CIRCULAR AL PUERTO DE NAVALMORAL

Día 18-06-2015. En esta ocasión y con el fin de ir completando el conocimiento del bello entorno del Alto Alberche, nos desplazamos al pueblo abulense de Navalmoral de la Sierra por expresa invitación de Carlos González quien me ha remitido un tríptico con detallada información sobre la reciente balización y acondicionamiento de los dos Senderos de Pequeño Recorrido (PR AV59 y PR AV60), ambos circulares, que partiendo de dicho pueblo suponen un itinerario al Puerto de Navalmoral y el otro por regajos y praderas comunales cercanos al pueblo.

Camino del Puerto de Navalmoral


He de mencionar que la señalización con las balizas blanca y amarilla además de indicadores con tiempos de recorrido y distancias entre puntos de interés suponen una facilidad para el senderista que puede realizar los itinerarios sin el temor a perderse, además en algunos puntos se ha limpiado y desbrozado de maleza y retamas para facilitar el tránsito tanto pedestre como ciclista.
Nuevamente junto a mi amigo Carlos Marina vamos a realizar el primero de estos recorridos, el PR AV59 “La Calzada Romana y Berdera”, para ello nos trasladamos temprano hasta Navalmoral de la Sierra, durante el acercamiento volvemos a sorprendernos al contemplar los gigantescos ejemplares de encina, fresnos y alisos cercanos a la carretera en un bonito entorno de prados cercados por antiguas paredes de piedra. Es un placer disfrutar de este conjunto de montañas, valles, pueblos y bosque mediterráneo en estas agradables y frescas mañanas de primavera lejos del mundanal ruido con un cielo azul resplandeciente preludio de un espléndido día aunque luego, en las horas centrales en las zonas más bajas, el calor será algo sofocante.

Embalse de Navalmoral


Dejamos el coche en la plaza de Navalmoral (1.050m) donde se respira, aparte del puro oxígeno, la tranquilidad de un día de diario cuando los escasos paisanos realizan sus cotidianas tareas. A las 10h30m abandonamos el pueblo tomando un camino hacia el norte en dirección a las laderas de la Sierra de la Paramera, el camino sigue el curso del Arroyo de Santa María, en su comienzo pasamos al lado del viejo lavadero comunal junto a una fuente donde brotaba el agua. Las balizas amarilla y blanca nos guían por el itinerario por lo que la confianza es total. Un paisano baja montado en su pollino, supongo de atender alguna huerta cercana, nos saluda con simpatía al pasar.
Por nuestra derecha, bastante ruinosos, aparecen los Molinos de la Madrecilla cuya imprescindible función en la molturación del grano anterior a la electrificación del pueblo fue de vital importancia pues las harinas para el uso doméstico eran la primera necesidad en la básica dieta rural de la época.

Valle del Arroyo de Santa María


Seguimos ascendiendo suavemente en esta agradable mañana hasta arribar al pequeño embalse que surte al pueblo de agua aunque el flujo del arroyo en estos meses casi no cubre las necesidades, el agua acumulada al menos mantendrá un nivel moderado de utilización. La vegetación de ribera nos cubre con su sombra estos primeros pasos.

Calzada empedrada


Pasado el embalse el camino abandona el cauce del arroyo a la derecha comenzando a elevarse por las laderas del monte, el valle se ha abierto en abanico rodeado del cordal cuyas cumbres se hallan entre los 1.600/1.500m de altura. La carretera que viene de Burgohondo y se dirige a Ávila sigue por las laderas contrarias hasta encontrarse con el camino que seguimos y que habremos de cruzar en varias ocasiones hasta el Puerto de Navalmoral.

