IBÓN DE CREGÜEÑA

Día 12-10-01. Anoche cuando me preparaba para acostarme me asomé por la ventana y para mi sorpresa vi un zorro alrededor de los coches, bajé a ver que pasaba, bueno pues el buen animal en lugar de salir disparado vino hacia mí, eso sí con cierta desconfianza. Estaba claro, no sería la primera vez que los humanos le facilitan un rico postre, así que con un trozo de chocolate en una mano mientras lo comía con toda tranquilidad, con la otra se dejaba acariciar sin mayor problema. En el fondo me dio cierta pena, un zorro domesticado no es precisamente la personalidad de un “zorro”, sobre todo si en algún momento algún aprensivo decide llevárselo para su casa o bien dejarlo hecho unos “zorros”.

Ibón de Cregüeña


Hoy he sido algo perezoso, me he levantado a las 8, pero la verdad necesitaba descansar, no tanto dormir, mis piernas pedían largo reposo, la de ayer fue una jornada realmente dura, no tanto por el desnivel sino por la inclinación vertical de las paredes que tuve que ascender, a veces, las más tuve que ir trepando. Me tomo el desayuno con toda la tranquilidad y a las 8,45 bajo las cosas al coche, el rocío lo ha cubierto totalmente y la temperatura es de 6 grados, probablemente durante la madrugada ha sido de 0 grados.

Ibón - Cresta y Collado de Cregüeña

El día se presenta mejor que ayer, el cielo está completamente despejado, ni rastro de nieblas, así que tomo el coche y me dirijo, a través de una pista algo deteriorada, al lugar donde el Barranco de Cregüeña se encuentra con el Ésera. Dejo el coche en un pequeño hueco y siendo algo más de las 9 comienzo el duro ascenso por una senda muy bien definida, un letrero indica “Ibón de Cregüeña 3,30 horas”. Me tomo el ascenso con toda la calma del mundo disfrutando del maravilloso bosque ahora en su estado más otoñal, los avellanos, hayas, boj, serbales, abedules y demás especies con su bello manto de colores.

Collado y Pico Maldito

La impetuosa cascada se va desprendiendo constantemente produciendo un ensordecedor ruido, la lluvia ha debido ser muy intensa en las últimas semanas todo el terreno está muy húmedo, aparte de las nieves que han caído también el los últimos días, por tanto el caudal del arroyo es muy fuerte, casi como en la primavera. Los frutos del bosque están en su momento crítico, los intensos rojos frutos del serbal, los arándanos, etc. etc. todos ellos llamando a ser comidos, es toda una explosión de colores.

Cresta de la Maladeta

Durante la primera hora de ascenso a través de la umbría y en la humedad del ambiente la temperatura es muy agradable, agradezco el fresco de la mañana, aún está todo en penumbra. A medida que tomo altura comienzan a sobresalir por detrás, la Tuca de Ruda, el Macizo del Perdiguero y el Macizo del Posets y todo el Valle de Estós, también de frente por mi derecha la Cresta de Estatás que divide Cregüeña del otro valle paralelo, el de Vallibierna.

Cumbres del Ball de Remuñe

He iniciado el recorrido en los 1.500 mts. de altura, cuando llego a los 2.000 el bosque ha sido arrasado por grandes avalanchas, enormes pinos han sido arrancados de cuajo con todas sus raíces como si fueran una escoba, es esta una zona que debe recibir mucha nieve en invierno y lluvias torrenciales en otras temporadas que al estar rodeada, por la izquierda por las Crestas de Alba y por las de Estatás por la otra, las avalanchas de nieve deben ser frecuentes, eso sin contar con la acumulación del circo que rodea el propio Ibón de Cregüeña con alturas superiores incluso a los 3.000 mts., incluso la aportación de algunos glaciares en la cara sur de la Maladeta y Pico Maldito. Una vez superada una Pleta hacia los 2.100 mts. comienza el laberinto granítico, la senda, muy bien señalizada por cierto, va salvando la inmensa pedrera obligando a ir saltando de bloque en bloque, por la izquierda aparece un pequeño ibón es el Ibonet de Cregüeña, ya se aprecia el escalón donde se ubica el gran lago. Doy alcance a 4 jóvenes que van con mucha carga en sus espaldas, son de Zaragoza y alguno de ellos no va muy bien de fuerzas, por tanto no podrán realizar el itinerario que tenían previsto, esto es subir al Collado de Cregüeña y pasar al valle paralelo por Coronas.

Macizo del Perdiguero

Hacia las 11,30 doy vista al gran lago, dicen que el Ibón de Cregüeña es el tercero más grande del Pirineo, es verdad que es grandísimo y sobre todo ubicado en un extraordinario lugar rodeado de escarpadas cumbres, algunas superiores a los 3.000 mts. de altura. Por la derecha la Cresta de Cregüeña, al fondo el Pico Maldito con 3.350 mts., Pico de la Maladeta con 3.308 mts. y varios más de parecida altura con sus glaciares sur desaguando todos ellos hacia el Ibón de Cregüeña que se halla a 2.650 mts. de altura. Asciendo otros 200 mts. para tener una buena perspectiva de todo el entorno, ahora a través de un cordal que se desprende del Pico le Bondidier (3.146 mts.) su cara sur vertical y de un color negro que asusta. Aquí a 2.850 mts. de altura rodeado de varios ibones pequeños me aposento en una roca a disfrutar del soberbio panorama compuesto por un imponente escenario glaciar donde los hielos excavaron, hace millones de años, este impresionante paraje, los 4 jóvenes subían detrás pero no llegarán a este punto, los dos más cansados no dan un paso más, a la vuelta les recojo y bajamos juntos hasta el desagüe del ibón donde hacemos una parada a almorzar y descansar. Según descendía vi entre las rocas un montón de material, mochilas, mantas, cantimploras, etc. tapados por un gran plástico, he supuesto es de escaladores que están en los escarpados picos y pasarán varios días por aquí.

Río Cregüeña

Cuando estamos almorzando vemos subir a varios jóvenes que llegan fatigados a nuestro lado impacientes por ver su destino, el Ibón de Cregüeña, en el descenso me encontraría varios excursionistas más, los que no gustan de madrugar y suben asfixiados por el calor y el agotamiento. Hacia las 2 me despido de los 4 jóvenes, ellos bajarán muy despacito, ahora el descenso me lo tomo con mucha tranquilidad recogiendo y comiendo arándanos, entrando en las cascadas para hacer alguna foto y disfrutando del hermoso día. A pesar de habérmelo tomado con mucha calma, a las 4 llego al coche, así que decido retornar a casa y dar por terminada esta excursión de dos hermosos días por este bonito Valle de Benasque.