ESCALDES – PORT DE PERAFITA – REF. CAP DEL REC – CABAÑA DELS ESPARVERS

Día 23-7-98. Este itinerario corresponde a la variante del GR 11 en su salida de Andorra y entrada en Lérida, el principal, o sea el paso por el Coll de Vall Civera y que realicé hace algún tiempo, es muy parecido a éste, quizá lo destacable sea el ascenso desde Viliella, pequeño pueblecito en Lérida, por todo el Valle de la Llosa hasta la Cabaña dels Esparvers. Viliella se halla a unos 1.500 mts. de altura, algo más alto que la base del valle, dominando un gran espacio, el pueblo está casi deshabitado, pero se aprecia la recuperación de las viejas casas restauradas con todas las comodidades para disfrute de vacaciones y fines de semana, supongo de personas originarias del pueblo o descendientes, el enclave es ideal, parece que está perdido entre las montañas, incluso el acceso es a través de una pista de tierra.

Ascenso por el Riu de Perafita

El Valle de la Llosa, desde Viliella, hasta la cabecera formada por un circo glaciar con varios lagos y nacimiento del Rio Engait, punto de encuentro de las fronteras de Francia, Andorra y España, tiene unos 14 kmts. de largo y un desnivel de unos 800 mts. Hasta las Casas de la Llosa sube una pista de tierra en bastante buen estado, pero a partir de aquí solo es accesible para vehículos todoterreno hasta un plano denominado Prat de Xiuxirá, aquí se convierte en senda. Toda la subida por el valle es muy agradable, con mucha vegetación y siempre al lado del río, muchas praderas verdes y sobre todo un valle poco visitado. En el punto donde se ubica la Cabaña dels Esparvers se juntan los dos valles, el que viene por la izquierda, Torrent de Vall Civera y el Río Engait que baja de frente.
Una vez superadas las dificultades para dejar el coche en un lugar apropiado, en Les Escaldes, no me ha sido nada fácil, los parking públicos estaban saturados, en el de unos grandes almacenes, con el permiso del correspondiente encargado y con la promesa de hacerles una compra al regreso, pude resolver el problema. Así que a las 10,30 de la mañana y con la mochila a cuestas inicio la jornada bastante calurosa por cierto. Tomo la carretera de circunvalación que se dirige a Francia y una vez pasado a la izquierda el Hotel Panorama hay una gasolinera, a la derecha, de Repsol, inmediatamente sale un camino empedrado, también a la derecha, que asciende a la sombra de los árboles, eso sí con mucha inclinación, hasta cruzar la carretera de La Comella. Como la temperatura es muy alta, seguramente más de 30 grados, con este pequeño recorrido he empapado toda la ropa de sudor, el desnivel es muy fuerte.

Aránser - Al fondo el Cadí-Moixeró

Una vez cruzada la carretera, empieza un bonito camino, también entre sombra, que asciende por la parte derecha del Río Madriu, al cabo de unos 15 minutos de marcha se cruza, a través de un viejo puente, al lado izquierdo. Poco a poco, a medida que tomo altura, voy viendo, abajo, Les Escaldes y al fondo comienzan a aparecer los valles y montañas de la parte más occidental de Andorra, a pesar de la dificultad del desnivel, el agradable murmullo del agua y la sombra amortiguan un poco la fatiga. Voy recordando la vez anterior que realicé éste mismo ascenso en condiciones radicalmente distintas, una fuerte tormenta y la constante lluvia no me permitieron disfrutar de la excursión como ahora. Al cabo de cerca de una hora de subida, el valle se divide en dos, por la izquierda sigue el GR 11 y GR 7, el primero al Coll de Vall Civera y el segundo a los Estanys de Pessons, siguiendo el curso del Madriu hasta el Estany de L´illa. Yo tomaré por el valle de la derecha que asciende por el Riu de Perafita hasta los Estanys y Port del mismo nombre. El ascenso, siempre por el lado izquierdo del río, es por un bien marcado sendero entre la sombra de pinos y abedules, muy agradable, al ser mucha la inclinación, el río se desprende en constantes cascadas que dan la sensación de frescor, además de saciar mi sed con sus heladas aguas. Hacia los 2.000 mts. de altura vuelvo la vista hacia atrás y disfruto del inmenso panorama, las cimas de Coma Pedrosa con neveros en sus laderas, estas montañas son la separación de la provincia de Lérida en la parte occidental de Andorra, por las pistas de esquí de Arinsal, lugar por donde cruza el GR 11 desde España a Andorra. A los 2.200 mts. el valle se abre conformando amplios praderíos, es un amplio circo con pequeños lagos, hay un bonito refugio, Perafita, donde me paro a comer algo de fruta y hacer un breve descanso, a la puerta hay unas botas y ropa tendida en unas rocas, luego me encontraría a dos pastores que me dijeron cuidaban el ganado, sobre todo muchos caballos.

