MONOLITO DE LA VIRGEN – LA CEJA – CALVITERO (TORREÓN)

Desde el Monolito seguimos los hitos en dirección sur, el mismo itinerario que a las Lagunas del Trampal, hasta el collado Portilla de la Ceja, aquí hay un cruce de caminos, el de la izquierda lleva a las lagunas, el de la derecha hacia Hoya Moros y curso del Río Cuerpo de Hombre y el que seguiremos, de frente y comenzando el ascenso, suavemente, hasta la cumbre del Canchal de la Ceja. La cumbre de la Ceja, donde hubo instalada una antena para emergencias, destruida de forma gratuita y absurda, como siempre, pues esta antena podría haber salvado alguna vida en caso de accidente, se halla a 2.428 mts. de altura, máxima de toda la sierra, por tanto magnífico mirador con vistas en grandes distancias. Poco más de un kilómetro la separa del Monolito, distancia que habremos ganado en casi media hora. Hacia el sur vemos nuestro itinerario a continuación, la parte más abrupta y escarpada de la sierra, por tanto la más espectacular y la menos frecuentada por visitantes, el complicado paso del Tranco del Diablo atemoriza a muchos excursionistas principiantes. Vemos también el imponente cordal de Los Asperones con su color negro y sus peligrosos pasos, sobre todo en invierno, más adelante el Turmal, su descenso hacia el Risco de la Campana y su continuación hacia el Puerto de Tornavacas.

Candelario y Béjar


Seguimos hacia el sur, ahora nuestra dirección está marcada por hitos, teniendo por la derecha el amplio circo que da nacimiento al Río Cuerpo de Hombre y por la izquierda Hoyo Malillo escurriendo sus arroyos hacia la Laguna del Duque, represada y que veremos algo más adelante. Comenzamos a pasar por las canales de descenso a Hoya Moros, inclinadas y pedregosas entre murallones graníticos que asustan por sus negras y escarpadas paredes, la primera de ellas La Aguja en una imitación, a pequeña escala, de Los Galayos de Gredos. Descendemos entre grandes rocas de granito, hacia el Collado de Hoyo Malillo, por la izquierda vemos una pequeña laguna en lo alto y al fondo la gran Laguna del Duque, sus aguas brillando con la luz del sol. Es casi seguro que podamos ver la numerosa colonia de buitres que tienen sus posaderos y oteaderos en las escarpadas rocas de los Asperones, planeando majestuosamente por los alrededores vigilando los numerosos rebaños de ganado que pastan por toda la zona. Desde el collado iniciamos, de nuevo, otro ascenso a El Asperón, pasando por otras inclinadas canales hacia Hoya Moros y contemplando el río en la placidez de sus meandros entre verdes praderas, las inclinadas cascadas para salvar los fuertes escalones no son visibles desde aquí. Estamos a 2.391 mts. de altura y preparados para descender el complicado Tranco del Diablo, respiramos hondo y decidimos por cual de los tres pasos lo realizamos.

La Aguja y Hermanitos

El de la derecha, el más escarpado y vertiginoso, da vista a los negros y profundos despeñaderos que no son aptos para cardíacos, así que optamos por otro menos complicado. El del centro, es decir el que tiene instalado un cable de acero para ayudarse y asegurarse en el descenso, tampoco hay que confiarse, algún largo tramo nos obliga a estirar las piernas para apoyar el paso sin soltar el cable en ningún momento. El tercero y el más fácil, el de la izquierda, bajamos por una canal inclinada con buenos pasos para el descenso, eso sí, bajaremos unos cuantos metros para rodear los escarpados peñascos y luego habremos de ascender de nuevo, así que sudaremos la camiseta en la subida. Los tres pasos se unen para, ahora ya en pocos metros, llegar al Calvitero y Torreón, vértice geodésico a 2.398 metros de altura y punto de convergencia de las provincias de Ávila, Cáceres y Salamanca. A nuestros pies el Puerto de Tornavacas, Tornavacas y el inicio del Valle del Jerte, también los Montes Tras la Sierra y el Puerto de Hondura, en un día claro podremos ver incluso Plasencia al final del Valle del Jerte y la Sierra de la Estrella en Portugal. Habremos caminado, desde el Monolito, casi 4 kilómetros y empleado cerca de 1 hora 30 minutos.
Desde aquí tenemos dos opciones, o regresar sobre nuestros pasos hasta el Monolito, Plataforma y Candelario, o bien continuar hasta este último por los Hermanitos y la Dehesa conforme al siguiente itinerario.