BALCÓN DE PINETA – CUELLO DE ASTAZU – LAGO
MARBORÉ
Día 16-7-99. Anoche, después de una suculenta cena, a las 10,30 dormía como un corderito. Para el desayuno me han dejado preparada una mesa en el comedor, el guarda de noche me hace el café reciente, el horario normal del desayuno es a partir de las 8, ahora son poco más de las 6,30, en la mesa no falta de nada, es un buen detalle que agradezco, desayuno completo y variado que me refuerza para la dura jornada.
Me ha sorprendido el precio del Parador, habitación y media pensión 14.400 pts., desde luego entre la magnífica cena y el abundante desayuno hubieran sido al menos 6.000 pts., por tanto me ha parecido un buen precio. A las 7 tomo la senda que sube al Balcón de Pineta, me ha dicho el guarda del Parador, que se tardan unas 3 horas en subir, yo he empleado 2,30, a pesar de ir muy despacio en la última parte, me enrollé con Paco y su mujer Gloria, un matrimonio de Barcelona, con quienes he pasado gran parte de la excursión. Tomo la pista que sube a la Larri, para abandonarla nada más cruzar el gran barranco que baja del circo, a través de un puente. Al comenzar la pista, un grupo de unos 8 jóvenes camina unos 500 mts. delante, poco después, en un giro de la pista, tomo un atajo y salgo, de nuevo a la misma, por delante del grupo, vaya chasco se llevaron, bueno mayor chasco se llevarían después, en la gran subida, calculo que en una hora de ascenso les aventajé media hora, no se lo podían creer.
Cuando miro hacia las paredes verticales, como siempre, no me puedo creer que la senda pueda subir por un lugar tan escarpado, es parecido a la subida al circo de Fuente Dé en Potes. Paso al lado de las grandes cascadas que vierten sus aguas desde las alturas provocando gran ruido. Un par de sárrios pastan tranquilamente en las inclinadas paredes, las marmotas han madrugado para tomar el sol de la mañana.
La mitad del ascenso lo hago en penumbra, luego el sol comienza a calentar, hay gente que ha madrugado más que yo, un matrimonio francés, a quienes alcanzo y algo más adelante, Gloria y Paco que empezaron la subida poco después de las 6 de la mañana. La senda hace mil y un giros, casi terminas mareado de tantas vueltas, pero no habría otra forma de subir los 1.300 mts. de desnivel. Gloria y Paco, ella de Badajoz y él de Córdoba, emigrados con sus padres cuando eran niños, aún se les nota que no son catalanes, tienen 2 hijos, por supuesto nacidos en Barcelona. Me sorprendió ver que Gloria no tenía manos, solo dos muñones, luego Paco me contó que cuando tenía 3 años, se bajó de la cuna y cogió un brasero, tuvieron que amputarle las manos, pobrecilla. Me dice Paco que tiene una destreza sorprendente, hasta puede coser, pude comprobarlo por la tarde, les invité a una cerveza, con qué agilidad tomaba la botella y bebía.
Dice Paco que se maneja perfectamente en las tareas del hogar, tienen una hija de 18 años y un chico de 21. Al chico le diagnosticaron un cancer en una pierna, vaya tragedia añadida, pero el ser humano es capaz de sobreponerse a todo. El chico ha salido adelante, está estudiando arquitectura y es muy buen estudiante. Gloria y Paco son muy buena gente, les gusta mucho la montaña, pero hasta ahora no han podido practicarla como hubieran deseado, entre unas cosas y otras no han tenido tiempo.
Ellos ya han estado en el Balcón de Pineta, pero gracias a mí, Paco ha llegado al lugar llamado Cuello de Astazu, así ha podido disfrutar de un magnífico espectáculo, que luego detallaré. A las 9,30 llegamos al Balcón de Pineta, destacando el glaciar suspendido del Monte Perdido, el Cuello y Cilindro Marboré, por la derecha la pared del escarpado Pico de Pineta y al fondo los Astazus. Hacia el Valle de Pineta, el conjunto desde su inicio en Bielsa, el Circo de la Munia, el Plano de la Larri y por la derecha las paredes de la Sierra de las Tucas, también llamadas Paredes de Pineta. Más al fondo, hacia el este, la silueta de Punta Suelza, por detrás el Macizo del Posets y algo más a la derecha el Macizo de Cotiella. Continuamos hacia el Lago de Marboré, con un hermoso colorido y con zonas heladas, también grandes neveros y reductos glaciares por todo el circo. Como quiera que Gloria está algo fatigada, le dice a Paco que siga conmigo, si lo desea, hasta el fondo del circo, al Cuello de Astazu, ella se quedará a esperarlo tranquilamente.
