ERISTE – REF. ANGEL ORÚS – COMA DE LLARDANA – COLLADO
DE LA FORQUETA – IBÓN DE LLARDANETA – REF. ANGEL ORÚS
Día 16-9-98. A través de la pista que nace en la carretera, a la salida de Eriste con dirección a Benasque, pasando por detrás de la central eléctrica y que va ascendiendo en fuertes lazadas, por donde solamente pasa un vehículo, una vez que he ascendido unos 200 mts. llego a un punto donde el agua ha deteriorado el pavimento y no puedo continuar con mi coche, lo aparco en un lado donde hay un pequeño espacio, para no entorpecer la circulación.
Cuando estoy bajando la mochila y me preparo a iniciar el ascenso a pié, viene un todoterreno, amablemente me suben unos 2 o 3 kmts. más hasta donde deciden dejar el vehículo. Continúo por la pista, ahora en bastante mal estado, caminando durante otros 600 mts. hasta el término de la misma donde hay varios coches de conductores más arriesgados. Un montañero que ha dejado el coche y comienza el ascenso de la senda me saluda y nos unimos para subir más animados, se trata de Paulino, un poco más joven que yo pero también muy experimentado, sobre todo por esta zona, donde acostumbra a venir de forma asidua, trabaja en Telefónica en Madrid, según me ha contado. El ascenso hasta el Refugio Angel Orús, también llamado del Forcau, lo realizamos en 1,30 horas, donde llegamos a las 12,30. Al inicio de la senda, a unos 1.500 mts. de altura, por la izquierda vierte una imponente cascada llamada de la Espigantosa, a pesar de que en esta época del año no lleva mucha agua, se precipita produciendo un enorme estruendo por una pared de cerca de 60 mts. de altura.
La senda es muy agradable, va remontando por la parte izquierda del Barranco de Eriste, entre bosques de avellanos, hayas, abedules y pinos, todo muy verde y frondoso, al principio el valle es muy estrecho, luego se abre y aparecen las grandes montañas de más de 2.700 mts., las que superan los 3.000 mts. no son visibles desde el fondo del valle. En un punto del camino, hacia los 1.800 mts. entre los árboles se tiene una fugaz visión del refugio Angel Orús, suspendido en la montaña, hacia la parte de la izquierda, también una larguísima cascada por la derecha, es el desagüe de los lagos del Valle de los Ibones. Los últimos 100 mts. de ascenso, una vez se abandona el lecho del barranco hacia la izquierda, son muy fuertes, finalmente llegamos al Refugio Angel Orús, que por cierto está en obras de ampliación, espero mejoren sus instalaciones, la verdad son un poco deficientes, se halla a unos 2.100 mts. de altura.
Como aún queda mucha tarde por delante, me despido de mi nuevo amigo Paulino, el regresará de inmediato hacia Benasque para comer con su esposa, dejo en el refugio algunas cosas que no necesito y así aliviar el peso de la mochila y me preparo a realizar una excursión a La Forqueta. El encargado del Refugio me indica el camino y me dice que tardaré unas 2,30 horas en subir, lo justo para emplear lo que me queda de día. El camino de ascenso es el mismo que el de subida al Posets, por tanto bastante bien marcado y pisado, a través de grandes escarpes de granito sin ninguna dificultad estando secos, al cabo de algo más de 30 minutos se cruza el torrente de Llardana, desagüe del ibón del mismo nombre ubicado en un plano superior y hacia el SO en dirección a La Forqueta. De vez en cuando giro la vista hacia atrás para contemplar el panorama, en primer plano el conjunto del Barranco de Eriste, por donde he subido antes y al fondo las suaves laderas donde se ubican las pistas de esquí de la estación de Cerler, Pico de Cerler y el Gallinero, algo más cerca, por mi izquierda las impresionantes Crestas del Forcau. Un grupo de 30 o 40 rebecos pastan apacibles en las praderas, en cuanto me descubren huyen rápidamente.
