PLATAFORMA-CALVITERO-TORREÓN-PINAJARRO-HERVÁS
Día 26-8-02. Subo hasta la Plataforma del Travieso en coche y me sorprende el no ver ningún coche en la misma, bueno pensándolo bien, con las trombas de agua que cayeron ayer y los tormentones de los últimos días, no es extraño que el personal tenga ciertos reparos en subir a la sierra. Ahora, las 7,45 de la mañana, en la meseta superior, es decir por debajo de los 1.200 metros, hay un mar de nieblas donde la vista se pierde en el horizonte, es una hermosa panorámica, sobre todo hoy en que la atmósfera está limpia y transparente, la luna menguante aún permanece brillando en el cielo. La temperatura es de 6 grados, por tanto he de abrigarme, también me pongo pantalón largo pues los matorrales habrán acumulado gran cantidad de agua y me van a poner tibio desde la cintura para abajo. Sopla un viento frío del norte, por tanto las nieblas comenzarán a ser empujadas hacia las montañas y seguramente hacia la mediodía las montañas se cubrirán con ellas, pero a esas horas yo estaré ya en Hervás y poco me importará, de momento disfrutaré de una hermosa mañana. Según asciendo voy pensando que soy la única persona por toda la sierra, entre La Covatilla y El Pinajarro, nadie por los alrededores, siento una rara sensación. Cuando voy llegando al Monolito de la Virgen, a unos 2.350 metros de altura, veo con sorpresa que los matorrales del suelo están blancos de la helada, ahora el sol comienza a calentarlos ligeramente y cambian de color, significa que las temperaturas de madrugada han debido ser de 2/3 grados bajo cero. Los neveros de la parte norte de La Ceja siguen en su sitio, ello es confirmación de que las temperaturas de este verano no han sido muy altas, en otros años más templados, han desaparecido completamente.
Todo el Valle del Río Aravalle está también cubierto de fuertes nieblas y las cumbres de Gredos y la Sierra del Barco tienen ese color, algo oscuro, producto de las fuertes lluvias de estos dos días. Sin embargo, a partir del Puerto de Tornavacas, todo el Valle del Jerte está despejado, ahora sobresalen los pueblecitos asentados, unos en sus faldas y otros en el fondo del valle. Cruzo el Tranco del Diablo y llego al Torreón cuando son las 9,15 de la mañana, a partir de aquí, perderé de vista la meseta superior y comenzaré el descenso hacia Hervás, acompañado únicamente por los buitres en su majestuoso planear en el cielo y a mi alrededor, también algún águila me hará compañía durante un buen rato. Voy descendiendo por la Majada de la Reina, intentando evitar las retamas que hay por todos lados y tratando de pisar las pocas praderas que hay. Bordeo La Nijarra, que es un monte con rocas de granito en su cima y que no tengo por qué ascender, por mi derecha y tomo un viejo sendero, poco frecuentado en la actualidad, pues está casi cerrado por las retamas. Desde La Nijarra parte el ramal que continúa por los Montes Tras la Sierra y que primero desciende hacia la Portilla de Pie Sequillo, en cuyas laderas tiene nacimiento el Río Ambroz. Yo tomo hacia la derecha en dirección al Canchal Pinajarro, donde llego a las 10,15, la altura es de 2.105 metros y hasta aquí he caminado, desde la Plataforma, 10,1 kmts. en 2,21 horas.
En su cumbre hago un breve paréntesis para contemplar, abajo, Hervás, todo el Valle del Ambroz, las hermosas laderas de la sierra cubiertas por bosques de castaño y roble, el Pantano de Gabriel y Galán y toda la llanura extremeña, una perspectiva distinta de los Dos Hermanitos y el Torreón desde su trasera sur. También calculando los puntos por donde he de realizar el descenso y eligiendo los lugares menos complicados, sobre todo para evitar las retamas, aulagas y otros matorrales. Desciendo al lado de una pared de piedra hasta el Cerro Paramarza, es un desnivel de 500 metros bastante inclinado, he de tener sumo cuidado, pues algunas rocas algo planas están húmedas y resbalan demasiado, también la hierba hace que patine con facilidad, tres o cuatro culapazos y algún golpe con los codos me recordarán la atención que he de poner en el descenso. En el Cerro Paramarza tomo a derecho, por mi izquierda descendiendo por una serie de escalonamientos realizados por máquinas para la plantación de pinos y que ahora están cubiertos de maleza, por tanto algo complicada la bajada hasta el pinar, aquí tomo contacto con una pista, al lado de un pilón de agua y buen chorro, estoy a 1.352 metros de altura. Esta pista forestal de tierra continúa ascendiendo por la ladera hasta perderse de mi vista, tomo a la derecha, en descenso y la abandono después de haber caminado por ella durante unos dos kmts. en una zona hacia los 1.150 metros de altura, entre fincas de cerezos y prados. Enseguida tomo un sendero, ya conocido, que me llevará hasta el puente del tren sobre el Río Ambroz, pero antes comeré higos, zarzamoras y uvas, de pequeñas explotaciones en estado de abandono. El bonito sendero empedrado me deja en el puente del tren, ya estoy entrando en Hervás, son las 12,40 de la mañana, he recorrido 20,1 kmts. en 4,26 horas efectivas, habiendo parado unos 35 minutos, por tanto he tardado 5 horas en realizar todo el tramo a una media de 4,5 kmts. la hora. En Hervás hace una temperatura excelente y cuando giro la vista hacia El Pinajarro, veo que está cubierto por las nieblas, por tanto lo que me imaginaba a primera hora de la mañana se cumple. He de dejar constancia de mi agradecimiento a Julio, de La Garganta, que me transportó en su vehículo desde Hervás y a Tere, de Barcelona, quién me ayudó amablemente al llevarme hasta Candelario y hasta la Plataforma a recoger mi coche, con personas así da gusto. Día 22-8-04. PLATAFORMA – PINAJARRO – HERVÁS |