Cruzamos todo el circo, a través del lecho del antiguo glaciar, aún vemos restos marinos incrustados en las rocas, tardamos cerca de 45 minutos en ascender hasta los 3.000 mts. del collado. Lo que vemos casi nos tumba hacia atrás, nos quedamos con la boca abierta, a nuestros pies, el Circo de Gavarnie, imponentes paredones que se desprenden del Taillón, Brecha de Rolando, Espaldas de Marboré y Astazus, glaciares, cascadas y paredes que se pierden de vista hacia la base del circo.
Algo más al fondo, el Macizo del Vignemale con sus glaciares suspendidos, a lo lejos los Infiernos y el Macizo de Piedrafita, en la parte francesa toda una serie de picos y verdes valles, destacando el bonito pueblo de Gavarnie y la pista que asciende hasta el Puerto de Bujaruelo, todo verde, impresionante, algo más abajo, como casi siempre en territorio francés, las nieblas cubren los valles a partir de los 1.000 mts. de altura. Nos pasamos un buen rato contemplando el inmenso panorama, luego decidimos subir al cordal de los Astazus para completar el espectáculo. Desde este punto, algo más alto que el Cuello, la panorámica se completa con una amplia visión de las cumbres francesas por la derecha. De los cortados franceses asciende un grupo de escaladores que continúan por el escarpado cordal de los Astazu. Mi amigo Paco decide bajar a comer junto a su esposa Gloria, para a continuación descender a Pineta, así que me despido, yo seguiré disfrutando todo lo que pueda, aún no son las 12, tengo mucho tiempo por delante.
Después de contemplar el panorama
durante otra media hora, subiendo y bajando a diferentes oteaderos, decido
bajar a comer cerca del Lago Marboré, cruzo
grandes neveros y zonas rocosas con grandes cavidades
por donde fluyen grandes torrentes,
el agua no se ve, solo el ruido por debajo de las rocas.
Cerca del lago y en una roca en alto, hacia la una, hago
una larga
parada a
almorzar, justo enfrente de la Brecha de Tucarroya,
donde hay una especie de refugio, varias personas suben
a ver el panorama del
lado francés y vuelven
a descender al Lago Marboré.
Observo, enfrente, grupos de montañeros
descendiendo del Cuello del Cilindro,
a través de inclinados neveros,
al lado del glaciar suspendido, bajando a la base del circo, lo hacen
con sumo cuidado, es realmente peligroso y supongo irán bien equipados,
las inclinaciones son muy pronunciadas. Hacia las 2 estoy nuevamente
en el Balcón de Pineta con intención de iniciar el largo
descenso por la retorcida senda, hablo con casa por teléfono y
comienzo la interminable bajada, eso sí, me lo tomo con mucha
tranquilidad, luego hacia el final, ya cansado de no ver el final, acelero
la marcha para terminar de una vez, además el calor comienza a
ser sofocante. Unos metros antes de llegar a la pista, alcanzo a Goria y Paco,
con quienes termino de llegar al camping a tomarnos un
par de cervezas, ahora sí que nos despedimos definitivamente, ellos se
dirigen a Torla y yo cojo el coche del
Parador y me dirijo a Lafortunada a
pasar noche en el Hostal
Badaín, ya conocido, para mañana
realizar la excursión al Cañón de Añisclo,
ha sido un maravilloso día en que he tenido ocasión de
completar el recorrido por el Valle de Pineta,
no podría presumir
de conocer el Pirineo Aragonés sin
haber subido al Balcón
de Pineta y recorrer todo el circo del Monte Perdido. |