ALQUÉZAR – SIERRA DE SEVIL – SARSA DE SURTA Km. 24,1

Día 23-10-08. La nieve que ha caído estos últimos días ha cubierto las altas cumbres pirenaicas con un hermoso manto blanco que podía contemplar a placer desde el autobús que me traslada desde Huesca hasta Barbastro en una hermosa y bastante clara mañana de otoño algo fría por el aire que sopla del noroeste, a ratos algunas nubes tapan el sol y la temperatura baja por momentos, luego cuando el sol luce con fuerza hace hasta cierto sofoco.

Alquézar


En todo caso el viaje ha salido perfecto, el AVE me deja en Zaragoza a las 8h50m, justo a tiempo para tomar el bus de las 9 para Huesca donde llega a las 10 en punto y enlazar con el de Barbastro para llegar aquí a las 10h45m. Ahora tomo un taxi para que me traslade a Alquézar pues el bus no sal hasta las 14h30m y no me daría tiempo para realizar la excursión programada ni poder visitar el bello pueblo medieval de Alquézar con todo detenimiento.
Me deja pues Jose (Taxi Barbastro Telef. 616957895) a la entrada de Alquézar en un bonito mirador en lo alto a las 11h15m para realizar una detenida visita al conjunto durante casi una hora. Es un pueblo con estructura medieval alrededor de lo que fue castillo defensivo y ahora Colegiata de Santa María (Siglo XIV) que visito con todo detalle, está ubicada dentro de lo que fue recinto amurallado y fortificado en un espolón rocoso rodeado por las escarpadas paredes del Cañón del Río Vero. Estrechas callejuelas, casas restauradas, arcos, plaza con soportales, buenos servicios turísticos para los constantes y numerosos visitantes, etc. etc. Formando parte del Somontano de Barbastro y puerta de entrada a los espectaculares Cañones de Guara.

Cañón del Balcés


Terminada la fructífera visita, paso por la Escuela-Refugio Alquézar (www.era-info.es Telef. 974318966) con excelentes instalaciones y actividades diversas, regentada por una pareja de atentos franceses. Abandono Alquézar sobre las 12h10m tomando la variante del GR1.1 balizada con las señales roja y blanca, ascendiendo en dirección a la Ermita de San Gregorio ubicada en una elevada zona desde donde contemplo la bella estampa del conjunto de Alquézar ahora iluminado por el sol de mediodía.

Cañón del Río Balcés


El programa para estos dos días es una excursión casi circular siguiendo el cordal separador del Río Vero del Río Balcés, es la Sierra de Sevil, hasta casi el nacimiento de ambos ríos. Para descender luego por el cordal separador del Río Balcés del Río Mascún por la llamada Sierra de Balcés y terminar en el pueblo de Rodellar. La barrera caliza de Guara es horadada por las aguas de los ríos Flumen y Guatizalema en la parte más a poniente del Tozal de Guara y por los ríos Alcanadre, Mascún, Balcés y Vero en la zona mas al este conformando impresionantes barrancos donde los aficionados al barranquismo y la escalada en algunos puntos, practican estos arriesgados deportes. Estos cañones han sido horadados por la fuerza de las aguas de estos ríos, generalmente de aluvión pues normalmente el cauce es mas bien escaso, dejando al descubierto imponentes paredes calizas, agujas, torres y otras formaciones espectaculares en algunos casos con profundidades de 800 metros desde las zonas mas elevadas.
Algo mas arriba de la Ermita de San Gregorio, abandono las balizas del GR1.1 que sigue por el Somontano y laderas sur de Guara hasta Bolea, yo continúo por un camino de tierra hacia la pequeña aldea de San Pelegrín donde solamente veo una casa habitada por algún ganadero.

Al fondo Gorjas Negras


Una gran colonia de buitres sobrevolará los alrededores durante toda la tarde, serán mis únicos acompañantes. Me cruzo con una señora holandesa que lleva un perrito, vive con su marido en Alquézar, él ha ido a enseñar estos vertiginosos parajes a un periodista también holandés, seguramente me los encontraré hoy o bien mañana pues harán un recorrido parecido al mío.


