CASTAÑAR DE EL TIEMBLO (ÁVILA)
13K
Día 28-01-2015. Cuando realizaba el itinerario del GR10, tracé una
etapa muy personal entre San Martín de Valdeiglesias y El
Tiemblo ascendiendo por el espolón más oriental del Macizo
de Gredos con el fin de conocer el tan renombrado Castañar de El Tiemblo.
Era entonces la primavera del año 1.999 cuando habían brotado
las hojas de los castaños, el manto vegetal estaba cubierto por
un intenso verdor y las peonías adornaban el bonito entorno dando
un tono festivo al hermoso bosque. Descendí entonces desde el
Collado de la Llanada cruzando el mágico bosque que me dejó impresionado
por los gigantescos ejemplares de castaño, roble y pino que aún
pervivían en la Garganta de la Yedra.
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El abuelo del bosque |
Ahora mi amigo Carlos Marina tenía mucho interés en recorrer
dicho paraje a pesar de no ser la época más recomendable
puesto que el otoño es el momento ideal para la visita y contemplar
el colorido del bosque cuando adquiere las espectaculares tonalidades.
No obstante aprovechando un hermoso día de invierno muy soleado
en la quietud de este precioso entorno de un día de diario, decidimos
hacer la tan deseada visita en un recorrido circular con ascenso a la
cumbre de Casillas (1.768m) que preside el amplio
valle que conforma el Río de la Yedra.
En el pueblo de El Tiemblo un indicador señala la pista de ascenso
hacia El Castañar, al principio está asfaltada pero al
cabo de unos tres kilómetros se convierte en camino de tierra
con algunos baches y zonas de umbría con algo de hielo pues la
nieve recientemente caída se ha congelado. No obstante podemos
continuar en el coche con ciertas precauciones hasta una zona de recreo
con barbacoas, senderos señalizados y pasarelas de madera sobre
los arroyos. La pista gira por la otra ladera de la garganta pudiendo
hacer un recorrido circular aunque lo recomendable es retornar con el
coche por el mismo sitio de subida, es decir ascenso por la parte derecha
de la garganta y descenso por la izquierda. La distancia total habrá sido
de 6k desde el pueblo hasta la zona de recreo.
La zona de aparcamiento no es muy grande, para unos 10 vehículos
como mucho además de otro pequeño espacio enfrente. A las
10h34m nos adentramos en el bosque siguiendo las indicaciones del PR-AV-21 con
balizas blancas y amarillas en mojones de madera por un sendero bien
definido entre el bonito castañar. Partimos de los 1.065m de altura.
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Gigantescos castaños |
El bosque está muy limpio y cuidado, se aprecia su permanente
mantenimiento evitando así las graves consecuencias de los incendios
al mismo tiempo para que el visitante pueda apreciar con más intensidad
la hermosura de este mágico entorno. Los más viejos troncos
muertos o talados en su agonía, han permitido el crecimiento de
otros tres o cuatro ejemplares a su lado que poco a poco van adquiriendo
ciertas dimensiones, es la regla de la vida, del viejísimo tronco
crece un pequeño racimo de nuevos retoños con los que perdurará la
especie.
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En la cima de Casillas |
El tapizado suelo cubierto de hojas se ve adornado por la blanca
nieve en algunos puntos donde aún no se ha derretido como consecuencia
del aumento de las temperaturas, vamos disfrutando pausadamente entre
el bosque hasta arribar a un refugio a cuya puerta se halla un joven
al que saludamos en la creencia de ser un guarda forestal, nos indica
que está pasando unos días junto a su novia en el albergue,
nos señala el lugar donde se ubica el “abuelo del bosque”.
A poca distancia se halla el gigantesco tronco de castaño, bueno
lo que queda en pie, protegido por sus descendientes, otros cinco árboles,
uno de ellos ya también de tamaño enorme que como centinelas
lo cuidan como si de un viejo anciano se tratara. Nos sorprende el descomunal
tamaño del viejo tronco al igual que un pino autóctono
cercano con una altura bestial, centenario como los que veremos a continuación.
