CANDELARIO – PEÑA ALAIZ – LA COVATILLA – GOTERITA – CANDELARIO
Salimos de Candelario por la carretera de Navacarros, este primer recorrido por el asfalto
tiene,
como contrapartida, la ventaja de cruzar hermosos
parajes, bosques de robles, los arroyos que bajan de la sierra humedecen
los alrededores y crean un abigarrado entorno de alisos, avellanos, abedules,
fresnos, etc. etc. tres de estos arroyos cruzará la carretera
a través de pequeños puentes y por la izquierda tendremos
buenas panorámicas de Béjar, El Castañar, Vallejera y Sangusín. Este recorrido, desde la parte alta de Candelario y durante 3 kilómetros, se nos hará muy corto. Un poco
antes de llegar al punto donde abandonaremos la carretera, a nuestra
izquierda sale otro camino que en poca distancia nos llevaría
a Béjar cruzando el pinar de Monte Mario y pasando por la iglesia
que hay en lo alto, pero este pequeño recorrido lo podremos hacer
en otra ocasión, en circular y retornar de nuevo a Candelario.
A los 3 kilómetros llegaremos a un desvío a la derecha,
corresponde a un camino o pista, con un cartel indicando, Camino Forestal
cortado a 1 kilómetro, este discurre al principio entre cercas
de piedra y llega enseguida a una llanada, de frente vemos un pinar y
en lo alto el Colorino, a este pico deberemos ascender a continuación.
La pista comienza a ascender y realiza una violenta curva a la izquierda,
a los pocos metros tomamos una senda que sube a la derecha, esta senda
está marcada con hitos y circula entre aulagas, matojos y grandes
retamas al lado del pinar, este queda a nuestra izquierda. Cruzaremos
la pista en una primera ocasión y pasaremos por debajo de una
cerca de alambre, luego de nuevo la pista y seguimos tomando altura entre
los matorrales, en algún punto penetraremos en el pinar para evitar
la maleza. Al término del pinar volvemos a cruzar otra cerca de
alambre y vamos ascendiendo por la loma, ya viendo las rocas que presiden
el Colorino y algo más a la derecha, en lo más alto, la
Peña Alaiz, es esta una subida muy inclinada que nos hará sudar
la camiseta, podemos darnos un respiro y contemplar el panorama, Béjar
al completo, extendido en el valle, también Candelario y sus verdes
alrededores, al fondo comienza a sobresalir la Peña de Francia y las Quilamas, el Pantano
de la Maya y Guijuelo. Aunque a ratos la senda
no sea bien visible, la dirección no ofrece duda, hacia el medio
de las dos grandes rocas del Colorino, la inclinación es muy fuerte
y llegar a la cima cuesta un gran esfuerzo. La parte final es rocosa,
ya podemos caminar y ascender más cómodos, sin molestos
matojos que a veces nos hacen zig-zaguear para evitarlos. Estamos a 1.610
metros de altura en el Colorino, hemos recorrido 5 kilómetros,
lo que nos ha llevado 1 hora y media, no nos queda más remedio
que hacer un pequeño descanso, además ahora la brisa es
algo más intensa y las subidas que haremos serán menos
inclinadas.
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El Torreón desde La Ceja |
Continuamos por una zona plana, especie de collado, con vistas hacia Navacarros por
la izquierda y hacia la Garganta del Oso en el punto
donde se unen el Arroyo del Águila y el Arroyo
del Oso, presidiendo
majestuosamente el Risco Gordo. Alzamos la vista hacia
la Peña
Alaiz y vemos, en su cumbre, la imagen de hierro de la Virgen
de las Nieves, hacia ella nos dirigimos. Una estrecha senda
va elevándose
hacia nuestra derecha, luego zig-zaguea hacia la izquierda y así sucesivamente
hasta un gran mojón que nos señala el lugar donde hace
algunos años se restauró una fuente con gran chorro en
toda época, estamos ahora en la fuente, a 1.814 mts. de altura
y la Peña Alaiz 100 metros por encima. Estos
metros los ascendemos rápidamente y llegamos a los 1.920 de altura, hemos caminado 6,5
kilómetros en dos horas de esfuerzo intenso, ahora llanearemos
por la Covatilla durante un buen rato y se nos olvidarán los sudores.
