TREMEDAL
- PEÑA NEGRA - CANCHAL NEGRO – MONOLITO
- PLATAFORMA
Marzo 1977. Esta travesía, cuyo final será algo accidentado, está organizada por INICE y forma parte de sus actividades montañeras, es la Marcha Intersocial, en la que tomarán parte los acostumbrados grupos montañeros de Ávila, Cáceres, Salamanca y Béjar. Nos reunimos todos los grupos en el pueblo de Tremedal y comenzamos la salida por equipos, tomamos el camino hacia la Peña Negra de Becedas, este cruza bosques de gigantescas retamas y praderas verdes, enseguida comenzamos a pisar la nieve, vamos por la ladera derecha de la Garganta del Endrinal, tomando altura poco a poco para llegar a los pies de la gigantesca mole de la Peña Negra de Becedas, es media mañana hora propicia para hacer un relajado paréntesis al reconfortante sol. Nos asomamos a ver el tremendo desnivel que forma el circo glaciar en la umbría norte de la peña, imponente ahora que está cubierto por los hielos y las nieves, es esta una zona muy peligrosa donde ha habido accidentes con cierta frecuencia, las laderas heladas sin equipo invernal son muy peligrosas. Los más de 250 mts. de desnivel que hay entre la Peña Negra y el Canchal Negro los habremos de ganar con cierta fatiga, la nieve se ha ablandado y nos hundimos hasta la rodilla, por tanto hemos de realizar un gran esfuerzo, los tiempos previstos por la organización son imposibles de cumplir.
Una vez en el Canchal Negro (2.358 mts.) tenemos una panorámica muy amplia, sobre todo por la resplandeciente nieve, pero el traicionero cambio de tiempo nos tiene una desagradable sorpresa preparada. Nuestro grupo y otro de Ávila, vamos en cabeza, el resto de participantes viene muy rezagado, eso lo pagarán muy caro, por tanto continuamos, aún con buenas vistas de toda la sierra, La Ceja, Monolito, Cuerda del Calvitero, etc. etc., pero comenzamos a observar, de frente, cómo una masa de nubes comienza a llegar por el oeste, aún no somos conscientes de lo que se avecina. Seguimos por la Cuerda del Calvitero hacia el Monolito de la Virgen y cuando estamos ya muy cerca, todo se cierra completamente, no vemos un carajo a 50 metros. Aunque el itinerario previsto por la organización era llegar a La Ceja y descender por Hoya Moros hasta la Dehesa de Candelario, junto a los expertos montañeros de Ávila, decidimos girar de forma radical hacia nuestra derecha y descender de inmediato hacia el Refugio de la Plataforma, incluso ya ha comenzado a nevar. La visión de los alrededores se pierde absolutamente así que no sabemos por donde andamos, pero la intuición de los expertos nos guía hacia el Refugio y hasta él llegamos a media tarde, ya empapados y fatigados, no así el resto de participantes. La borrasca se hizo más intensa a medida que entraba la tarde, por tanto aquellos que venían más rezagados lo tuvieron más difícil, de tal forma que algunos aparecieron en La Hoya, otros de nuevo en Tremedal, los integrantes del control que estaba establecido en La Ceja, aparecieron en Solana, en definitiva, que hacia las 12 de la noche, después de horas de incertidumbre, sabemos que todos están bien, aunque en lugares bastante alejados de nosotros. Todos los participantes, estoy seguro, no olvidarán nunca esta travesía tan accidentada. |