LIORDES – CARES
- PONCEBOS
Mayo 1.990. En los años que llevamos viniendo a Picos, este mayo es el que más abundancia de nieve hay en la zona, además será el único en que, durante los tres días que vamos a estar por aquí, el tiempo haya sido maravilloso, por tanto dejará un inolvidable recuerdo por ambas circunstancias, la abundante nieve y el buen tiempo.
Al dar vista a Liordes, un helicóptero desciende en medio del valle y toma medidas de la cantidad de nieve que hay en la zona, enseguida vuelve a elevarse. Que bonito está todo, desde luego es el panorama que hemos visto más hermoso y deslumbrante, seguimos por el conocido camino, bueno camino no hay, pero la dirección la sabemos de sobra, hacia el oeste y comienzo de la Canal de Asotín.
Tenemos buena perspectiva del Macizo de Cornión y su cumbre Peña Santa de Castilla, enseguida comenzamos el descenso por la canal, lo hacemos bastante deprisa, la nieve está en un punto perfecto para bajar deslizándonos pero manteniendo el equilibrio, pues si caes al suelo bajas rodando y puede ser peligroso. Llegamos al Argayo Mermejo y en las inclinadas praderas paramos a hacer un pequeño almuerzo, así contemplamos las paredes de enfrente, abajo el Cares, se está deliciosamente al sol.
Continuamos descendiendo, ahora a derecho, hacia la Ermita de Corona y el Puente de Nuestra Señora por donde cruzaremos el Cares y enlazaremos con la carretera a Caín. Han hecho una fuente y una especie de merendero, aquí paramos a hacer acopio de líquido, pues con estos calores nos podemos deshidratar, continuamos por los conocidos parajes hasta Caín, donde entramos a comer en el bar, así hacemos un paréntesis y descansamos un buen rato.
Como ahora es cuesta abajo y el camino bien conocido, pues vamos a buena marcha para llegar a Puente Poncebos hacia las 8 de la tarde, aquí nos ponemos en la carretera que sube a Sotres, con la buena suerte de que el primer coche que pasa nos sube hasta el mismo pueblo. Tomamos habitación en el hostal de costumbre y también como siempre, una buena cena para terminar la dura jornada. El programa de mañana tampoco tiene desperdicio.
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