INTEGRAL DE LA PEDRIZA Kmts. 20,4
Día 24-5-03. El frío viento sopla con mucha fuerza y el
cielo está cubierto, ahora, a las 7,30 de la mañana, aquí en
el Tranco no hay ni un alma por los alrededores, así que con cierta
rapidez y con la chaqueta del chandal puesta, tomo el conocido camino
que cruza el estrechamiento a la vera del Río Manzanares, con
la intención de completar la travesía integral de La
Pedriza,
si el tiempo no me lo impide.
Paso enfrente de Canto Cochino y el parking, a prudente distancia entre los pinos para llegar hasta la Charca Verde, aquí comienza la senda que me subirá hasta el Collado del Cabrón. Todo sigue cubierto, incluso en la Cuerda Larga masas de nieblas penetran desde el norte pegadas a las partes más altas, así que voy pensando que en cualquier momento se puede poner a llover, entonces volvería sobre mis pasos, estas zonas de lanchares de granito muy inclinados, son realmente peligrosos húmedos. Un zorro sube también, delante de mí, por la senda muy tranquilo y relajado hasta que al verme acercar, se aparta y penetra en el bosque de pinos. Sigo las balizas blanca y amarilla del PR en casi todo el recorrido, ahora llego al Collado del Cabrón a 1.300 mts. de altura, son las 8,45, aquí han puesto un cartel indicador con cinco flechas, hacia Canto Cochino por el Refugio Giner, otro por la Charca Verde, otra flecha indica hacia Las Torres y finalmente la que yo seguiré, hacia Las Milaneras.
El fuerte viento mueve las copas de los pinos y en un momento escucho unos truenos encima de mi cabeza, se pone a pintear unas gotas muy gordas, afortunadamente solo es el anuncio, la mañana continuará así hasta llegar a Las Torres, echo en falta los guantes, me hubieran venido bien. Sigo el recorrido por la Cuerda de las Milaneras, escarpado cordal por donde, en algunos tramos, he de ascender por canales estrechas entre paredes de granito que dan vértigo, con inclinaciones brutales. Los buitres, amos de las alturas, planean majestuosamente por encima de las rocas vigilando todo lo que se mueve. Bordeo el Cerro del Diablo entre un laberinto de torres, agujas y gigantescas rocas, dando vista, a veces al Circo de la Pedriza Posterior, Las Torres y la Cuerda de los Pinganillos, también el conjunto del Yelmo. En otros momentos hacia la Maliciosa, Sierra del Francés, Bola, Cabezas y Cuerda Larga, cuando las nieblas descubren un poco y me permiten verlas. A la altura del Cancho Centeno, en una zona donde los pasos son más complicados, se han colocado algunas pequeñas piedras con base de cemento, adheridas a las lanchas lisas y así poder fijar los pasos, esta parte, recuerdo en una ocasión descendiendo y con las rocas húmedas, fue realmente peligroso y complicado, ahora se ha conseguido aliviar algo la dificultad.
Algo
más adelante paso al lado del pico de los Tres Cestos,
una torre que da la impresión de tener eso, unos cestos encima, en
el estrecho collado giro a la izquierda para pasar a dar vista al Arroyo
de los Hoyos y bordeando por su cara sur las torres de
la derecha. A las 10,15 llego al Collado Carabina a
1.885 metros de altura, he caminado 9,3 kmts. y empleado 2,42 horas,
tiempo
parado 0,24 horas, sigue el viento
fuerte y muy frío, la Cuerda Larga cubierta
completamente por las nieblas, un grupo de monteses se ha ubicado
en la ladera de las rocas
resguardadas del viento.
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