Vemos la parafernalia de la estación de esquí recién
inaugurada y la carretera de ascenso desde La Hoya,
los postes de los remontes llegan hasta el Canchal Negro a
más de 2.300 mts. de
altura y las enormes pistas que le han limpiado la piel a la sierra,
ahora se instalan vallas protectoras de las caídas de los esquiadores,
gran parking para vehículos, etc. etc. hemos traído la
parafernalia urbana a 2.000 metros y todos tan felices, hasta las vacas
se habrán quedado sorprendidas por el nuevo espectáculo
alrededor y dentro de no mucho aprenderán a pedir una cocacola
en la flamante cafetería.
Tomamos por la gran explanada en dirección a la Peña Negra
de Becedas que vemos al fondo, ésta estilizada roca preside un
gran circo glaciar, hasta llegar a la carretera asfaltada, la seguimos
hasta su fín en las instalaciones y seguimos, por debajo de los
postes, a la izquierda del arroyo o azud canalizado que baja el agua
desde el Regajo del Cerrojo, nuestro destino, estamos
a 1.967 metros de altura, hemos recorrido 8 kilómetros y empleado 2,30 horas.
Dejamos, por nuestra derecha, la cima del Risco Gordo y
seguimos, siempre al lado de la acequia, ahora por su derecha según ascendemos,
para dar vista a un gran hoyo, es un cuenco o vaso glaciar colmatado,
con buenos pastos donde el ganado pace tranquilamente. Seguimos al lado
de la acequia y enseguida llegamos al Regajo del Cerrojo,
es este un bucólico y placentero lugar, donde el arroyo conforma una serie
de meandros entre verdes praderíos también con muchas cabezas
de ganado, vacas y caballos, además de la presencia constante
de los buitres en su vuelo vigilante. De una gran roca de granito nace
un gran chorro que conforma una fuente de fresca y rica agua, aquí es
obligado el paréntesis, sentados al agradable sol y en la placidez
del lugar disfrutaremos de unos minutos impagables. Tengo mis dudas de
que este hermoso lugar, hasta ahora muy alejado del mundanal ruido, siga
como está, ahora a pocos pasos de la “civilización”.
En este punto del regajo nos encontramos a 2.154 mts. de altura, la distancia
que hemos recorrido es de casi 10 kilómetros en casi 3 horas de
caminata.
Retomamos el camino para ir ascendiendo los diferentes niveles de praderas,
vamos ahora en dirección sur, por nuestra izquierda vemos el Canchal
Negro y los postes de los remontes, comenzamos el ascenso
por una zona de paramera con algunas rocas de granito pequeñas y empieza a
sobresalir, una vez llegamos a una zona más plana, una gran roca
verdinegra enfrente, también a la izquierda vemos a lo lejos las
cumbres de la Sierra del Barco, el Canchal Negro lo
vamos dejando a nuestra espalda, nos hallamos en la Cuerda del Calvitero,
es una zona muy plana y enfrente tenemos La Ceja y
sus neveros en la ladera norte, también
la zona elevada del Monolito de la Virgen, estamos
a 2.352 metros de altura, la distancia recorrida es de 11 kmts. y habremos
empleado algo
más de 3 horas. Descendemos unos metros hacia el Collado
Bonal,
vemos por la izquierda los fuertes desniveles que conforman la vertiente
del Río Tormes, el Turmal, Risco
de la Campana y el cordal que
desciende hacia el Puerto de Tornavacas. Desde el Collado Bonal tomamos
el llamado Camino de los Soldados, que es una vereda
que nos lleva por la derecha de la cuerda, sin perder altura hasta
la Fuente de
la Goterita.
La fuente está a 2.320 metros, ahora el recorrido habrá sido
de 13 kilómetros y casi 4 horas el tiempo utilizado.
Desde la Fuente de la Goterita, tomaremos la senda
más utilizada
de la sierra, para el descenso hasta la Fuente del Travieso y
la Plataforma
del Travieso, aquí, a 1.852 mts. habremos caminado 15 kmts. en
4,30 horas. A través de la senda seguiremos bajando, primero hasta
el Refugio La Plataforma y luego por los 5 cortafuegos
hasta las instalaciones de Navidul, seguiremos por
la carretera y llegaremos a Candelario. En
total habremos caminado 20 kilómetros y empleado unas 6 horas
sin contar las paradas.
Día
1-8-04. CANDELARIO-COVATILLA-PLATAFORMA-CANDELARIO
Datos GPS: Kmts. Recorridos 19,9. Tiempo detenido 1,17 horas. Tiempo
en movimiento 4,22 horas. Tiempo total 5,40 horas. Media en movimiento
4,6 kmts. Hora. Media total 3,5 kmts. Hora.
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