MONOLITO
DE LA VIRGEN – LA CEJA – CALVITERO (TORREÓN)
Desde el Monolito seguimos los hitos en dirección sur, el mismo itinerario que a las Lagunas del Trampal, hasta el collado Portilla de la Ceja, aquí hay un cruce de caminos, el de la izquierda lleva a las lagunas, el de la derecha hacia Hoya Moros y curso del Río Cuerpo de Hombre y el que seguiremos, de frente y comenzando el ascenso, suavemente, hasta la cumbre del Canchal de la Ceja. La cumbre de la Ceja, donde hubo instalada una antena para emergencias, destruida de forma gratuita y absurda, como siempre, pues esta antena podría haber salvado alguna vida en caso de accidente, se halla a 2.428 mts. de altura, máxima de toda la sierra, por tanto magnífico mirador con vistas en grandes distancias. Poco más de un kilómetro la separa del Monolito, distancia que habremos ganado en casi media hora. Hacia el sur vemos nuestro itinerario a continuación, la parte más abrupta y escarpada de la sierra, por tanto la más espectacular y la menos frecuentada por visitantes, el complicado paso del Tranco del Diablo atemoriza a muchos excursionistas principiantes. Vemos también el imponente cordal de Los Asperones con su color negro y sus peligrosos pasos, sobre todo en invierno, más adelante el Turmal, su descenso hacia el Risco de la Campana y su continuación hacia el Puerto de Tornavacas.
El
de la derecha, el más escarpado y vertiginoso,
da vista a los negros y profundos despeñaderos que no son aptos
para cardíacos, así que optamos por otro menos complicado.
El del centro, es decir el que tiene instalado un cable de acero para
ayudarse y asegurarse en el descenso, tampoco hay que confiarse, algún
largo tramo nos obliga a estirar las piernas para apoyar el paso sin
soltar el cable en ningún momento. El tercero y el más
fácil, el de la izquierda, bajamos por una canal inclinada con
buenos pasos para el descenso, eso sí, bajaremos unos cuantos
metros para rodear los escarpados peñascos y luego habremos de
ascender de nuevo, así que sudaremos la camiseta en la subida.
Los tres pasos se unen para, ahora ya en pocos metros, llegar al Calvitero y Torreón,
vértice geodésico a 2.398 metros de altura
y punto de convergencia de las provincias de Ávila, Cáceres y Salamanca.
A nuestros pies el Puerto
de Tornavacas, Tornavacas y el
inicio del Valle del Jerte, también los Montes
Tras la Sierra y el Puerto de Hondura,
en un día claro podremos ver incluso Plasencia al
final del Valle
del Jerte y la Sierra de la Estrella en Portugal.
Habremos caminado, desde el Monolito, casi 4 kilómetros
y empleado cerca de 1 hora 30 minutos. |