LINZA – MESA DE LOS TRES REYES - PETRECHEMA

Día 25-10-01. Según ascendía por la estrecha pista, desde Ansó hasta Zuriza, he quedado extasiado al cruzar los hermosos hayedos, la explosión de colores según desparrama el sol sus brillantes rayos, las hojas encienden sus rojos, ocres y amarillos resaltando aún más la luminosidad del ambiente, verdaderamente deslumbrante. Vuelvo a contemplar las imponentes paredes de los Alanos y Ezcaurre con ese color plateado brillando al darles el sol de la mañana, sobre todo hoy que está un día claro y nítido, el cielo azul y la atmósfera transparente, eso sí, a esta temprana hora la temperatura aquí a 1.300 mts. de altura es bajo cero.

Belagua y el Orhi

Poco después de las 9 de la mañana dejo el coche enfrente del Albergue de Linza, donde termina la pista, hay otro par de coches y los de los encargados del albergue. Una vez preparado y siendo las 9,30, inicio la jornada tomando la senda que asciende, a través de pastizales, al Collado de Linza, comienzo a andar hacia los 1.320 mts. de altura. Al haber llovido con cierta intensidad en los últimos días, el barro se ha congelado y a veces he de pisar fuera del carretil para no resbalar y a partir de los 2.500 mts. las cimas se han cubierto con el blanco manto de la nieve. Grupos de vacas pastan apaciblemente en las praderas y también un gran rebaño de ovejas se mueve con rapidez en busca de hierba, algunos sárrios me vigilan a prudente distancia y por supuesto, los buitres otean sin cesar los movimientos de todos los animales, luego pasaría al lado de los restos de una res, por supuesto los huesos bien limpios.

Midí y Balaitus

En el Collado de Linza, a 1.936 mts., hay dos alternativas, seguir a la Mesa de los Tres Reyes o a la derecha por una estrecha senda hacia la cima de Petrechema, primero iré a la Mesa y luego, si tengo tiempo, a Petrechema. Abandono las laderas herbosas y pastizales para entrar en una enorme zona calcárea con abundantes hoyos, cuevas, enormes grietas y cavidades por donde se filtran las aguas, estas conformaciones geológicas dan al conjunto un aspecto desolador, a veces algún pino seco y retorcido añade un toque aterrador al paisaje. De frente una barrera calcárea en cuyo final se ubica la Mesa de los Tres Reyes, así llamada por ser confluencia del Reino de Navarra, Aragón y Francia. La silueta de Petrechema, que al principio aparece como una estilizada punta, comienza a dulcificarse por su ladera oeste pero empezando a mostrar su escarpada cara nordeste, francesa pues es límite fronterizo, el entronque entre esta y la Mesa es un cordal algo más bajo pero a la vez muy agreste.

Valle de Lescún

Comienzo a ver la silueta del Orhi, primera cumbre superior a los 2.000 mts. viniendo del oeste, también la cabecera del Valle de Belagua y todas las sierras y cimas hasta el Cantábrico que diviso en el horizonte a la altura de Bayona. Ya en los pies de la Mesa aparece un grupo de tres franceses que suben desde el valle norte, llegarán a la cima algo más tarde.

Aspe y Collarada

Comienzo a ver un poco del panorama, que con más detenimiento divisaré desde la cumbre, cimas nevadas hacia el este e interminables sierras por el norte, me impaciento por llegar, pero aún me quedan los últimos 100 mts. a través de unos corredores muy inclinados y pedregosos. Por fin y después de sudar la camiseta, siendo las 12, o sea empleando 2,30 horas, llego a la cumbre a 2.434 mts., hay un colega francés sentado plácidamente. Desde luego si tuviera que describir lo que veo a mi alrededor, posiblemente me pasaría media hora o más detallándolo todo con precisión. Enfrente, del lado francés, hay una cumbre que supera los 2.500 mts., es el Anie, a su derecha, al fondo y a lo lejos en una planicie, una población de cierta importancia, el colega francés no sabe de cual se trata, abajo, a mis pies, la Gave de Lescún, un ibón de aguas azuladas y más abajo un bonito valle muy verde y el pueblo de Lescún.

Cumbres Pirenáicas

Al fondo y también al norte, superpuestas una serie de sierras y picos por debajo de los 2.300 mts., pero lo más espectacular lo conforman las altas cumbres pirenáicas cubiertas de nieve hacia el nordeste, el inconfundible Midí, Balaitús, Infiernos, Vignemale, Tendenera, Collarada, Aspe, Visaurín, etc. y más cercanos, Castillo de Acher y Alanos, Peña Forca, etc. también en la lejanía y entre brumas el Moncayo, a pesar de hallarse a más de 100 kmts. de distancia. Y aquí bien cerca, el cordal que sale hacia el sur, Petrechema, Acherito, Gamueta, Mallo Gorreta y Chipeta.

Altas Cimas Pirenaicas

Aquí en la cima hay una estatua de bronce de Francisco Javier y una maqueta metálica del Castillo de Javier. Dedico casi una hora en disfrutar y contemplar el espectáculo, mientras tanto llegan los dos franceses, la esposa de uno de ellos se ha quedado abajo esperándoles. Hacia la una decido comenzar el descenso para volver a recorrer el camino de vuelta, eso sí tomándomelo con mucha calma, el objetivo más importante está cumplido y aún hay mucho día por delante.

Pic d´Anie

Retorno al Collado de Linza y comienzo el duro ascenso a la cima de Petrechema, al principio por agradables laderas herbosas, pero a partir del Collado de Petrechema la senda sigue por pedrizas y escarpes para arribar a su cumbre de 2.374 mts. a las 3, antes de llegar alcanzo a un matrimonio de Bilbao, Carmen y Juan Ignacio, con quienes pasaré el resto de la tarde. También desde el collado distingo en la cumbre a tres jóvenes que inician el descenso directo hacia un collado más bajo y retornar a Linza por el Barranco de Petrechema.

Valle de Lescún

Desde la cumbre de Petrechema el panorama es muy similar al de la Mesa de los Tres Reyes, únicamente la imponente aguja de Ansaber separada de Petrechema por un tajo que parece cortado por un cuchillo, también destaca el Ibón de Ansaber y el circo de cimas que cierra el Ibón de Acherito. Junto a Carmen y Juan Ignacio hacemos un agradable paréntesis y al cabo de media hora iniciamos el regreso al Plano de Linza, eso sí, charlando como cotorras y disfrutando de la hermosa tarde de otoño con una temperatura deliciosa y un colorido y luminosidad sorprendentes, hacia las 5 entramos al Albergue de Linza a tomar una cerveza y nos despedimos, ellos irán al lado francés a pasar la noche y yo me dirijo a Isaba a tomar habitación en un hostal. Aún disfrutaré con intensidad el corto viaje por Zuriza y Belabarze hasta Isaba a través de los hermosos bosques, me da pena que la tarde termine tan rápido, el atardecer pasa en un suspiro. En Isaba tomo habitación en el Hostal Ezcaurre, una casa típica de la zona, de tres plantas, muy acogedora y nueva, en la tercera planta hay una sala abuhardillada con cristaleras donde escribo la crónica y casi me quedo dormido con la tranquilidad y placidez del lugar. El lugar me ha sido recomendado por mis amigos de Bilbao y la verdad ha sido un acierto, la dueña que también es la cocinera, me sirve una cena casera que es una delicia. Aseo, relax, cena y a dormir y descansar plácidamente.

Altas cumbres Pirenáicas