GUDILLOS – PUERTO DE PASAPÁN – SEGOVIA
Kmts. 33
Día 29-12-02. Soy el único pasajero que se baja del tren
de las 9,40 en el derruido y abandonado apeadero de Gudillos, en esta
hermosa mañana de invierno con una soberbia helada sobre los verdes
prados, que naturalmente están completamente blancos. A partir
de los 1.700 metros de altura y especialmente en las laderas norte, la
temperatura de madrugada ha debido llegar a 6/8 grados bajo cero, pues
los pinos conservan una espesa capa de hielo y más arriba la blancura
de las rocas permanecerá durante todo el día.
Sigo la conocida pista al lado del Río Gudillos y las balizas
blanca y roja del GR88 para pasar al valle paralelo, el del Río
Moros. El brillante sol de la mañana penetra a través de
los pinos y va levantando el vaho de la húmeda hierba, la tranquilidad
es absoluta, solamente escucho el picoteo del carpintero y otros pajarillos
por los alrededores, curiosamente durante todo el día no me encontraré con
ningún excursionista. Bajo hasta el Puente Negro sobre el Río
Moros y ahora comienzo el duro ascenso por el cortafuegos hacia el Puerto
de Pasapán, con la única compañía de alguna
ardilla nerviosa que desciende de los pinos y cruzar delante de mi camino,
incluso se para a observarme durante un momento. Hacia los 1.700 metros
de altura puedo contemplar, en la lejanía, las cumbres de Gredos cubiertas de nieve, el Puerto
del Pico, Sierra del Zapatero, Serrota,
etc. etc. la claridad de la atmósfera me permite ver nítidamente
grandes distancias. Hacia las 11,45 habiendo caminado durante 2 horas
y 10,2 kmts., llego al Puerto de Pasapán a 1.843 metros, la llanura
Segoviana también luce nítidamente, Palacio de
Riofrío y demás pueblos asentados en el llano. El sol comienza a ablandar
el hielo pegado a los pinos y va cayendo al suelo en grandes bloques
y con gran ruido, comienzo el descenso por la pista que está blanca
pero sin riesgo de resbalón. Paso por el Portachuelo, dejando
a la izquierda el Cerro de la Cachiporra y bordearlo por su cara norte,
la pista va dando mil y una vueltas y tan pronto voy hacia el norte como
hacia el sur, pero no tengo otra alternativa, una cerca de alambre me
impide descender a derecho entre los pinos, por tanto he de tener paciencia
y seguir la pista de tierra hasta una explanada llamada Las Turvejas al lado de unas grandes naves medio ruinosas. Ya veo enfrente las obras
de la autopista Segovia-Ávila, la carretera nacional y más
abajo el Palacio de Riofrío. Abandono las balizas del GR88, estas
siguen hacia el norte por una gran cañada, yo continúo
descendiendo por la pista ahora algo asfaltada hasta el PK 82 de la carretera
y como las obras de la autopista no me permiten cruzar hacia el otro
lado, no me queda más remedio que continuar por la carretera hasta
un puente que hay a un par de kmts. En el PK 83 de la carretera hay una
entrada que dice Lindaraja, finca particular, sin embargo el mapa dice
que es un camino público, no me lo pienso dos veces, cruzo las
obras de la autopista por un puente y penetro en una zona de chalets
y pastizales, el camino me llevará hasta el pueblo de Navas
de Riofrío, pero antes de llegar hay una hermosa construcción
nueva a imitación de un pequeño castillo moderno en lo
que fue, según el mapa, Castillo de Linda. La temperatura es estupenda,
el sol calienta bien y el cielo completamente azul y despejado, es una
verdadera delicia estar en el campo. Cruzo la vía del tren por
un pequeño puente, aquí las vías están varios
metros bajo nivel para abordar el cruce de la gran depresión que
forma el Río Frío algo más adelante. Paso por todo
el pueblo de Navas de Río Frío y comienzo a descender hacia
la depresión del río a través de atajos pues la
carretera va dando muchos giros, luego cruzo por un puente y de nuevo
una senda me evita las curvas de la carretera, ahora voy al lado de la
gran pared que protege el Monte de Río Frío y su reserva
de ciervos, gamos y otros animales. Paso por la Puerta de Castellanos,
que es una de las entradas a la reserva y enfrente sigue una carretera
que la comunica con la Granja de San Ildefonso a 11 kmts. de distancia.
Continúo por la carretera y de pronto ocurre algo insólito,
una pareja de guardias civiles en moto paran a mi lado y comienzan a
interrogarme, de donde vengo a donde voy, etc. etc. y me piden registrarme
la mochila, registro minucioso que incluye el anorak, la bolsa de la
comida, los bolsillos pequeños de la propia mochila, etc. etc.
Cuando se marchan me pregunto, que se puede sospechar de un senderista?
acaso mi aspecto? anda que si llego a ponerme mi sombrero de explorador
australiano seguramente habrían llamado a la acorazada. Jamás
me había ocurrido nada semejante y no habré recorrido miles
y miles de kmts. por toda España, en fín, me lo tomo con
filosofía y comprendo, por otra parte, que por el mundo anda gente
de todo tipo y hay que ser precabido. Continúo por la carretera
hasta el empalme con la que viene del Palacio de Riofrío y juntas
pasar por Hontoria, otro pueblo ya casi en los alrededores de Segovia.
Cuando llego a la estación de Renfe en Segovia, son las 4,10 de
la tarde y el próximo tren para Madrid saldrá a las 4,50,
por tanto me dará tiempo a comer tranquilamente aposentado en
el templado vagón.
GPS, kmts. recorridos 33 en 6,10 horas efectivas andando y 6,30 horas
totales, media en movimiento 5,3 kmts. hora.
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