo de voladizos de roca, cuarcita y calizas, parece que en algún momento te pueden caer encima. El entorno, con numerosas especies, mucha humedad y cascadas que se desprenden por las rocas para caer al cauce principal, son las Foces de Llaímo, hermoso paraje que contemplo en la soledad de la temprana mañana, ningún ruido que altere este bello momento que disfruto a placer. A veces parece que quiere abrir el día y hasta salir el sol, ojalá no solo sea mi imaginación y se realice el milagro de ver este entorno resplandeciente por los rayos del sol. Varias majadas a derecha e izquierda, pobladas de verdes prados con la hierba muy alta. La senda cruza en dos ocasiones de un lado a otro del estrechamiento a través de dos pequeños y bonitos puentes de piedra caliza, donde el río se despeña y recibe el caudal de una bonita cascada que cae desde las altas rocas. Llego al final de la foz en el lugar llamado La Cruz de los Ríos, donde hay un refugio forestal rodeado de frondosas hayas, estoy a 792 mts. de altura y son las 8,20, por tanto he tardado 2 horas en llegar y caminar algo menos de 8 kmts.

Senda y Ríu Alba

Como hay una estrecha senda que continúa hacia arriba, no me lo pienso dos veces, por ella sigo hacia una zona de viejas y grandes hayas y de frente un bonito valle en las laderas de escarpadas montañas, detrás de ellas se ubica el valle gemelo, el Aller, por tanto supongo este camino fue utilizado para comunicar ambos valles. Inicio el camino de retorno a Sotu de Agues, donde llego a las 10,10, al pasar por la panadería del pueblo no me resisto a entrar a ver lo que tienen, compro una empanada de bonito que me parten en dos trozos, uno de ellos me comeré de inmediato, no he desayunado y no aguanto más. El día se ha transformado en una hermosa jornada soleada, las nieblas y el frío de la mañana han desaparecido y de aquí en adelante hará hasta calor.
Mientras devoro la rica empanada, al lado del coche, llega una pareja de jóvenes excursionistas conocedores de la zona, que me aconsejan llegar hasta el centro de información del Parque, en Rioseco, donde me facilitarán todo tipo de consejos para una visita completa del parque. También me recomiendan la ruta de Caleao a La Infiesta, así que seguiré sus consejos.

Sotu de Agues