01 RIBADEO – FOZ 40,3K

Día 29-06-2021. Ayer un bus de Alsa me transportó hasta la bonita villa de Ribadeo, nada más pasar el Puerto de Pedrafita comenzó a llover durante todo el trayecto hasta Lugo, aquí quedé como último viajero hasta el final del viaje. Este último tramo del itinerario ya fue más agradable en cuanto a climatología dando paso a ratos de sol, en Ribadeo quedó raso el cielo y una tarde agradable aunque fresca pues la brisa marina sopla haciendo temblar mis canillas que vienen de la meseta manchega en plena canícula veraniega.

Faro de Illa Pancha


Tomo habitación en el Hostal Ponte dos Santos donde Antonio me recibe con muy buen rollo, he llegado aquí a las 18h, me doy un paseo de visita a esta bonita villa marinera en el estuario del Río Eo, desciendo a la zona portuaria respirando el vital yodo marino y contemplando los barcos de recreo atracados en la dársena, una copa de ribeiro para alegrar el paladar frente al mar y algo más tarde un pulpo a feira entre el barullo de los futboleros en el Rincón del Gordo para dormir tapado con manta a las 10 de la noche puesto que mañana habré de madrugar.

Enseada de Cegoñas


El hostal tiene también un albergue de peregrinos a la vuelta de la esquina, es donde se sirven los desayunos a las 7 de la mañana así que terminado el completito desayuno, a las 7h30m me pongo en ruta, está amaneciendo con una temperatura bien fresquita, rápidamente tomo contacto con las balizas del Camino Natural del Cantábrico que me llevan bajo el gran puente de la autovía, A Ponte dos Santos, por un camino costero hasta un antiguo descargadero que está restaurado como recuerdo de lo que fue el transporte de minerales hacia el transporte marítimo aquí mismo, algo más adelante visito los alrededores del Fuerte San Damián que defendía la entrada a la ría.

Os Xuncos


Los verdes alrededores, aún húmedos del rocío mañanero, brillan bajo los rayos del recién nacido sol, es un momento precioso. En los dos lados de la boca de la ría se sitúan dos faros, el de la izquierda sobre la Illa Pancha comunicada con tierra firme a escasos metros mediante un puente, es un lugar muy bonito. El de la derecha en la Punta de la Cruz iluminado por el radiante sol y el mar en calma. La brisa sigue siendo fresca por lo que continúo con la chaqueta, no por mucho rato, un cartel anuncia un espacio con castros a la vista pero he de desviarme así que sigo por senderos y pistas muy bien señalizados sin despista posible, la señalización como comprobaré en casi todo el itinerario está muy bien realizada.

Praia dos Xuncos


Un cartel indica que sigo también la Ruta da Costa siempre al lado del mar y sus alrededores muy verdes en contraste con el intenso azul de las aguas, a tramos el sendero está rodeado de grandes helechares, en otros entre floridos tojos de colores muy bonitos, aprecio la brisa marina cuyo yodo noto en mi cuerpo, oxígeno puro, las olas rompen contra los escarpados acantilados generando un ruido ensordecedor a pesar de que el mar está en calma. El sol ya calienta el ambiente así que me dado veraniego durante toda la jornada, es un verdadero placer caminar por estos lugares tan hermosos y relajados sin ningún ruido disonante.

Marea alta en As Catedrais


Ensenadas y pequeñas playas de rocas son una constante, un cartel anuncia la Ruta dos Ollos, grandes oquedades creados por la fuerza de las olas que han erosionado rocas y arenas en medio de zonas planas elevadas, están protegidos con maderas para no provocar algún accidente fortuito de los visitantes, también se les denomina Fuma. Hay algunas autocaravanas de viajeros extranjeros aparcadas en lugares cercanos al mar alejados de zonas pobladas o carreteras, supongo que pasarán la noche y partirán por la mañana sin ninguna prisa. A las 9h35m entro en el pueblo de Rinlo en la Enseada da Areosa, al elevarme doy vista a las zonas rocosas al fondo donde se ubican las muy visitadas As Catedrais donde llegaré en pocos minutos.

As Catedrais


Al llegar a Os Xuncos unas escaleras permiten descender a un túnel en un gran hoyo bajo el que se accede a varias playas entre gigantescos paredones acantilados, un cartel anuncia el peligro de desprendimiento de rocas como las que se hallan en el suelo de grandes dimensiones, bajo por las escaleras y cruzo el túnel agachándome puesto que la altura del mismo no supera el metro y medio de altura hacia los arenales entre las gigantescas paredes rocosas, espectacular este lugar que es similar al que veré a continuación en As Catedrais pero con la diferencia de que aquí no hay nadie nada más que yo mismo, realmente impresionante este bello conjunto de finas arenas donde las olas besan el suelo y se retiran suavemente en un sonido relajante a pesar del agresivo aspecto de los paredones verticales.

