ZURIZA – COLLADA DE PETRAFICHA – LINZA – COLLADO DE
LINZA – PETRECHEMA
Día 24-6-96. He llegado al Llano de Tacheras a las 11 de la mañana, es el final de una pista que sale de Zuriza, aquí dejo el coche y comienzo a caminar. Hace mucho viento y está bastante nublado, aunque a ratos sale el sol. Al pasar por Ayerbe, pueblo en la carretera de Huesca a Pamplona, compré las famosas tortas, así que doy buena cuenta de una de ellas que está deliciosa. Hacia las 11,30 inicio el ascenso, como la mañana es fresquita se hace agradable la subida, todo el tiempo por una senda bien señalizada y pisada, es la continuación del GR 11 desde Zuriza hacia Guarrinza y Selva de Oza, tramo que no hice en el mencionado recorrido. A la derecha la impresionante muralla de los Alanos, hacia atrás, a mis espaldas, la Peña de Ezcaurre, de ingrato recuerdo pues en el descenso, haciendo el GR 11, pasé verdaderas dificultades.
A mi izquierda unas suaves laderas, no hay casi nieve, esperaba que hubiera más neveros, aún no ha hecho mucho calor, supongo habrá sido la lluvia la que la ha derretido. A medida que asciendo el viento se hace más frío e intenso y he de abrigarme. Poco antes de llegar al Collado Petraficha distingo, a lo lejos, dos personas que ascienden por la senda igual que yo, al cabo de un rato les doy alcance, son Manuel y Koro, jóvenes de Tolosa que serán mis compañeros de excursión durante un par de horas. Hacia la 1 del mediodía llegamos al Collado, está a unos 2.000 mts. de altura, el viento helador se hace insoportable, se me termina el carrete de la máquina de fotos, según lo cambio se me hielan las manos. Las cumbres están cubiertas por las nubes, con un poquito de paciencia logro ver el Ibón de Acherito, la cascada de desagüe y el pequeño circo que lo rodea, está justamente enfrente, hacia el norte. No es posible quedarse ni cinco minutos, el viento helador nos obliga a iniciar rápidamente el descenso por donde hemos venido, de haber estado mejor el tiempo tenía pensado subir al Chipeta Alto, a la derecha del Collado, desde donde hay extraordinarias vistas hacia Selva de Oza, Castillo de Acher y demás cumbres de los alrededores, pero no ha podido ser.
Una vez que hemos descendido unos 200 mts. nos tenemos que quitar la ropa de abrigo, la temperatura sube rápidamente. Hacemos una parada a comer, a ratos sale el sol y quiere mejorar el día, estamos enfrente de los Alanos, cuando les da el sol de plano brillan como la plata. Llegamos al Llano de Tacheras nuevamente donde habíamos dejado los coches, me despido de mis amigos y me dirijo al camping de Zuriza para hacer una llamada por teléfono a casa. Pregunto el precio de las habitaciones y casi me desmayo, me dicen que 5.000 pts, ni que fuera el Ritz, vaya precio. En Linza, al final de la carretera en bastante mal estado, hay un albergue en muy buenas condiciones, así que hacia allí me dirijo para pasar la noche. El llano de Linza es un bonito paraje, ideal para hacer un montón de excursiones a una serie de cumbres por encima de los 2.000 mts. y varios hayedos en sus alrededores, en invierno se practica el esquí de fondo, hay laderas muy suaves. Dejo reservada plaza en el albergue y como es muy temprano me decido a realizar una excursión hacia la Mesa de los Tres Reyes y Petrechema.
En la explanada hay un autobús y varios coches, supongo que la gente estará caminando por los alrededores, a medida que asciendo y la tarde va empeorando los excursionistas bajan en grupos. El viento comienza a soplar con fuerza, el cielo se oscurece, a las 5,15 llego al Collado de Linza, he subido muy deprisa, aquí hay dos opciones, subir a la Mesa de los Tres Reyes tomando a la izquierda un sendero cuyo tiempo de recorrido es de 2,30 horas, o por la derecha, ascendiendo rápidamente y alcanzar la cima de Petrechema en una hora, este es un pico en forma de cono muy fácil de ascender por esta ladera oeste, sin embargo tremendamente escarpado por la nordeste. Desde su cima hay magníficas vistas, pero no podré disfrutarlas en esta ocasión, todo está en mi contra. El encargado del albergue me dijo que la cena se serviría entre las 8 y 9, así que no tengo otra opción que intentar el ascenso al Petrechema, al cabo de 15 minutos subiendo comienza a chispear un granizo que se va convirtiendo en nieve, las cumbres se van cerrando con las nubes, inmediatamente me doy la vuelta y a toda carrera regreso al albergue, donde llego a las 6,30.
Me
instalo en una de las dependencias colectivas y bajo al
comedor, tengo mucha hambre, somos unas 12 personas, supongo
dormiré plácidamente,
tengo un sueño terrible. Antes de la cena me enrollo con cuatro
colegas, dos de ellos jóvenes y los otros de mi edad, están
haciendo una travesía desde Ochagavía hasta Candanchú,
charlamos un buen rato, después cenamos juntos y la sobremesa
hasta cerca de las 11. Me acuesto junto a dos chicos y una chica, a las
11,15 apagan las luces y a descansar. |