Continúo ascendiendo y antes de penetrar en la estrecha e inclinada Canal Fonda, continuación de la Ruta Real al Posets, abandono la senda por la izquierda e iniciar un fuerte ascenso, de unos 100 mts. para bordear el Diente de Llardana y penetrar en la Coma de Llardana, una especie de circo rodeado por las Crestas de las Espadas y la Espalda de Posets, a una altura de 2.900 mts., en la zona norte un pequeño glaciar inclinado, la base del circo muy plana por donde serpentea el arroyo de desagüe del glaciar. Contemplando este escenario gigantesco me paso un buen rato en la quietud y tranquilidad que se respira aquí. La tarde es soleada y agradable, a veces el fuerte viento arrastra nubes desde el norte, algunas se quedan pegadas momentáneamente en las altas cumbres. Como mi intención es subir al Collado de la Forqueta, salgo del circo a través del desagüe y bordeo hacia el sur, sin perder altura, el pico que lo cierra. Ahora doy vista al Ibón de Llardaneta que se halla unos 150 mts. más abajo, en este momento llegan al lado del Ibón tres montañeros que se disponen a descansar, como son pasadas las 2 supongo a hacer el almuerzo, cosa que confirmo posteriormente.
Desciendo al ibón rápidamente y pregunto a los colegas si voy bien al Collado de la Forqueta, me confirman que sí, por tanto continúo en su dirección. Es éste otro gran circo continuación de la Cordillera de las Espadas, destacando el Tucón Royo, Diente Royo y La Forqueta, todos ellos con alturas superiores a los 3.000 mts., en el centro el Collado de La Forqueta a 2.900 mts., cerrándolo por el este las Crestas del Forcau. Los últimos 150 mts. son a través de una inclinada pedrera, llego sudando la camiseta. Arriba, en el collado me encuentro con un joven que acaba de subir por el otro lado, viene de las Granjas de Viadós, se trata de Ignacio Lanzarot, con quién pasaré los próximos días. Ignacio está haciendo el GR11, lo ha comenzado en Roncesvalles y lleva 30 días por los Pirineos. Dejamos las mochilas en el collado y ascendemos otros 50 mts. pero desistimos de subir a la cumbre de La Forqueta, hace un fuerte viento y en estos momentos hay una nube pegada. Hago varias fotografías, abajo el Valle de los Millares y al final las Granjas de Viadós, son unos 1.000 mts. de desnivel. Hacia el oeste las nubes cubren las cumbres de Ordesa, sin embargo hacia el nordeste las Maladetas están despejadas y podemos disfrutar del espectáculo, no podemos parar mucho tiempo pues el viento es muy frío y desagradable, así que iniciamos el descenso al Ibón de Llardaneta donde llegamos siendo las 3 de la tarde.
Nos
unimos a los tres colegas, que resultan
ser Teo, Raúl y Julián,
de Miranda
de Ebro, con quienes también compartiremos
los próximos días. Almorzamos tranquilamente al lado del
ibón al agradable sol, aunque a veces se agradece la sombra de
las nubes, como es muy temprano, nos lo tomamos relajadamente, así que
en animada charla estamos hasta las 4. Varios helicópteros sobrevuelan
la zona de Cerler, abajo en el valle, la
etapa de hoy de la Vuelta Ciclista termina por Benasque,
por lo tanto debe haber mucho jaleo por allí.
Con el fin de no llegar muy temprano al albergue, bajamos despacito,
haciendo varias paradas y charlando como cotorras, algo más abajo
se juntan al grupo otros dos montañeros catalanes que pernoctan
también en el albergue. Hacia las 6,30 llegamos al albergue, la
cena es a las 7,30 y el toque de silencio a las 10,30. La noche, como
siempre, los colegas roncando y yo contando ovejitas hasta las 7 de la
mañana. |