CABECERA
DEL NOGUERA DE TOR – CAVALLERS – COLL
DE CONTRAIG
Día 10-7-98. Hoy he decidido comenzar la jornada algo más tarde, por tanto he desayunado a las 8 en el hostal y antes de las 8,30 tomaba la carretera que sube a Caldes de Boí, son unos 5 kmts. de ascenso por el valle de la Noguera de Tor. El balneario está ubicado en un entorno con mucha vegetación y las propias instalaciones muy bien cuidadas, la verdad es que es un lugar ideal para pasar una semana de sano descanso, eso sí, supongo que los precios serán adecuados a las magníficas comodidades que se aprecian solo con verlas por fuera.
A partir del Balneario, una estrecha pista asfaltada comienza la subida a la presa de Cavallers, hay un control de accesos, supongo para regular la entrada y no saturar de vehículos los aparcamientos y la propia pista, dicho control está abierto a partir de las 9, yo paso libremente, lo mismo que los 12 o 14 coches que están aparcados en la misma base de la presa, a unos 1.750 mts. de altura. Es este valle bastante espectacular, tiene las mayores alturas del macizo, los Besiberri con 3.015, el Pic d´Avellaners de 3.017, la Punta Alta de 3.014 mts. y todo el cordal de Colomers, desde el Montardo hasta el Gran Tuc de Colomers, además de las escarpadas Agulles de Trevessani en el centro del Circo. El camino sale del aparcamiento y llega a la propia presa, bordea el Estany de Cavallers por su lado oriental hasta el final del lago y desde aquí inicia un ascenso escalonado hasta el Planell de Riumalo, el agua salva el escalón mediante unas impresionantes cascadas.
Desde el Planell se inicia a la izquierda el camino que asciende a los Besiberri y al refugio del mismo nombre que hay a más de 2.700 mts. de altura. Yo continuo hacia el Refugio J. Ventosa, que se halla en el centro del valle a cerca de 2.200 mts. de altura y en la base de las Agulles de Travessani, al lado, algo más alto, del Estany Negre. El camino continúa superando los escalonamientos, todos ellos salvados por largas cascadas, es un camino bastante frecuentado por excursionistas, afortunadamente sin desperdicios por los alrededores. El camino hasta el Refugio J. Ventosa me lleva poco mas de una hora, así que a las 10 entro en el mismo. Como he venido con una pequeña mochila y me he cambiado de botas, parece que voy volando sin peso y muy cómodo. Ahora tengo varias alternativas, una podría ser el ascenso al Port de Güellicrestada y Montardo, otra al Port de Caldes y Tuc de Ribereta, una tercera al Port de Colomers y una cuarta al Coll de Contraig, los tiempos de recorrido serían entre 3 o 4 horas en ida y vuelta desde el Refugio.
Elijo la cuarta opción, el ascenso al Coll de Contraig, la parte del Montardo y Colomers, ya la conozco del recorrido anterior por el GR11. Bajo hasta el Estany Negre y lo bordeo por su izquierda en dirección a los Estanys de Colieto, pequeños lagos dispersos y escalonados que van recibiendo las aportaciones de los grandes neveros de la base de todo el circo, presidido por la Punta Alta. Voy encontrándome a grupos de excursionistas franceses muy cargados y bastante fatigados en el ascenso, todos ellos se dirigen a cruzar por el Coll de Contraig hacia el otro valle, el de Sant Nicolau y pernoctar en el Refugio del Estany Llong, por donde pasé ayer tarde.
De frente tengo el Coll, es una inclinada canal con grandes neveros en su inicio y con muchas piedras sueltas en los últimos metros, ataco con decisión los últimos 200 mts. y a las 12 llego a la cima que está a 2.745 mts. de altura. Desde una alta roca en el propio collado disfruto del panorama a mi alrededor, hacia el Suroeste las cumbres de las Maladetas, algo más cerca los Besiberri y a la izquierda la Punta Alta, abajo los pobres grupos de excursionistas sudando tinta en el ascenso. Hacia el Nordeste el cordal que parte del Colomers y cierra el pequeño circo de Contraig y el Estany del mismo nombre en medio, otro grupo de excursionistas asciende por este lado, ahora cruzando los grandes neveros y también con las acostumbradas dificultades. También hacia el Este las cumbres del Subenuix, Pala Dellui, Pala de Cubeso y la gran Collada dels Gavatxos, abajo el inicio del valle de Sant Nicolau. Reparo fuerzas terminando la empanada que me quedaba de los últimos dos días y a las 12,30, antes de que los grupos que ascienden lleguen a la parte de las piedras sueltas y así no causar dificultades, cualquier piedra que se mueva puede bajar desprendida y provocar un serio accidente, por eso me apresuro a iniciar el descenso antes de que lleguen los grupos que suben por el otro lado también.
El descenso lo hago muy rápido, en los grandes neveros inclinados me cruzo con los franceses que suben molidos, les hago las advertencias del peligro de las piedras sueltas y les deseo suerte, me deslizo patinando por los neveros a gran velocidad, sigo el retorno por el mismo camino y antes de llegar de nuevo al Refugio J. Ventura alcanzo a un joven solitario con quién realizo los últimos 15 minutos de la senda. Son las 2 y los colegas del Refugio se están preparando la comida, también los excursionistas “domingueros” comen por los alrededores. Continúo el descenso hasta el aparcamiento donde llego unos minutos después de las 3, el calor es muy fuerte, tomo el coche y completo la jornada con una visita turística. En Barruera contemplo la Iglesia de Sant Feliu y subo al pueblecito de Durro a ver otra de las joyas románicas, la iglesia de la Mare de Deu que no puedo visitar por dentro, está cerrada, también contemplo desde un alto la ermita de Sant Quirce enclavada en un bonito mirador, para acceder a ésta hay que subir por un estrecho y complicado camino. Al final subo a la aldea de Cardet a ver su humilde pero bonita iglesia, éste pequeño pueblo está situado en la falda de una montaña y en un verde valle. Hacia las 4,30 inicio el regreso a Madrid, han sido tres jornadas muy bien aprovechadas y con un tiempo excelente.
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