Trazado del itinerario

 

SIERRA DEL ARTUÑERO

Las sierras que conforman el tramo entre el Puerto del Pico y el Puerto de Mijares, en el Macizo Oriental de Gredos, Sierra del Artuñero, Sierra de la Centenera, Sierra del Cabezo, Sierra de Cabeza Aguda y finalmente El Torozo, son una serie de montañas que siguen la orientación este-oeste con cimas superiores a los 2.000m de altura y collados con algo menos de nivel exceptuando el Puerto de Serranillos (1.571m) que realiza un importante corte en dicho cordal granítico.

Laberinto granítico


La meseta inferior, hacia el sur, a 400m de altura, representa un gigantesco desnivel de casi 2.000m con respecto a las cimas más elevadas de este macizo oriental. Los incendios de los últimos años se han cebado en estos terrenos donde se han destruido bosques de roble, castaño y pino de repoblación por debajo de los 1.500m especialmente en las zonas orientadas al sur. La maleza se ha adueñado del terreno donde los piornos han crecido a su antojo dificultando enormemente el acceso a las cumbres tapando senderos y caminos hasta hacerlos casi intransitables.
Aún permanecen vivos pequeños valles elevados, también denominados veneros o navas donde desaguan los manantiales que nutren las nieves invernales, estos verdes valles son aprovechados por el ganado vacuno y caballar para los pastos de primavera-verano, es frecuente encontrar antiguos refugios y chozos donde pernoctaban los ganaderos y pastores.

Puerto de Mijares


Si exceptuamos las zonas boscosas en las laderas norte cercanas al cauce del Río Alberche, las cumbres no son muy frecuentadas por montañeros o senderistas, supongo debido a las dificultades de acceso además de ser algo monótonas en su recorrido casi sin accidentes geográficos de relieve si exceptuamos algunos riscos o conjuntos de rocas graníticas y lanchares. No obstante desde esos elevados miradores podremos divisar grandes distancias a la redonda que nos permitirán admirar todo lo que la geografía nos ofrece en muchos kilómetros alrededor.

Crestas graníticas


Día 5-06-2015. Junto a mi amigo Carlos Marina nos desplazamos hasta el pueblo abulense de Burgohondo en pleno Valle del Río Alberche en este día de primavera casi más bien veraniego por las altas temperaturas que se llegan a alcanzar durante estos días. A continuación tomamos la carretera que asciende tortuosamente hasta el Puerto de Mijares (1.570m), aquí dejamos el coche cuando son las 10h40m. A esta altura la brisa es más bien agradable, confiamos en que siga así al ascender al cordal.
Tal día como hoy, el 5-06-1999, dejé aquí mismo en el Puerto de Mijares el coche para iniciar el ascenso por al cordal hacia el este llegando hasta el Cerro de Lanchamala, qué bien recuerdo aquella jornada. Ahora tomaremos la dirección contraria, es decir hacia el oeste.
Una verja metálica da acceso a una pista recién abierta, un letrero advierte que es una finca privada, a la derecha, dentro de la alambrada, hay una caseta o refugio. La pista sigue por la ladera bordeando un cordal que se desprende hacia el norte, se pierde de vista a lo lejos, suponemos que es de uso ganadero puesto que en ambos lados del puerto hay vacas pastando.

Sierra del Artuñero


Una pared antigua de piedra, separadora de municipios, asciende por el cordal principal y que seguirá siendo nuestra principal guía. Estos primeros 200 metros de desnivel son muy inclinados además con el inconveniente añadido de los piornos y las grandes piedras de granito que se interponen en nuestro ascenso con lo que se nos hace muy penosa la progresión. Al comienzo del ascenso tenemos dos opciones, subir por la izquierda del cerro granítico o bien por su derecha, ladera que no nos permite ver lo que nos encontraríamos arriba por tanto tomamos por la izquierda superando con muchas dificultades piornos y rocas lo que nos hace empapar la ropa con rapidez.

