VILLABLINO - Mº DE HERMO - FTES. DEL NARCEA - LEITARIEGOS

Día 8-9-00. Ayer tarde me desplacé desde Madrid hasta Ponferrada por la autovía, luego otros 60 kmts., a través de una carretera en obras, que discurre al lado del Río Sil, con muchas curvas, camiones de las obras, voladuras, etc. total que hasta Villablino, el último tramo, he tardado una hora más, de tal forma que a las 8,30 tomaba habitación en el Hostal Arándanos de Villablino.

Collado Alto

Según llegaba había mucho humo en la atmósfera pues varios incendios estaban diezmando los bosques de los alrededores, sobre todo uno muy activo en el monte enfrente de Villablino cubierto de robles, acebos y otras especies autóctonas donde es frecuente ver el urogallo y en ocasiones el oso pardo. Según me comentan, ha sido un verano muy seco y a pesar de no haber hecho mucho calor, toda la vegetación, sobre todo por la vertiente sur, la norte conserva algo más la humedad. El Hostal está bien acondicionado y tiene fama de tener buena cocina, es muy conocido por toda la Comarca de Laciana. Todo el Valle del Sil y sus afluentes están llenos de pequeñas explotaciones mineras, fundamentalmente de carbón, también hay algunas canteras, casi todas a cielo abierto, por tanto el paisaje, del lado leonés se ha estropeado bastante.

Fuentes del Río Narcea

Anoche después de la cena y como era temprano, deseaba obtener alguna información de los alrededores, sobre todo algún consejo sobre los planes que tengo para los próximos días, así que la amable encargada del hostal me facilitó alguna información, pero otro huesped que tomaba café sí que me ayudo, además se ofreció a llevarme hoy por la mañana, en su todoterreno, hasta muy cerca del cordal principal, añadiendo algunas indicaciones sobre el terreno, la dirección que tengo que tomar, el collado por el que debo pasar y algunas cumbres de los alrededores. José Manuel Castelo, que así se llama mi nuevo amigo, tiene una mina en explotación y por la mañana se dirige a la misma, así que ha sido de agradecer su ayuda, además no tengo que mover mi coche y tengo más libertad de movimientos. Quedamos a las 8,30 en la cafetería del hostal y una vez hemos desayunado, tomamos su coche y enfilamos hacia Caboalles, dejando por la derecha la carretera que sube al Puerto de Leitariegos. Ascendemos por una pista de tierra, es la Vega del Palo, cruzamos varias minas, da grima, todo está negro y embarrado, al final me deja a 1.300 mts. de altura en la ladera e inicio de un camino que primero pasa delante de una casa de ganado, donde una señora atiende sus tareas a la puerta, me indica, confirmándome el itinerario que he de seguir, primero bajar hasta el cauce del Arroyo de la Fletina donde nace una vereda por la derecha y que me lleva hasta el Collado Alto a 1.495 mts. de altura en el cordal principal, separador de Asturias y León.

Valle del Río Molino

José Manuel me ha dejado a las 9,30 y en cuestión de 30 minutos he llegado al collado. Hay muchas vacas pastando por los alrededores, la vegetación consiste en algunos ejemplares aislados de abedul, el resto escobas, matojos y brezo rastrero, luego al cruzar a la vertiente norte cambiará radicalmente. Comienzo el descenso hacia el cauce del Río Narcea, al principio la senda comienza a ser camino y según desciendo se convierte en pista, hacia abajo distingo una carretera, ésta me llevará hasta el Monasterio de Hermo. En la ladera de la izquierda, la umbría, hay un enorme y hermoso bosque de hayas, también alguna mina abandonada y ejemplares gigantescos de acebo. Todo es quietud y tranquilidad, solamente el sonido de las esquilas de las vacas y el canto de los pájaros, también una pareja de águilas sobrevuela vigilante. Hacia las 10,30 llego al Monasterio de Hermo, que es una construcción reciente y con poco gusto, aquí hago una parada y medito sobre las diferentes alternativas a seguir a continuación, decido retornar nuevamente por donde he bajado y llegar hasta el nacimiento del Río Narcea para a continuación descender por el valle asturiano contrario para después subir al Puerto de Leitariegos.