Mojón en la calzada empedrada


Hacia los 1.200m de altura aparece una calzada empedrada con altas protecciones laterales de piedra o muro de contención hacia el valle y grandes losas en la base en desorden, aunque algo deteriorada se aprecia perfectamente que asciende hacia el Puerto de Navalmoral, por ella continuaremos en nuestro recorrido. Tiene sentido que antiguamente la comunicación entre el Valle del Tietar, Valle del Alberche y finalmente Ávila lo fuera cruzando el Puerto de Mijares, Puerto de Navalmoral y llegar a Ávila en un itinerario bastante directo. En la anterior excursión, por debajo del Puerto de Mijares pudimos ver una antigua construcción con apariencia de venta.

Valle del Alberche


Continuamos ascendiendo para cruzar la carretera y seguir por un carril hasta un prado donde al lado de una caseta de cabras varios mastines guardan los animales, se acercan a nosotros amistosamente. Volvemos a cruzar la carretera siguiendo la amplia calzada de unos 4 metros de anchura, ahora su base es de tierra, supongo que las losas han quedado enterradas bajo esa tierra, en algunos puntos sobresale del lateral de piedras de dicha calzada, una losa alargada de un metro de altura de pié como indicando la vía en caso de nevada pues ya estamos a 1.500m de altura, aún hay restos de antiguas ventas pues este paso de ganado debió estar muy frecuentado en épocas pasadas.
A las 12h05m llegamos a una zona plana de praderíos donde asnos y vacas pastan en la tranquilidad de un agradable clima. Tenemos amplias panorámicas alrededor, sobre todo hacia el sur, todo el Valle del Alberche y el Macizo Oriental de Gredos entre el Puerto del Pico y el Puerto de Casillas, hacia el oeste sobresalen las cumbres de la Sierra del Zapatero. Cruzamos la carretera y entramos en la alambrada que circunda la pequeña Ermita de San Cristóbal donde varios árboles ofrecen una agradable sombra así como una fuente con abundante chorro de fresca agua de la que bebemos con avaricia.

Ermita de San Cristóbal


Tomamos por una pista que se dirige a un conjunto de antenas de comunicaciones en el Cerro Lanchal (1.587m) que abandonamos al poco rato hacia la derecha iniciando el descenso hacia el Valle de la Puentecilla. Nos asomamos al Mirador de las Aleguillas, un conjunto de rocas de granito desde donde contemplamos el conjunto del valle al que descenderemos a continuación. Primero bajamos por un praderío donde hay un abrevadero para el ganado tomando enseguida una corredoira inclinada que nos va descendiendo hasta un camino terrero cruzando de nuevo una gran explanada, son los Prados de Tío Benigno.
A la sombra de un enebro hacemos una breve parada. Continuamos el descenso ya a la vera del Río de la Puentecilla a la fresca sombra de los árboles pues el calor comienza a ser intenso. Por nuestra derecha sobresale el Pico de los Judíos (1.449m) que hace de separación de los dos valles que estamos recorriendo, por la izquierda, en la ladera de la montaña aparece un pequeño bosque de pino autóctono, es la Dehesa de Navalsaúz. A las 13h50m nuestro estómago hace sonar las alarmas, hay que reponer fuerzas así que en la agradable sombra de una encina nos tomamos un relajado descanso.
Continuamos ya dando vista a la carretera que viene de El Barraco que cruzamos por un túnel, poco más adelante se une este PR AV59 al GR10.3 que sale de Cebreros y sigue hacia Navalosa, itinerario que recorrí hace algunos años. En este último corto tramo hasta Navalmoral de la Sierra sufrimos el sofocante calor de la tarde. Qué ganas tenemos de llegar. Al entrar en el pueblo destaca la Iglesia de San Pedro Apóstol (S.XV) deslucida su fachada por un monolito partidista que nada tiene que ver con el religioso monumento.
Dejamos para otra ocasión la realización del otro sendero, el PR AV60, en que el calor no sea tan fuerte. Finalizamos el recorrido cuando el reloj marca las 14,45m.
Datos del GPS: Distancia recorrida 14,5k. Tiempo en movimiento 3h37m. Tiempo detenido 45m. Tiempo total empleado 4h22m. Media en mov. 4,12 k/h. Media total 3,42 k/h.

PERFIL DE LA JORNADA