Un cartel indicador señala un camino hacia la “Ruta de Chimiachas”, me encontraré con estas señales en varias ocasiones, esta zona es un Espacio Natural Protegido y por tanto con ciertas limitaciones reguladas. El camino que sigo es Cañada Ganadera o Camino del Mesón de Sevil muy utilizado en épocas anteriores pues era la única forma de comunicación de los pueblos ubicados en la plataforma norte con los pueblos del Somontano y así realizar los clásicos intercambios agrícola-ganaderos en ferias y mercados.
El camino va ascendiendo de forma constante por un valle elevado donde hay aterrazamientos para el cultivo de cereales, ahora naturalmente abandonados, son zonas de bosque de carrasca y en esos planos debió pastar el ganado. Aún se puede ver antiguas cabañas de ganado usadas por la trashumancia y el Mesón de Sevil fue lugar de hospedaje y posada a medio camino en el cruce de la sierra.

Peña de Surta y Monte Perdido


Según tomo altura comienzo a ver los profundos cañones que han labrado los ríos Alcanadre, Mascún, Balcés y Vero, luego quedaré sorprendido al irme acercando a las escarpadas gargantas. Sobre las 13 horas hago una parada a saborear una torta de almendras y miel que compré en Alquézar, realmente deliciosa.
Continúo hasta llegar al Mesón de Sevil donde los vehículos ya no pueden continuar, hay varios lugares para aparcar pero el mesón no parece estar en condiciones para recibir clientes, aún así un cartel a la puerta anuncia el aforo permitido. En un alto sobresale una caseta de vigilancia contra incendios. A partir de aquí el camino solo puede ser transitado por vehículos todoterreno y debidamente autorizados, aún así no parece muy concurrido pues entraña cierto peligro por su mal estado.
Un cartel indica un antiguo pozo de nieve construido con piedras y algo tapado por la maleza al lado de un pinar, me acerco a verlo detenidamente. Al llegar a la zona mas elevada, casi 1.400 m de altura en el lugar llamado Castillo de los Santos, me desvío del camino con el fin de contemplar uno de los parajes más sobrecogedores que he visto, el soberbio Cañón del Río Balcés, son los Oscuros del Balcés, con un desnivel de 600 metros que termina en el Estrecho, un punto donde casi se juntan las escarpadas paredes de ambos lados del cañón, realmente vertiginoso pues estoy en todo lo alto.

Tozal Blanco


Puedo ver también Gorjas Negras, el estrechamiento que forma el Río Alcanadre que ya conocía por su lado norte, increíble el paraje, sobrecogedor, sobre todo el Río Balcés cerrado por paredones de caliza amarillenta y naranja donde los buitres anidan sin ningún peligro. Algo mas adelante vuelvo a asomarme al Puntal de los Claveros para contemplar otra zona del Cañón del Balcés con 700 metros de desnivel, de vértigo. Se acerca el camino al Tozal Blanco para aprovechar una zona plana en su base, las abombadas paredes desprenden cascadas de agua dando la impresión de que de un momento a otro se me viene encima el gigantesco pedrusco. Ahora doy vista al Monte Perdido, Vignemale, Midí, Peña Telera, Peña Montañesa, etc. etc. todo un precioso panorama blanco.
Sobre las 17 horas llego al Collado de Sampietro desde donde puedo ver, abajo en un amplio valle, el pueblo de Sarsa de Surta donde pasaré la noche. Abandono pues el cordal principal descendiendo por el Camino de la Espluguiacha hasta donde un cartel señala una estrecha senda que se dirige a la Cueva Drólica, no me lo pienso dos veces, sigo la senda unos 400 metros hasta la entrada candada con una verja metálica del Forau de la Drólica, una cavidad muy amplia y profunda con pasadizos para visitarla pero no en esta ocasión desgraciadamente.
Retorno al camino para seguir hasta Sarsa de Surta, pequeño pueblo donde llego a las 18 horas. Marion, la dueña de la Casa la Joya (spanien@naturparkferien.com telef. 974343148), una casa rural, me enseña mi aposento. Termino esta jornada en una hermosa tarde otoñal con una temperatura muy agradable y completamente despejado, buenas sensaciones para mañana también.
Datos del GPS: Distancia recorrida 24,1 km. Tiempo en movimiento 4h54m. Tiempo detenido 1h6m. Tiempo total empleado 6 horas. Media total 4 k/h. Desnivel acumulado 1.002 m.

PERFIL DE LA JORNADA