LA UÑA – PEÑA TEN – FITU – LA UÑA Km 16

Día 14-05-06. Los cristales del coche me indican las bajas temperaturas de madrugada, están helados, luego en el ascenso al Puerto de las Señales los prados aparecen blancos del rocío aunque la temperatura es de 8 grados ahora mismo a las 7,30 de la mañana. El claro y nítido sol ilumina todos los alrededores apareciendo las montañas resplandecientes que me hacen parar varias veces a contemplar los bellos paisajes. En los 20 kmts. que circulo entre Puebla de Lillo, Puerto de las Señales, Puerto de Tarna y La Uña, no me cruzo con ningún vehículo, solamente grupos de caballos que pastan en los alrededores.

Picos de Mampodre


Poco antes de llegar a La Uña, tomo el Camino de Ventaniella para dejar el coche en un prado nada mas cruzar el Río Esla, otro coche llega en este momento con dos jóvenes, Estanislao y Marian con quienes pasaré una agradable jornada pues su destino también es la Peña Ten.
A las 8,30 iniciamos el camino al Puerto de Ventaniella en esta espléndida mañana cuando el sol ilumina las paredes de Mampodre y sus grandes neveros. Me cuentan Estanis y Marian que ayer subieron por el Collado de Mampodre hacia las cumbres en un agradable y claro día, distinto al que yo pasé por el Parque Natural de Redes. Ahora los prados revientan de verdor y el colorido de las florecillas que los adornan, todo un espectáculo visual, las hojas de las hayas también explotan de verdor. Otras plantas como las retamas, piornos, brezos, etc. aún no han completado eso proceso de floración, pero en breves días esto será un vergel.

Tiatordos


El estrechamiento que produce la Peña del Castiello hace que el río conforme varias cascadas con profundas pozas donde el agua se remansa y produce gran estruendo. Al poco de pasar la foz abandonamos el camino por la derecha comenzando a ascender suavemente al lado del Arroyo de las Corvas hasta llegar a una caseta de pastores donde dos de ellos nos saludan amablemente. Vamos girando hacia nuestra izquierda por las verdes campas hasta las paredes de Peña Ten buscando la canal herbosa que será nuestro principal itinerario de ascenso. La senda nos lleva fácilmente bordeando Las Pedrices de Peña Ten hacia la inclinada canal herbosa donde comienzan nuestros sudores, aunque como las hermosas panorámicas nos van ofreciendo un espectáculo para ser contemplado, pues nos vamos parando con frecuencia para disfrutarlo, así el ascenso se nos hace más agradable, también a ratos la sombra nos protege del fuerte sol, luego una ligera brisa nos refrescará la parte final.

Cumbre de Pena Ten


Estos primeros 500 m de ascenso son de una fuerte inclinación por tanto hemos de ir girando para suavizarlos, mientras tanto comienzan a sobresalir todas las cumbres hacia el sur-oeste de la cordillera, aparte del mejor escenario que son los Picos de Mampodre, todo el Alto Nalón, alrededores del Puerto de Tarna, Cordal de Ponga, valles asturianos intensamente verdes, Picu Torres, San Isidro y todos los bellos montes de la zona del Porma así como los de la Reserva de Riaño.
Hacia los 1.800 m de altura, en un pequeño collado, podemos ver hacia el este los Montes Palentinos, Espigüete, Curavacas, Peña Prieta, etc. es una mañana clara y nítida por tanto las vistas son muy hermosas y lejanas. También podemos ver las escarpadas paredes del lado este de Peña Ten y un bello circo con grandes neveros en sus sumideros y hoyas. La arista comienza a estrecharse y en los últimos 300 m las caídas son de vértigo a ambos lados, aunque la ladera oeste es herbosa, la este son unos paredones muy escarpados de lajas verticales.

