VILLAFRANCA DEL BIERZO – O CEBREIRO Kmts. 27

Día 6-4-93. He quedado con mis nuevos amigos, Agustín y Chuqui, en bajar a desayunar a las 8,30 para salir andando a las 9 como muy tarde. Durante los primeros 14 kmts. de ésta jornada hay que ir por la carretera nacional, con muchísimo tráfico, especialmente camiones de gran tonelaje, así que intentamos ir deprisa y pasar este tramo cuanto antes. Casi todo el trayecto es por la vega del río Valcarce con varios pueblos y muchos sembrados a sus orillas, es un paisaje típicamente gallego, hay varios letreros reivindicando la comarca de el Bierzo como la quinta provincia Gallega, de hecho algunos carteles han sido tachados para poner el nombre en gallego. Es verdad que las gentes hablan en gallego y se identifican mucho con la forma de vida gallega.

Vega de Valcarce-Castillo de Sarracín

Cruzamos Pereje, Trabadelo, Portela y en Ambasmestas, que es un punto donde se unen el Valcarce con otro río que viene por la derecha según ascendemos, abandonamos la carretera, que ya nos parecía imposible que volviéramos a caminar por lugares tranquilos y relajados. Seguimos ascendiendo ahora por una carretera rural sin tráfico y hacia el final del valle, todo está muy verde, además el día también es claro y despejado así que lo disfrutamos plenamente. Al pasar por Vega de Valcarce vemos la silueta de un castillo en lo alto de una colina, es el Castillo de Sarracín, me hubiera gustado subir pues desde la cima se debe dominar un panorama espléndido, pero supondría por lo menos una hora en ir y volver. Dejamos atrás Ruitelan y a la salida de Herrerías, en una especie de barbacoa al lado de una fuente con mesa y bancos y al lado del río, hacemos la parada reglamentaria para tomarnos el almuerzo, es algo más de la una del mediodía. Continuamos adelante ahora la subida se hace más inclinada pero al mismo tiempo más bonita si cabe, a través de un bosque de robles, muy agradable, eso sí sudando de verdad.

Ascenso a La Faba

Cruzamos La Faba, otro pueblo casi deshabitado, a la salida pasamos por una bonita calzada de losetas y por ella llegamos al último pueblo de la provincia de León, Laguna. De vez en cuando nos paramos y echamos una ojeada hacia atrás y abajo contemplando todo el valle por el que hemos subido. En el punto donde abandonamos Castilla-León y entramos en Galicia hay un bonito indicador grabado sobre un mojón, ya estamos en tierras gallegas. Al poco rato llegamos a O Cebreiro, hay mucha gente y por supuesto bastantes peregrinos, visitamos la Iglesia y las pallozas que se conservan bastante bien. Aquí me despido de mis amigos, Agustín y Chuqui, con los que he disfrutado los dos últimos días, ellos seguirán hasta Santiago, yo tomo un taxi que me baja hasta el Puerto de Piedrafita para a las 12,30 de la noche tomar un autobús que me lleva a Madrid donde llego a las 7 de la mañana. Las etapas gallegas que me faltan las realizaré más adelante.