CANFRANC ESTACIÓN –CANAL D´IZAS – IBONES DE ANAYET – CANAL ROYA

Día 17-6-98. Cuando realicé el GR 11 (Senda Pirenaica) me dejé algunos lugares por visitar, sitios que me había prometido recorrer en el futuro, en este caso corresponden a una variante del mencionado GR que pasa por las laderas sur de los macizos de Bernera y Aspe para bajar a Canfranc y desde aquí continuar hacia Sallent de Gállego a través de la Canal D´Izas, en lugar de hacerlo por la Canal Roya y las laderas norte de dichos macizos. He programado el itinerario en círculo para hacerlo más variado, aunque visite nuevamente algunos lugares ya visitados con anterioridad.

Pala d´Ip y Collarada

En esta segunda ocasión los aprovecharé más, además de disfrutar de un tiempo mucho mejor que la vez anterior, los pronósticos meteorológicos son muy buenos para estos días, desde luego si son como hoy, seguro son los mejores del año, me dicen que la semana pasada estuvo nevando en algunos momentos, es verdad que hay muchos neveros y todo está muy verde, la verdad es que es un espectáculo extraordinario. Al llegar a alturas superiores a los 2.200 mts. he podido ver cumbres muy distantes, Monte Perdido, Vignemale, todas las cimas de Piedrafita, Balaitus, etc. con una claridad y nitidez fantásticas, con el colorido que les añade la blanca nieve, ha sido un día inolvidable.
Comienzo la jornada en la Estación de Canfranc donde dejo el coche, he dejado, al dueño del Bar La Brasa, una nota con el itinerario programado, todos mis datos, etc. con la indicación de que pretendo regresar el viernes por la tarde, al cabo de tres días, así que si el sábado por la mediodía no he vuelto puede dar la voz de alarma, confío en que nada ocurra y como siempre cumpla con el programa. A las 10 de la mañana, preparado para un día caluroso, comienzo el itinerario ascendiendo por una pista utilizada por una cantera, es la salida de la estación de Canfranc en dirección norte, la pista cruza el río Aragón a través de un puente y comienza la subida en zig-zag a través de un abigarrado pinar.

Punta Escarra

He visto las obras de construcción del nuevo túnel que comunicará con Francia, evitando así el paso del tráfico rodado por el Puerto de Somport, confío que los deshechos se ubiquen de forma ordenada para no alterar los alrededores, aunque la erosión del agua se encargará de realizar su función, esto es, llevarlos a los cauces de barrancos, arroyos y ríos realizando la lógica contaminación de sus cauces. Un grupo de soldados del cuartel de Candanchú están practicando la escalado en unas paredes al lado de la carretera, otro grupo lo hace en las del Coll de Ladrones. En las canteras trabajan varias máquinas, hacen mucho ruido y levantan mucho polvo, paso deprisa, parece un infierno. Continúo, ahora por una senda a la derecha del barranco, al pasar una pequeña presa se junta la senda que baja de Candanchú, es el GR 11 en su desviación desde la Canal Roya. El agua del barranco baja con un ruido atronador, se despeña escalonadamente conformando pozos o piscinas en cada caída. A medida que voy ganando altura y vuelvo la vista hacia atrás, admiro las espectaculares cumbres del Aspe, Tortiellas y laderas de los Lecherines, de frente por mi derecha comienzan a aparecer las paredes norte del circo de Ip con grandes neveros y bonitas cascadas desprendiéndose de sus inclinadas canales.

Al fondo el Aspe

Aunque la subida es muy dura, con la emoción de descubrir nuevos lugares no noto el cansancio, eso sí el sudor empapa toda la ropa, el peso de la mochila, con cerca de 13 kgs. añade más dificultad al ascenso. Paso al lado de un viejo refugio, algo destartalado, un poco más adelante un caminito sale a mi izquierda, cruza el río por un rústico puente y se dirige a una caseta de pastores en las soleadas y protegidas laderas sur. Un numeroso rebaño de vacas con sus crías descansa plácidamente en la hierba al reconfortante calor del intenso sol, una simpática marmota sale de su madriguera a observarme con osadía, incluso se pone chula para hacerle una fotografía. Un poco más adelante un rebeco en lo alto de una roca, a prudente distancia, vigila mis movimientos. Hacia los 1.800 mts. de altura el valle se abre, por la derecha aparece un escarpado cordal, es la estribación norte de la Sierra Telera, impresionante, terminando en una hermosa y esbelta pirámide contra el cielo intensamente azul, es el Pico de Escarra con 2.713 mts. de altura. Voy rodeando el valle por mi izquierda, tomando altura para atacar la subida final al Cuello D´Izas a 2.230 mts., es muy duro su ascenso, he de cruzar grandes neveros muy inclinados.

