VALL
DE CARDÓS - COLL DE SERVI - ESTANY DE MARIOLA
Día 24-6-97. Estoy hospedado en el Hostal Marxant (Tavascan) lugar ya conocido, pues el año pasado haciendo el GR 11 pasé la noche aquí. He desayunado y a las 8,15 tomaba el coche para subir unos 4 kmts. por una deteriorada pista, hasta una pequeña presa, la pista continua pero cada vez más deteriorada, no merecía la pena por ahorrarse unos minutos la posibilidad de averiar el coche.
Sigo la pista, ya andando, hasta el diminuto caserío de Quanca, donde la pista principal gira a la izquierda para dirigirse al Refugio de la Pleta del Prat, yo continuo de frente hacia la Pleta Palomera. La mañana está muy fresca, 4 grados de temperatura, el cielo completamente despejado y muy azul, síntoma de un hermoso día. El bosque está muy verde, las hayas ya han brotado, las praderas con la hierba muy alta. En principio, los altos picos que tengo a la vista no tienen nada de nieve, luego comprobaría que los neveros de las umbrías estaban escondidos.
La zona del Mont-roig, que pretendía subir, tiene grandes neveros en las canales de ascensión, además es una parte muy escarpada, mucha roca, así que decido cambiar el plan que tenía establecido. Como el ascenso al cordal principal, frontera con Francia, lo considero obligado, busco la zona más fácil y accesible. El Coll de Servi (2.509 mts.) es el punto elegido, el ascenso, aunque muy inclinado, es por una canal herbosa. Primero llego al Estany Ribereta Baix, para a continuación ascender al Estany Ribereta D´alt, donde las marmotas me dan la bienvenida con sus gritos. No hay nadie por los alrededores, mejor, más tranquilidad. El ascenso final al Coll son 250 mts. con una fuerte inclinación, la hierba está muy húmeda y a veces la bota resbala. Enormes cantidades de sapos, a veces al intentar agarrarme a la hierba casi los cojo con la mano.
Empapado en sudor llego al collado, fuerte emoción al descubrir, no solo la parte francesa, sino todos los alrededores. Una enorme masa de nieblas cubre toda la ladera francesa, estarán unos 500 mts. más abajo, el contraste del mar de nubes blancas y los picos sobresaliendo es imposible de describir. Hacia el este destaca la Pica de Estats, el Monteixo y el Circo de Baiau en la frontera con Andorra. Extraordinarias vistas, hermoso día y emocionantes lugares, disfruto de todo con tranquilidad, hago todas las fotos que puedo y me lo tomo con mucha calma, la verdad es que me sobrará día, son los más largos del año. Desde este impresionante mirador programo la continuación de la excursión. Tengo enfrente la Collada Ribereta, la subida es a través de una canal de piedra con algunos neveros, pero sin complicaciones.
Comienzo la bajada, más fácil de lo que imaginaba, eso sí con sumo cuidado, hasta el Ibón donde comienzo el ascenso, en los neveros los rebecos han dejado sus huellas. Al llegar a la collada aparece ante mis ojos, abajo, el Estany de Mariola, qué bonito, todo azul, muy grande y sin ningún sistema de retención artificial, protegido por una barrera rocosa y el punto de desagüe un pequeño corte en la roca, por donde se desprende un gran chorro produciendo un enorme estruendo. Lo bordeo en 90 grados y subo a la Collada Montarenyo, para descender por otra pedrera inclinada compuesta de lajas de pizarra, abajo el Estany de Montarenyo.
La bajada desde este lago hasta el Estany del Port ofrece alguna dificultad, es una bajada muy pronunciada y solo se puede hacer por una zona herbosa. Me asiento, tranquilamente, en un alto enfrente del Port de Tavascan, las nieblas del lado norte comienzan a ascender y a cruzar a la zona española, produciendo un enfriamiento del ambiente, el aire es muy húmedo. Finalmente desciendo al Estany del Port, el viento frío me da de espalda, comienzo a bajar, son casi las 2 y busco un lugar más abajo para comer y descansar. Hacia los 1.900 mts., en una pradera donde nace un buen chorro de agua, me aposento para dar cuenta de un ligero almuerzo. A pesar de que el sol da de plano, tengo que abrigarme. Después de comer, relajado hasta me quedo dormido, con la tranquilidad que se respira, no me extraña. A las 3 reinicio el descenso, ahora tomo un atajo por unos prados y lo que me hubiera llevado mas de una hora, en ½ hora estoy de nuevo en el coche y en Tavascan a las 4 de la tarde.
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