PLATAFORMA-LA CEJA-LAGUNA DE SOLANA-EL TURMAL-LOS ASPERONES-PLATAFORMA
Día 15-8-02. En esta ocasión me he desplazado en coche,
desde Candelario, hasta la Plataforma del Travieso a muy tempranas horas
de la mañana, con el fin de realizar esta excursión, que
probablemente es la más complicada de todo el contorno, pues el
cruce del cordal de Los Asperones, entre el Turmal y El
Asperón,
tiene pasos bastante complicados, también los fuertes desniveles
que hay entre La Ceja y la Laguna de Solana, de 800 metros y otros 800
entre la propia laguna y El Asperón, más los que hay entre
la Plataforma y La Ceja, algo más de 500, suponen en total más
de 2.600 metros de desnivel cubiertos en una mañana.
Bordeo un poco el inicio de la laguna y comienzo el ascenso de la inclinada canal que me llevará al Risco de la Campana, es una subida muy fuerte que me hace sudar la camiseta, hacía muchos años que no había vuelto a esta zona, me trae buenos recuerdos cuando, con cierta frecuencia, veníamos los compañeros de Salamanca. Al salir a la parte alta de la canal, comienza a soplar una fresca brisa que agradezco, ahora cruzaré los praderíos, por la parte alta de El Galindo, donde apaciblemente pasa el verano el ganado, también la vieja caseta, aún en pie, en la ladera del Risco de la Campana y el collado desde donde hay una buena panorámica del Valle del Jerte, qué buenas meriendas nos hemos tomado en estos prados. Comienzo el ascenso al Turmal intentando evitar las grandes retamas que hay en las laderas, por tanto dando algunos rodeos y dejando a mi derecha el Risco de las Cocinillas, cuando llego a la parte alta del cordal, tengo una buena panorámica de los inclinados lanchares que cierran el Hoyo Malillo por la parte de La Ceja, imponentes paredes de granito. Llego al Turmal a las 12 en punto, a una altura de 2.360 metros y a 13,3 kmts. desde el inicio, 3,40 horas de caminata efectiva y comienzo a tomarle las medidas al cordal de Los Asperones, que vistos desde aquí quitan la respiración, tendré que armarme de valor para iniciar su paso, de momento para hacer boca, llegar a la Portilla de Talamanca que ya es un buen trago.
Paso
del lado sur al norte constantemente para aprovechar los pasos y
miro a ambos lados, escarpados paredones que se pierden de vista,
con unos desniveles tremendos, el cordal se va estrechando cada vez
más
hasta llegar a la Portilla de Talamanca, que es
un estrecho paso y que en caso de necesidad podría utilizar para descender a Hoyo
Malillo y subir por las pedreras hacia el Collado de Hoyo Malillo,
evitando así el
complicado ascenso por Los Asperones. Pero me voy
dando ánimos
yo solo, los pequeños hitos me marcan los pasos y aunque no es
una zona frecuentada, se aprecia que la gente pasa por aquí, además
en una ocasión los he cruzado, aunque no recuerdo exactamente
por donde y de qué manera, en definitiva lo intentaré.
Son pequeñas pero inclinadas canales, estrechísimas repisas
que he de pasar de lado y agarrándome con las dos manos sin mirar
hacia abajo, estrechos pasos donde casi ni respiro y zonas donde he de
agacharme para que el fuerte viento no me desequilibre, etc. etc. negras
rocas que asustan solo con mirarlas, en definitiva, que cuando he terminado
su cruce, siento una alegría en el cuerpo que solo falta la música
para bailar. |