Praia de As Catedrais


Continúo la ruta y a las 11h10m llego a un gran parking con muchas autocaravanas y vehículos, la senda me desciende a unas escaleras por donde casi nadie desciende, piso la arena y contemplo el impresionante entorno de paredes verticales, es la Praia das Catedrais, a pesar de que la marea está alta y no me permite adentrarme demasiado, puedo realizar algunas fotos y escuchar el murmullo de las aguas al batir la arena, me sorprendo de no encontrarme gente visitando el lugar, un cartel indica un aforo limitado pero nadie controla dichas limitaciones, supongo que los escasos visitantes que hay por los alrededores no están dispuestos a arriesgarse bajando hacia la base de los cantiles, yo lo hago con cierta rapidez volviendo a subir por las escaleras, ahora cruzándome con algún visitante que se atreve a bajar, supongo al verme a mi tan campante. Supongo que algo más adelante en el tiempo esto se saturará de visitantes, entonces habrá que controlar el aforo rigurosamente.

Praia de Lámgara


Continúo la ruta a través de una pasarela de madera al lado de la carretera cruzándome con algunos visitantes que realizan un relajado paseo hasta el comienzo de la larguísima Praia de Arealonga de finas arenas, se aprecia que toda esta zona es frecuentada por visitantes pues hay un camping y varios chiringuitos y restaurantes. Me elevo para bordear una zona de casas unifamiliares muy bonitas con cuidados jardines, el paseo marítimo que sigo está muy bien realizado con barandilla externa y suelo de losas de piedra lisas bordeando la zona marina constantemente, al fondo a lo lejos doy vista a la Villa de Foz, mi destino hoy. En la Praia da Pasada muy solitaria, no resisto la tentación de pisar la arena, desciendo por unas escaleras hasta el arenal para cruzarla en su totalidad.

Praia de Lóngara


Algo más adelante, ya siendo la mediodía, frente a la Praia de Lóngara, en esta ya hay algo más de gente tomando el sol sin que sean multitud, se ubica el Chiringuito Sidrería Pipo´s con una pequeña terraza sombreada que invita a un paréntesis, es la hora apropiada para una relajada parada con sidra bien fría y un plato de zamburiñas contemplando las olas besar la arena blanca, un verdadero placer. Al cabo de un buen rato vuelvo a la ruta y llegar a la Praia de Lámgara que va enlazando con otras como la de Benquerencia, Praia de Remior, Praia de San Cosme, etc. interminables arenales por donde camino con mucha relajación, escasos bañistas y algunos paseantes en bañador, el agua supongo que no estará como para mojarse de rodillas para arriba. Llego hasta la Punta San Bartolo desde donde Foz se ubica del otro lado del estuario o Ría de Foz-Masma, no será mayor de un kilómetro la distancia que me separa de Foz pero la ría no permite el cruce así que la ruta sigue bordeando la marisma en una distancia de 10k. Allá vamos.

Interminables playas hasta Punta San Bartolo


El sol calienta con ganas así que deseando entrar en el espeso bosque que bordeando el gran estuario por donde voy disfrutando de la apacible y agradable sombra en un entorno muy verde hasta llegar a la carretera N-642, la senda circula al lado del tráfico hasta cruzar la ría por una pasarela de madera. Algo más atrás he pasado bajo la vía de FEVE, al cruzar la ría por el puente de la carretera sopla un fuerte viento cuando se ha nublado haciendo más agradable el ascenso a la villa, en un prado me encuentro con 3 senderistas durmiendo la siesta, son las 15h15m así que sirvo de despertador, son Joaquín, Ramón y Rosa, les doy la vara durante un buen rato.

Hacia las 16h30m, después de cruzar un bosque de eucaliptos, paso delante de casas ya en los alrededores de Foz, hago un corte a la ruta para dirigirme al Hotel Villa de Foz donde llego a las 17h, aquí he reservado alojamiento me recibe Dulce María, antes entro en un super a comprar alguna cosilla para cenar y beber puesto que el hotel está algo retirado del centro, no obstante después de la ducha y cambio de ropa bajo hasta la zona comercial y puerto para conocer la villa que es muy activa y se nota un buen nivel de vida, el turismo aún se resiste por la zona.
Datos del GPS: Distancia recorrida 40,3k. Tiempo en movimiento 8h20m. Tiempo detenido 1h10m. Tiempo total empleado 9h30m. Media en movimiento 4,8 k/h. Media total 4,2 k/h. Desnivel acumulado en ascenso 232m. Descenso
210m.

PERFIL DE LA JORNADA