PANTICOSA – RÍO RIPERA – IBÓN DE SABOCOS – PANTICOSA
Día 28-8-99. Al final de las vacaciones de agosto y con el fin de participar en el ascenso a Collarada, mañana domingo, organizado por el Grupo de Montaña de Sabiñánigo, me he desplazado hasta el Pirineo y así aprovechar los últimos dos días de vacaciones. He salido de Madrid de madrugada y he llegado a Panticosa hacia las 9,30 de la mañana, me he parado en la panadería de Lanave a comprar algunas cosas artesanas para comer los dos días y una vez pasado Panticosa, a unos dos kilómetros por la carretera que asciende a los Baños, he dejado el coche para tomar una pista hacia la derecha, que desciende hacia el río y luego pasar por una zona de acampada.
A partir de este punto comienza un fuerte ascenso, la pista tiene una valla por la cual solo pasan vehículos autorizados. Es una hermosa mañana y aunque el verano ha sido bastante seco, la vegetación es exuberante y se aprecia la humedad en el olor de la mañana, las marmotas están supergordas han aprovechado el verano para comer y prepararse para el crudo invierno. A medida que asciendo por la depresión formada por el río Ripera, comienzo a tener magníficas vistas de la ladera norte, la más escarpada, de la Sierra Telera que ahora le da el sol de plano sobre sus paredones. Enfrente, hacia el sur, las pistas de esquí, telesillas, telecabinas, remontes, etc. toda la parafernalia de costumbre además de las pistas, casetas, maquinaria y demás adornos que han convertido el hermoso paraje en una zona urbana, en fin.
Una vez he ascendido unos 200 mts. de desnivel veo la conformación de los valles, el río Ripera nace en las estribaciones de la Sierra Tendenera, en la base de sus enormes paredones de más de 800 mts. de caída, la cumbre de Tendenera está a cerca de 2.900 mts. Hacia el nivel de los 1.500 mts. se le une el Arroyo Laulot que a su vez había recibido el Barranco de Piniecho. El Laulot es el desagüe del Ibón de Catieras y el Ibón de Mallaruego, ubicados en los circos de los mismos nombres y también con picos dominantes, Pico de Catieras y Pico de Mallaruego, con alturas superiores a los 2.600 mts. Esta es la cadena que separa la cuenca del río Ara de la del Gállego, con los collados de Piniecho, Espelunz, Fénez, d´Ordiso y Tendenera, pasos naturales de una cuenca a otra. En Piniecho destaca una inclinada aguja llamada Costera de Yenefrito y Os Garranchos de Piniecho, para llegar a dicha zona, una vez cruzado el barranco que viene por la izquierda a través de un puente, sale una senda a la izquierda y que recorre ambos valles que rápidamente toman altura.
El recorrido que realizo será en círculo alrededor de la Montaña El Verde, cuya cumbre redondeada está a unos 2.200 mts. de altura y es la separación del río Ripera del Barranco la Travenosa, desagüe del Ibón de Sabocos, ambos se unen al río Caldarés en Panticosa. Antes de llegar al cruce del barranco de Piniecho me adelanta una pareja de ciclistas franceses, ahora comienzo a encontrarme con manadas de vacas que pastan plácidamente en las praderas. Aunque la pista está en muy mal estado a medida que asciendo, hay muchas roderas de todoterrenos.
Hacia los 1.600 mts. se cruza el Ripera a través de un rústico puente, aquí se une una senda marcada como PR que viene de Panticosa a través de la otra orilla del río y entre el bosque de boj, muy agradable según me han dicho. A la izquierda hay un refugio y algo más adelante otro en bastante buen estado, ahora la pista sigue por la ladera derecha del río y acercándose a los murallones que se ven al fondo. Por la izquierda hay una gran cascada, supongo el desagüe de otro ibón cercano al Collado Tendenera, algo más adelante una senda cruza el Ripera y por la otra ladera asciende para superar la cascada y ascender a dicho collado. La pista gira a la derecha y enseguida estoy en la base de los paredones, imponentes, uno de ellos tiene un hueco a media altura permitiendo ver el cielo del otro lado, además de una enorme cueva. Hacia los 1.900 mts. la pista termina y sigue una senda, en este punto hay también un refugio muy limpio por dentro y con chimenea, bastante bien acondicionado para una emergencia.
Desde aquí hay buenas perspectivas a gran distancia, Picos de Argualas, Dientes de Batanes, etc, me cruzo con tres personas, una señora muy mayor, otra algo más joven y un hombre, hacen el mismo recorrido que yo pero al contrario, ellos han subido en el telecabina, charlamos un ratito, la señora mayor tendrá más de 70 años, que valiente, se nota experimentada. Hacia los 2.100 mts. llego al collado y las decepcionantes vistas de los montes adornados con la parafernalia del esquí, solo se salva del espectáculo el hermoso Ibón de Sabocos, abajo Panticosa y más al fondo la Peña Foratata y detrás el Midí d´Osau, a la izquierda el Anayet y la Sierra Telera. La zona de Collarada está cubierta con nubes muy oscuras que presagian tormenta, también la zona de Respomuso comienza a obscurecerse. Como es muy temprano, la una del mediodía, hago una larga parada a almorzar y descansar plácidamente, quedo, por teléfono con Carlos y Gloria en vernos en su casa de Biescas hacia las 7 de la tarde. Hacia las dos comienzo el descenso a Panticosa, justo en el desagüe del Ibón de Sabocos, un camino toma el ascenso a las pistas de esquí y terminal del telecabina, otro camino a la derecha desciende por el barranco directamente a Panticosa, he visto a tres montañeros comenzar el descenso un rato antes, así que tomo detrás de ellos, parece que conocen bien el camino, van muy decididos.
Vaya equivocación, cuando les alcancé en un punto algo complicado y sin señales de la senda por ningún lado, me dicen que están perdidos y no saben por donde seguir. Resultaron ser Mariano, su hijo y su cuñado Vicente, de Valencia, con ellos terminaría la jornada haciendo de guía y también con otros dos jóvenes, una chica y un chico de Barcelona que igualmente de habían perdido y andaban asustados por el barranco, pobrecillos vaya cara de angustia tenían. Todos juntos, una vez salvada una zona muy escarpada, ascendemos por un bosque de boj y llegamos a una pista debajo del telecabina, iniciamos el descenso y comienza a nublarse por todos lados, unos cinco minutos antes de llegar a Panticosa caen unas gotas gordísimas preludio de lo que se avecinaba, aceleramos el paso ya bajo la intensa lluvia, una vez cobijados en un bar una fuerte granizada y gran tromba de agua durante media hora. Una vez que amaina la tormenta, mis amigos valencianos me ascienden los dos kilómetros hasta el lugar donde he dejado el coche, los laterales de la carretera están blancos del granizo, también algunas cumbres aparecen blancas. Tomo el coche para dirigirme a Sabiñánigo y una vez que desciendo unos kilómetros todo está seco, pero una vez en Sabiñánigo y pasada una hora comienza a llover intensamente. Una vez aseado en el hostal Olimpic, subo a Biescas a ver a mis amigos Carlos y Gloria. |