IBÓN DE ESTANÉS – CABECERAS DE ARAGÜÉS Y AISA – CANFRANC

Día 18-6-98. Como los días son muy largos y amanece temprano, hacia las 6,30 de la mañana hay mucha claridad, a las 7,15 desayuno en el comedor del hotel y a las 7,30 inicio la jornada. Para dirigirme al Ibón de Estanés puedo hacerlo por dos vías diferentes, la que pasa por la Gravera del Aspe y Col de Causiat ya la conozco, por tanto he decidido ir por el Puerto de Somport y parking de Sansanet en la parte francesa.

Cara norte del Aspe

Subo al puerto, magnífico lugar para disfrutar de las hermosas vistas a estas tempranas horas, el Macizo del Aspe, Bernera, Valle del Aspe con sus hermosos hayedos, etc. Tomo ahora un tramo de la H.R.P. o alta ruta francesa del Pirineo, que discurre muy cerca de la carretera que baja por todo el valle hacia Olorón, es una especie de senda ganadera pues hay muchas huellas de ovejas. Al cabo de una media hora de descenso llego a dos grandes rediles para ovejas y algo más abajo una especie de hotel con muchos coches aparcados, ahora la carretera penetra en un abigarrado bosque de hayas por pronunciadas curvas, los camiones suben y bajan continuamente. Rápidamente abandono la carretera en el parking de Sansanet, cruzo el río Aspe por un pequeño puente, paso a la otra orilla donde hay varios letreros de diferentes rutas a pié con indicación de tiempos de recorrido. La que yo debo seguir hacia el Ibón de Estanés marca 1,30 horas, comenzando inmediatamente el fuerte ascenso por el hayedo a través de un zigzagueante sendero. A pesar de ser muy temprano el sol comienza a calentar duramente, gracias que voy por el bosque, pero por poco rato, en unos 15 minutos salgo a las peladas praderas.

Cara norte del Aspe

Cuando voy llegando al mojón fronterizo 293, punto donde se juntan los dos senderos, por la verde ladera que viene de la Gravera del Aspe aparece una columna de soldados, unos 50 o 60, es curioso el contraste de los uniformes y todos en fila de uno. Me junto a ellos en el momento de la unión de los senderos, el primero es un teniente, yo me sitúo en la tercera posición, llevan un bonito perro “huskie” que va correteando delante. La marcha que llevan no es muy fuerte, así que me adelanto para hacer algunas fotos antes de llegar al Ibón de Estanés donde hay otro grupo explorador de unos 6 soldados. Hacemos una parada de unos 15 minutos, pregunto adonde se dirigen y resulta que llevamos el mismo itinerario, les pido si no les importa que vaya con ellos, por supuesto no hay problema. El grupo de exploradores sale unos 10 minutos antes para comenzar un duro ascenso y encontrar el camino, se comunican mediante un radiotransmisor.

Circo de Olibón-Sierra Bernera

Cruzaremos la Sierra Bernera de norte a sur para salir al Llano de Lizara en la cabecera del Valle de Aragüés, el camino penetra en el Circo de Olibón, rodeado de las escarpadas cumbres del Ruabe de Bernera de cerca de 2.500 mts. de altura y con un ibón en el centro, este circo desagua hacia el norte, hacia el Aspe o sea al Atlántico. La comunicación con el otro circo al sur, es a través de un suave collado, desde éste punto tendremos enfrente el Visaurín, máxima cumbre de la zona con 2.670 mts. de altura.

Visaurín desde el Pto de Olibón

La base de éste circo, a 2.000 mts. es una explanada llamada La Ruabe y algo más alto el Ibón Biello, ambos circos son unos lugares muy bonitos y sobre todo muy apartados de las rutas habituales, por tanto muy solitarios y tranquilos, de difícil acceso. Desde el Ibón de Estanés, hacia las 10,15, iniciamos el ascenso en fila de uno, me posiciono en 5º lugar detrás del teniente y dos chicas soldado, me resulta curioso ver a las chicas en la disciplina militar, supongo que no tardando mucho el ejército será al 50%.

Plano de Lizara y Puntal Foratón

La subida es bastante dura, la senda hace los correspondientes giros para facilitar su ascenso, al cabo de unos 20 minutos llegamos a una especie de valle suspendido, muy estrecho y cruzado por un arroyo, los grandes neveros escurren mucha agua, la temperatura de ayer y hoy es bastante alta. Desde aquí tenemos extraordinarias vistas hacia el final del Valle de Aguas Tuertas con las cumbres de la Mesa de los Tres Reyes, Petrechema, etc., también el Midí y Anayet, además del largo Valle del Aspe hacia el norte, hoy es otro espléndido día, incluso más caluroso que ayer.

Cubilar del Barranco y de Rigüelo

Me adelanto a la formación y me sitúo en medio de los dos grupos, a unos 400 mts. de ambos, así me puedo parar cuando quiera, sea a hacer fotos o a admirar el panorama. Penetramos en el primer circo a través de la garganta horadada por el desagüe del barranco, cada vez hay más nieve, casi toda la explanada está cubierta. Al final del circo, en un suave ascenso cruzo el collado y paso a la otra vertiente, ésta es afluente del Aragón, por tanto del Ebro y el Mediterráneo. Llego a la explanada del fondo del circo donde el primer grupo de soldados está haciendo un descanso, a los pocos minutos llega el resto, otros 10 minutos y orden de partida nuevamente.