Valle del Río Naviego

Sigo río arriba para llegar a unos pastizales, las cumbres que rodean el valle son redondeadas y sobre los 1.800 mts. de altura, me cruzo con un grupo de jinetes a caballo, me confirman que voy en la dirección correcta. Llego al amplio collado que separa los dos valles donde hay una gran charca, las vacas se están refrescando en el agua, me da envidia. El valle por donde he de continuar tiene un profundo cortado en su inicio, por tanto he de bordear un poco y comenzar el inclinado descenso a través de un bello hayedo, antes paso delante de dos casetas con altas chimeneas, son las Casetas de Chauchina. Aquí comienza el Río Molino a una altura de 1.600 mts., a veces estrechándose los lados de forma espectacular, el cruce del hayedo es una verdadera delicia, por su agradable sombra y los hermosos ejemplares. Como he de descender hasta los 899 mts., la senda que sigo se inclina vertiginosamente, al acercarme al primer pueblo, Riomolín, el camino se convierte en corredoira, a ratos empedrado y humedecido por los chorreantes e inclinados prados. Me voy parando a comer frescas y enormes zarzamoras, están deliciosas, por fin doy vista a la diminuta aldea de Riomolín, viejas casas y hórreos con el techo de pizarra negra, solamente me encuentro a dos niñas jugando, no debe haber más de dos o tres familias viviendo aquí, la verdad es que está ubicado en un bonito lugar, pero muy alejado y solitario, no me extraña que no viva casi nadie, en invierno debe ser muy duro.

Laguna de Arbás

Según estoy escribiendo esta crónica, en la terraza del hostal en Villablino, la mesa se está llenando de motas negras de los incendios de alrededor. A partir de Riomolín desciendo por una pista de tierra que están acondicionando, antes debía de ser un camino, siempre bajo la sombra de grandes árboles y chorros de agua cayendo de los prados y bosques, en todo el trayecto no pasa ningún vehículo, solamente un hombre y dos niños montados a caballo que subían a controlar el ganado. Llego al pueblo de Vegameoro en la ribera del Río Neviego, este río vierte sus aguas al Nalón, aquí comenzaré un duro ascenso por un camino o corredoira hasta la aldea de Arbás y a continuación, más en alto, Trascastro, aldea similar a todas, techos de pizarra y casi abandonadas. En este último pueblo tomo un bonito camino que cruza un bosque con mucha humedad, al fondo en lo alto, la cumbre más alta de la zona, Cueto Arbás con 2.002 mts. vigilando todos los alrededores y especialmente el Puerto de Leitariegos. Cruzo Brañas de Abajo y algo más alto Brañas de Arriba, de igual factura que las anteriores, también casi abandonadas. Pasadas las 2 y a la agradable y placentera sombra, contemplando los hermosos alrededores, me detengo a comer, muy frugalmente como es mi costumbre. Los últimos 3 kmts. antes de llegar a Leitariegos he de caminar por la carretera que está en obras, los coches que pasan levantan grandes polvaredas, así que apuro el paso para salir cuanto antes del calvario.

Laguna de Arbás y Leitariegos

A las 3,30 llego al Puerto de Leitariegos, a la izquierda hay un incendio, es una zona de matorrales no creando, por tanto, problemas, únicamente el desagradable humo que impregna la atmósfera y no permite la observación del panorama con claridad. En el hostal restaurante Los Arrieros me tomo una refrescante sidra escanciada mediante un curioso aparato automático, se fija el vaso a la distancia reglamentaria y la botella se sitúa a presión introduciendo un tubo y con una palanca se tira un chorro con cada presión, este cae en el vaso y no se vierte nada al suelo, curioso invento. A la entrada a Leitariegos, que tiene pistas de esquí y un telesilla, hay un cartel con indicación de un recorrido marcado como P.R. a la Laguna de Arbás y a la cumbre del Cueto Arbás, con una duración de 1,45 horas para el ascenso. Después de la sidra, hacia las 4,15 de la tarde, decido para completar la jornada, realizar el recorrido recomendado, así que tomo una pista que asciende a la laguna de origen glaciar ubicada a 1.700 mts., Leitariegos se halla a 1.525 mts., a partir de aquí, una estrecha senda me sube al cordal a través de una inclinada cuesta, una vez en la cuerda el ascenso es más suave, así que en una hora, a las 5,15, me pongo en la cumbre que es vértice geodésico. La lástima es que no puedo disfrutar plenamente de las panorámicas, el humo ha conformado una bruma desagradable, de todas formas puedo distinguir los perfiles y algunas cumbres, sobre todo hacia los Ancares, además de la ruta seguida durante la mañana. Hace un viento fresco y agradable, así que no me importa estar un buen rato aquí arriba, mientras tanto incluso hablo con casa por teléfono, ahora la bajada la hago con mucha alegría, de tal forma que poco más tarde de las 6 estoy de nuevo en Leitariegos. Una pareja de jóvenes me baja hasta Villablino en su coche y a las 7 estoy en el Hostal, aseo, relax, cena y como siempre, tempranito en la piltra.