Solo el ruido de las aguas del arroyo que cantarinas discurren
por la pradera interrumpe el silencio sepulcral del entorno, por
un puente
de
madera cruzamos el río pasando a la otra orilla donde el sol comienza
a darnos de espalda templando el ambiente, hemos de desprendernos de
la ropa de abrigo pues comenzamos a ascender de nivel entre pinos, robles
y castaños hasta arribar a una pradera donde hay una alambrada
y varios castaños enormes, el suelo cubierto de pinchos de castañas
y muestras de las mismas, bueno las más pequeñas que han
quedado abandonadas seguramente por recolectores.
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Conjunto de El Castañar |
La senda que seguimos se une, en algunos puntos, a una pista que
va girando constantemente y por donde han circulado vehículos oruga cargados
de troncos de pino talados recientemente, de hecho algo más arriba
nos encontraremos con un grupo de obreros en plena faena. Ahora la senda
ha sido destruida por los oruga, ésta toma altura con cierta inclinación
hasta salir del bosque hacia los 1.400m de altura donde damos vista a
la cumbre del Casillas nuestro destino. Pasamos al lado de unas construcciones
de piedra lo que debió ser un corral de ganado y una caseta de
pastores al lado ubicada en una inclinada pradera en la zona soleada.
Llegamos a un amplio collado llamado Portacho del Pozo (1.456m),
el cordal a la derecha sigue hasta el Cerro de la Encinilla (1.599m),
a poca distancia hacia el oeste en la vertiente del Valle de Iruelas,
un amplio plano donde se ubica un gran refugio con aspecto de
estar muy bien acondicionado,
toman el sol a la puerta varios senderistas/montañeros a quienes
no podemos saludar por la distancia. Comenzamos a tener buenas panorámicas
de los alrededores.
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Por el Castañar de El Tiemblo |
Continuamos el ascenso ahora por una amplia pista terrera que
comienza a rodear el Casillas por su ladera
sur-oeste, la pista está cubierta
por la nieve que en algunos casos está helada y hemos de ascender
con precauciones, grandes chorreras de hielo cubren las praderas de umbría.
A las 13h llegamos al punto más elevado, Casillas (1.768m) desde
donde tenemos excelentes panorámicas en muchos kilómetros
alrededor, Guadarrama cubierto de nieve, Montes
de Toledo, Sierra de
San Vicente, Valle del Tiétar y
sus bonitos pueblos, Torozo, Gredos, Sierra del Zapatero, Las Villuercas,
etc. etc. aquí bien cerca
el Cerro de la Escusa (1.960m), la vista más espectacular es el
conjunto del Valle de la Yedra o Castañar de El Tiemblo desde
aquí arriba con un precioso colorido invernal.
Después de un buen rato disfrutando del soberbio panorama, iniciamos
el descenso a derecho por la ladera este bastante inclinada con nieve
entre las retamas, no tenemos ganas de volver por el mismo camino y de
esta forma realizamos un buen corte. Buscamos los lugares más
apropiados para el descenso evitando alguna zona rocosa y las molestas
retamas hasta descender a la pista terrera que sigue la loma hacia el
este.
Al abrigo del frío viento en unas rocas nos detenemos a reponer
fuerzas, aquí el sol es hasta sofocante pero se soporta bien mientras
comemos el bocadillo. Retomamos la ruta ahora en descenso por el cordal
separador, es la Cuesta del Enebro, hasta
llegar a un collado a 1.300m de altura donde iniciamos el descenso
hacia
el
bosque de castaños
nuevamente por el que nos desplazamos plácidamente entre los centenarios
ejemplares ahora con el sol penetrando entre sus ramas.
A las 15h14m llegamos nuevamente a la zona de recreo donde
dejamos el coche y regreso a casa cómodamente apoltronados después
de una bonita jornada invernal muy bien aprovechada.
Datos del GPS: Distancia recorrida 13k. Tiempo en movimiento 3h25m. Tiempo
detenido 1h8m. Tiempo total empleado 4h33m. Media en movimiento 3,69k/h.
Media total 2,76k/h.
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