Cubilar de Rigüelo y Lecherines

Iniciamos un vertiginoso descenso a través de la garganta formada por el barranco, la senda perfectamente definida por la ladera derecha del cortado y por las faldas sur del Visaurín, al fondo veo el Llano de Lizara y más a lo lejos, al sur, Aragüés del Puerto. Antes de la 1 llegamos al Albergue de Lizara donde termina una pista, en la explanada hay varios camiones militares que vienen a recoger a mis compañeros de excursión. Me despido de ellos y en la explanada continúan sus prácticas de disciplina militar, formación, órdenes, novedades, etc., juegos que hace mucho tiempo tenía olvidados. El Albergue está cerrado, a la sombra me pongo a comer y suponiendo que el encargado vendrá, hay unos tres coches en la explanada, hasta cerca de las 2,30 y al no aparecer, decido continuar mi marcha.

Cubilar y Collada de Rigüelo

El GR 11 que viene de Selva de Oza entra en este valle por el Cuello del Foratón, una loma que nace en las faldas del Visaurín, a poco más de 2.000 mts. de altura, el Plano de Lizara se encuentra a 1.540 mts. Por estas laderas sur hay muchas zonas calizas, con grandes simas y filtraciones de aguas, por tanto con dificultades para beber, así que lleno el bidón en una fuente para no tener problemas. Comienzo el duro ascenso al Cuello del Bozo, son 500 mts. de desnivel, el calor es sofocante así que me lo tomo con calma, aún así me lleva más de una hora su ascenso. Un alimoche ha estado sobrevolando por los alrededores, también un grupo de 10 rebecos me ha acompañado durante un rato en la subida, ellos por la margen derecha del Barranco del Articuso. Poco antes de llegar al collado me cruzo con tres colegas que bajan bien frescos, yo sudando por los cuatro costados, gracias que la senda sube haciendo zig-zags y así aminora la dificultad. El Collado del Bozo está en el cordal que separa los dos valles, Aragüés y Aísa, éste se desprende de las altas cumbres de la Sierra de Aísa. Desde el propio collado y mientras hablo por teléfono con casa, una fresca brisa casi me congela el sudor y me quedo helado, veo la ruta por la que tengo que continuar, la cabecera del valle, que es larguísima y el otro collado que he de ascender para bajar a Canfranc, vaya faena que me queda por hacer.

Ref López Huici y Garganta de Borau

Las espaldas de las enormes cimas del Aspe, son imponentes, inclinadísimas canales se desprenden de sus laderas que al no circular el agua, ésta se filtra a través de simas y nace abajo, cerca del valle, a través de enormes chorros. En la falda del Pico de la Garganta o del Aspe, segunda cumbre en altura de la zona, hay una curiosa formación geológica, es una faja de unos 300 mts. de largo por 50 de alto que se retuercen como una culebra, es granítica y destaca por las fuertes ondulaciones. También en las altas cimas hay curiosos contrastes, unas son rojizas o pardas, otras son de una fuerte blancura y otras plateadas, todas ellas en un corto espacio. Voy haciendo el corte del valle a una altura de 1.800 mts., así no pierdo altura, pues el Collado que he de ascender está 2.043 mts. Comienzo la subida, son 250 mts. muy duros a través de una estrecha senda que a veces ha sido arrasada por la nieve y el agua, a pesar de que me lo tomo con mucha calma me cuesta un enorme esfuerzo, supongo será el cansancio de toda la jornada. Alcanzo la Collada de Rigüelo a las 5,30, hago una breve parada a disfrutar del panorama y descansar un poquito. Doy vista al Valle del Aragón, el Macizo de Collarada destaca enfrente, por la izquierda y muy cerca, los Lecherines, escarpadas cimas, en la explanada verde, a 2.000 mts. el refugio militar López Huici con sus paredes blancas y su techo muy rojo, en bastante mal estado como todos los que he visto, éste está situado en un privilegiado lugar. Comienzo el descenso por la Garganta de Borau, ahora la senda discurre por un inclinado barranco con pedreras calizas, para llegar a un plano donde hay un refugio llamado del Lecherín Blanco. Penetro en un bosque de pino y agradezco la sombra protectora contra el sofocante calor, la senda gira a la derecha y llega al final de una pista donde hay un refugio forestal llamado de Gabardito. Continúo por la pista durante unos 2 kmts., ésta se dirige a Villanúa, la abandono a la izquierda para tomar un delicioso caminito, muy bien conservado, que a través de un bonito bosque y por un inclinado barranco, va descendiendo en mil curvas hasta Canfranc. A pesar de habérmelo tomado con mucha tranquilidad, llego a Canfranc pasadas las 8 de la tarde, una joven me lleva en coche hasta Canfranc-Estación, donde hago una rápida cena en el Bar La Brasa y a las 9,30, en coche, retorno a Madrid. Ha sido una jornada realmente agotadora, eso sí muy bien aprovechada.