Al fondo Picos


Sobre las 11h30m llegamos a la cumbre de Peña Ten (2.150 m), hemos tardado por tanto 3 horas, ahora procede un relajado descanso. Aparecen ante nuestros ojos los dos macizos de Picos, hermosos picos adornados por grandes neveros, a nuestros pies el Desfiladero de los Beyos con sus profundas hoces y estrechos valles, aunque los valles más cercanos a la peña son majadas con ganado pastando y casetas de ganado en medio además de bellos bosques de haya. Destaca aquí muy cerca la Peña Pileñes que aunque tiene más de 2.000 m de altura, es empequeñecida por la Peña Ten, también el Tiatordos llama nuestra atención pues ayer no pude verlo como ahora. La Peña Maciédome destaca por su color plateado brillando con el sol, es este otro monte bonito como antesala al Tiatordos en el Cordal de Ponga.
De la cima de Peña Ten se desprende un estrecho cordal que separa dos circos paralelos, el de la derecha Las Corvas y el de la izquierda La Vegadona, el primero en la parte leonesa y el segundo en la asturiana pues la Peña Ten es divisoria de ambas zonas así como hidrográfica pues la vertiente sur fluye hacia el Esla-Duero-Atlántico y la norte hacia el Sella-Cantábrico.

Descenso por el Fitu


Después de media hora de descanso, recuperación de fuerzas y plena satisfacción visual, retomamos nuestro itinerario pues a Marian y Estanis les ha parecido estupendo acompañarme para completar la bonita excursión hacerla circular, descendiendo por la otra arista de la peña, cruzar una amplia y verde hondonada para retornar a La Uña a través del Valle del Río Carcedo, una alternativa a retornar por el conocido ascenso, incluso este descenso por la arista norte es hasta más suave, aunque más escarpada y bonita pues da vista a los valles de Arcenorio y Sajambre.
Hacia las 12 iniciamos el descenso por la estrecha arista donde hemos de ir con sumo cuidado pues un tropezón nos llevaría cientos de metros rodando, por tanto estos primeros metros nuestra atención principal es la seguridad, luego ya se suaviza la arista y podemos seguir disfrutando de los hermosos panoramas de frente. Por la izquierda aparece un escarpado circo llamado Ortigoso desde donde se han desprendido gigantescos bloques, uno de ellos depositado en el verde valle, inclinadas pedreras descienden de las escarpadas paredes.

Circo de Pena Ten


Sobre los 1.700 m de altura y antes de llegar a otro escarpado cordal llamado Fitu, iniciamos el descenso a la Hondonada a través de una canal herbosa que suavemente nos deposita en las verdes praderas y sumideros de este gran plano sin salida de aguas. Ahora caminamos sobre una mullida alfombra hacia el Puerto de la Fonfría y entrar de nuevo en terreno leonés. Aún podemos contemplar las escarpadas paredes de los dos circos paralelos de Peña Ten y su cumbre retadora.
Damos vista al valle del Río Carcedo y al fondo el pueblo de La Uña, nuestro destino final, un camino nos desciende suavemente al lecho del valle pasando por alguna majada, al cruzar el río abandonamos el camino para seguir por el lecho del arroyo al lado de las cantarinas y transparentes aguas. Una pareja de alimoches planea vigilando varios grupos de ganado, luego al lado del camino descubrimos otra pareja de lagartos apareándose, nos dejan contemplarlos desde corta distancia para ver los bonitos colores del macho. En el ascenso a Peña Ten, por la mañana, levantamos también una pareja de perdices pero rebecos no hemos visto, aunque sí las señales que dejan.

La Uña


Al entrar en La Uña vemos varios viejos molinos al lado del Río Esla, alguno de ellos reconvertido en moderna vivienda. Otro kilómetro por la carretera hasta llegar al lugar donde dejamos los coches esta mañana, así que a las 3 de la tarde, bajo un intenso calor, terminamos esta bella excursión en muy buena compañía. Agur Estanis y Marian.
Datos del GPS: Km recorridos 16. Tempo en movimiento 4h30m. Tiempo detenidos 1h53m. Tiempo total 6h30m. Media en movimiento 3,5 km/h. Media total 2,4 km/h. Desnivel acumulado 1.127 m.

PERFIL DE LA JORNADA