Viliella - Riu de la Llosa

Ahora, durante un buen rato, iré ganando altura más moderadamente, a través de praderas no muy inclinadas, pero aún me quedan casi 400 mts. de desnivel hasta el Port de Perafita que distingo al fondo, las cumbres son bastante redondeadas y suaves, todas ellas entre los 2.700/2.800 mts. como todos los circo que rodean Andorra. A la 1,30 del mediodía llego al Port de Perafita donde me encuentro a los dos pastores, también terminan de ascender, por el otro lado, una familia extranjera que no habla castellano, se sientan en el suelo desfallecidos. El puerto se halla a 2.570 mts., por la derecha hay un alto pico, es el Pic de Perafita con 2.752 mts. desde donde un grupo de excursionistas vocean, como decía, son laderas muy suaves, de tal forma que los ascensos a las cumbres son facilonas. Ahora iniciaré una inclinada bajada hacia los Estanys de la Pera, lagos que forman el arranque de aguas del Riu Aranser, que se junta al de la Llosa más abajo para ir a parar al Segre. En pocos minutos llego al Refugio que está a 2.335 mts. al lado de los lagos, hay coches todoterreno y varios excursionistas por los alrededores, la facilidad de ascender en vehículos fomenta la masificación de personal y naturalmente la degradación, desperdicios, enormes polvaredas levantadas por las ruedas, la propia pista le ha comido un buen trozo al valle, pues hay muchos desmontes en las curvas, zonas de recreo, etc. etc. Sigo descendiendo acortando las curvas de la pista para llegar a la Font de les Pollineres, a 2.120 mts. varios coches aparcados, “domingueros” durmiendo la siesta bajo los árboles, otros comiendo, un refugio que debiera servir para lo que fue construido, lleno de porquería, latas, botellas y desperdicios, lamentable. En su porche y a la sombra, son las 2,30, me paro a comer, hay varios jóvenes que están acampados muy cerca y se disponen a hacer también el almuerzo. Al cabo de media hora continúo, ahora tomo la pista a la izquierda, hacia la derecha lleva a Aranser, esta pista va bordeando, a nivel, sin perder mucha altura, hasta un lugar llamado El Pradell, donde hay un refugio, enfrente, del otro lado del valle del Segre, las altas cumbres del Cadí, abajo el verde valle y los pueblos destacando del conjunto. Se me hace muy monótono andar por la pista, además bajo el fuerte calor, algo más adelante camina un hombre con un perro, cuando llevo una hora y cuarto caminando, el hombre se para al lado de un coche, deja la mochila en el maletero y se dispone a arrancar, le saludo, es de Madrid, se ofrece a bajarme hasta el Refugio Cap del Rec, aún me quedan unos 45 minutos de pesada caminata. Acepto gustoso su ayuda, en el Refugio, ubicado en una gran explanada al final de una carretera asfaltada, naturalmente lleno de coches, nos tomamos una cerveza mientras charlamos animadamente, se llama Julio, su esposa participa en unos cursillos de la UNED en la Seo de Urgell y él se entretiene, junto a su bonito perro, haciendo excursiones por los alrededores.

Cabaña dels Esparvers

Me baja, por la carretera, otro par de kmts. hasta el comienzo de un camino que me llevará hasta Viliella, serán otros dos kmts. caminando, ahora a través de prados inclinados y zonas muy verdes, teniendo a la vista un bonito paisaje, al fondo la cumbre del Puigmale y su continuación hasta el macizo del Cadí-Moixeró, abajo el valle de la Cerdaña tapado por la estribación de la Sierra de Calm Colomer. A las 5 entro en el pueblecito de Viliella, antes de llegar, desde un alto, tengo una buena vista del pueblo y el comienzo del Valle de la Llosa. Enfrente de la iglesia parte un camino en dirección norte que faldeando, sin perder altura, se dirige hacia el fondo del valle por la margen izquierda del río, al cabo de unos 45 minutos el camino cruza una gran masía, es Can Jan de la Llosa, al finalizar ésta, se cruza el río a través de un puente, ahora el camino ataja por una inclinada cuesta al lado del río, esta parte del camino solo es posible transitarlo con vehículos todoterreno. En unas praderas hay varias tiendas de campaña, un grupo de jóvenes se entretiene al lado del río. Dos vehículos 4x4 bajan por el camino con sumo cuidado, supongo habrán pasado el día por estos preciosos parajes, también otro grupo de jóvenes excursionistas descienden caminando con sus mochilas y con cara de cansancio. A medida que asciendo y pasan los minutos, el camino se me va haciendo muy largo, parece que no tiene fin, sé muy bien que no llegaré antes de las 7,30, aún así me parece interminable, voy pensando si me convendría llegar hasta el Refugio de L´illa, en Andorra, sería otra hora y media de camino, eso sí con un desnivel de 400 mts., la Cabaña dels Esparvers podría no estar en muy buenas condiciones para pernoctar, en todo caso cuando llegue lo decidiré. En el Prat de Xiuxirá hago una pequeña parada, el cielo se oscurece con unas nubes negras muy sospechosas, para llegar a la cabaña me quedan unos 15 minutos. Finalmente, a las 7,30 llego a la Cabaña dels Esparvers, nadie por los alrededores, solamente varios caballos pastando plácidamente y alegrando el ambiente con sus esquilas. La cabaña está en perfectas condiciones, una parte del suelo está cubierto con tablas para dormir, tiene una chimenea y puerta para cerrar, está hecha de roca con grandes muros, cuando me acuesto tengo la impresión de estar metido en una cueva, el techo es algo bajo, aquí pasaré la noche. Me acerco a coger agua del río, hago una sobria cena a la puerta sentado en una piedra y comienza a tronar, la decisión de pasar aquí la noche ha sido acertada, la otra alternativa de seguir otra hora y media caminando hubiera sido demasiado, además me hubiera pillado la tormenta subiendo. A las 8,30 me meto en el saco bien calentito y a descansar, la tormenta ha sido mucho ruido y pocas nueces, ahora solo me acompaña el sonido de las esquilas de los caballos. He vuelto a recordar mi paso por este mismo lugar, hace algún tiempo, empapado, con las cumbres nevadas y encima medio perdido, luego el ascenso a la inclinada montaña enfrente, hacia la cumbre del Calm Colomer, que diferente ahora que lo conozco bien.