Midí d´Osau

Todo el amplio valle son grandes praderíos que en esta época del año están muy verdes, ha sido un invierno y primavera muy húmedos. Una vez alcanzado el collado, tengo a la vista la otra vertiente, todo el valle lleno de telesillas, telearrastres, pistas de esquí, cabinas, etc, es la estación de Formigal, o sea la moderna civilización, un tremendo contraste, la cara y cruz de la naturaleza más hermosa, en su estado original y esa misma naturaleza que ha sido modificada por el ser humano para explotarla y degradarla hasta el máximo, realmente triste. Pero el espectáculo son las cumbres pirenaicas, la atmósfera está limpia y pura, me permite disfrutar de la nitidez de todos los picos, resulta difícil describir con palabras lo que veo, como ejemplo el Balaitus, cima de gran belleza que destaca del conjunto, quizá llama mi atención más que el resto porque hasta ahora nunca lo había podido ver con claridad. Como mi pretensión es hacer un corte hacia el barranco gemelo de Culibillas para ascender a los Ibones de Anayet, no quiero perder mucha altura y acortar por mi izquierda faldeando por las laderas sur. Desciendo por grandes e inclinados neveros con mucho cuidado y comienzo a faldear por las inclinadas lomas, en algún punto tengo que trepar por paredes de pizarra, agarrándome con sumo cuidado, hay mucha inclinación y el terreno es muy inestable, hierba seca y pequeñas piedras resbaladizas. Bajo a un pequeño ibón y paso al otro barranco, ahora a través de una zona recién acondicionada, más bien arrasada, para pista de esquí, las grandes máquinas le dan la vuelta a todo el terreno para aplanarlo y montar la maquinaria correspondiente.

Barranco Culibillas y Anayet

Desciendo rápidamente al barranco Culibillas y enlazo con el GR 11 nuevamente. Tengo, por fin, la ocasión de ver el Midí D´Osau en su conjunto, impresionante pico. Hacia la 1,30 comienzo la dura subida a los Ibones de Anayet, me cruzo con un par de colegas franceses, les pregunto como está la bajada hacia la Canal Roya, tengo miedo que haya aún grandes neveros que dificulten el descenso, la información que me facilitan no es muy concreta, me dejan con la duda. Poco antes de llegar a la cumbre desciende un matrimonio de Zaragoza, nos paramos a charlar un rato, ha sido un merecido descanso, lo necesitaba. Por fin llego a los ibones, son las 2,30, hago una parada a comer, un grupo de jóvenes, unos 6, están comiendo algo más arriba, que bonito paraje y que agradable temperatura. Comienzo el duro descenso a la Canal Roya, mis temores eran infundados, ningún problema para bajar, bordeo algún nevero pero sin peligro. Como hay mucho agua, las cascadas que se desprenden de los ibones por las escarpadas paredes producen un ruido atronador. Una vez tomo valle abajo a través de las agradables praderas, me tropiezo con un joven que toma el sol apaciblemente, me paro un momento con él, decidimos continuar juntos. En animada charla con Javier Lacadena de Jaca terminamos el descenso de la Canal Roya en la carretera que sube a Candanchú, son las 5,30 de la tarde y Javier me ofrece subirme el kilómetro que me falta para llegar a Candanchú en su coche. Los albergues están cerrados, cargado con la pesada mochila subo, bajo, vuelvo a subir, hasta que por fin, en el Hotel Edelweis, único sitio donde poder dormir, me dan habitación. Después de asearme bajo al bar a redactar la crónica, llega un montón de chavales de un colegio de Madrid que están pasando aquí una semana, armando un fenomenal alboroto. Espero me dejen dormir, estoy realmente cansado.