Hacia el Risco Peluca


Según tomamos altura se va abriendo el valle de la ladera sur ofreciéndonos bonitas vistas del primer pueblo abajo, Mijares en las laderas de la montaña, también el siguiente algo más abajo, Gavilanes y todo el Valle del Tiétar con un colorido ya algo veraniego, es decir amarillentos los campos. Algo más al sur destaca la Sierra de San Vicente y más lejos los Montes de Toledo difuminados por bruma mañanera.

Macizo Oriental-Al fondo el Central


Hacia los 1.750m de altura se suavizan los desniveles y los piornos ya no son un inconveniente mayor así que podemos avanzar con algo más de alegría. Planean los buitres por los alrededores vigilando el ganado que pasta en las escasas praderas donde aún tienen agua para abrevar y temperaturas agradables. Sobre los 2.000m de altura nos encontramos con los primeros riscos graníticos de ciertas dimensiones, algunos de ellos los ascendemos con el fin de evitar el descenso a niveles inferiores para tener que volver a ascender de nuevo. Nos vamos encontrando con algunos hitos de piedra que aparentemente indican algún itinerario básico pero sin que algún sendero definido nos guíe así que seguimos nuestra intuición, luego al regreso sí que nos fiaremos de esos hitos que realmente guiarán nuestros pasos de forma que el itinerario será muy agradable y por los lugares más idóneos.
Desde la primer cumbre de 1.997 metros de altura se desprende un escarpado cordal rocoso hacia el norte en descenso que es quizá el punto más agreste de esta zona entre el Puerto de Mijares y el de Serranillos, son las llamadas Lomas de Majaborreguera que dejamos a nuestra derecha.

Navaluenga-Puente Medieval


Continuamos cresteando por los 2.000m contemplando todo el cordal hacia el oeste desde el Risco del Artuñero (2.007 m.), muy a lo lejos el Macizo Central de Gredos con sus conocidas cumbres, algo más cerca La Mira y Los Galayos y dentro del Macizo Oriental, El Cabezo (2.187m) y el Torozo (2.021m) antesala del Puerto del Pico. Por el norte la Sierra de la Paramera, Sierra del Zapatero, Puerto de Menga, la Serrota y la depresión del Río Alberche que con claridad nos permiten observar el contorno en muchos kilómetros a la redonda.
A partir del Risco del Artuñero aparece una senda más marcada señalada con hitos de piedra que seguimos pues desde el Collado de las Becedillas, donde un grupo de yeguas con sus crías pace en la ladera sur y otro gran grupo de negras vacas por el lado contrario vienen en tromba hacia nosotros supongo intuyendo la llegada de su alimento, iniciamos el último inclinado ascenso hasta llegar al Risco Peluca (2.051m.) donde arribamos a las 13h40m, hay un vértice geodésico en su cumbre.
Como aquí finalizaremos la excursión, hacemos una larga parada para el almuerzo en este elevado y fresco punto pues la bruma cubre ligeramente el sol y la temperatura es hasta agradable, de ubicarnos a la sombra habríamos de abrigarnos. Así pues un largo paréntesis en este solitario paraje con extraordinarias panorámicas alrededor nos regala unos agradables momentos que disfrutamos a conciencia.
Bien repuestos los músculos y el estómago, comenzamos el retorno no siempre sobre nuestros pasos anteriores pues como decía, ahora seguimos los hitos de piedra por la ladera norte que es algo más suave, guiándonos perfectamente hasta el punto final donde los piornos nos harán sufrir los últimos 100m de descenso hasta el Puerto de Mijares donde arribamos, con nuestras pantorrillas tatuadas, a las 16h30m. Saciamos nuestra sed en un buen chorro de fresca y pura agua en la carretera de descenso y nos acercamos a contemplar de nuevo el soberbio puente medieval sobre el Río Alberche en el pueblo de Navaluenga.
Datos del GPS: Distancia recorrida 10k. Tiempo en movimiento 4h14m. Tiempo detenido 1h34m. Tiempo total empleado 5h48m.

PERFIL DE LA JORNADA