PALAS DE REY - ARCA Kmts. 43

Día 29-9-93. Me levanto temprano para tomarme un desayuno y salir no más tarde de las 8. La cafetería del hotel está llena de jóvenes peregrinos que han salido de Palas y han parado a desayunar, fuera llueve intensamente. La lluvia es constante durante casi toda la mañana, en algunos vallecitos hay bancos de nieblas y brumas dándole al paisaje el característico ambiente gallego.

Mellide-Pulpería

Al pasar por una aldea un grupo de jóvenes desayuna en una especie de corral atendidos por la señora de la casa, le compro unos dulces caseros y continúo bajo la lluvia y por el embarrado camino. En Leboreiro, otra pequeña aldea, me paro a ver una hermosa iglesia románica y un curioso hórreo redondo, unos metros atrás he abandonado la provincia de Lugo y penetrado en la de La Coruña. Antes de entrar en Mellide se salva el río Furelos a través de un bonito puente medieval, algo más adelante entro en Mellide, habiendo dejado de llover y queriendo salir el sol.

Vilar de Donas

Nada más entrar en la ciudad hay un bonito templo románico de San Pedro, hago un breve recorrido por todo el centro, muy animado, es capital de la comarca y hay una especie de mercadillo. Nada más abandonar Mellide se llega a una pequeña aldea llamada Santa María de Mellide con un precioso templo románico cuya llave tiene una vecina, la busco por el pueblo y me enseña por dentro esta hermosa joya. El techo y paredes están pintados con temas religiosos de la época y muy bien conservados, además de una reja medieval muy bien labrada, el cementerio pegado a la propia iglesia como es tradición. Continuando el Camino, algo más adelante se entra en un bosque con grandes ejemplares de eucaliptos y robles jóvenes, son los alrededores del río Raido Barreiro, éste se cruza a través de una serie de losetas en medio del agua, es como un remanso, más bien como un jardín botánico, el sol penetra entre los árboles para iluminar las verdes praderas, un verdadero encanto. Al cabo de unos 3 kmts. y después de cruzar Boente, hay una gran bajada para cruzar el río Boente para a continuación ascender una fuerte cuesta y llegar a un plano desde donde se divisa, enfrente, Arzúa, pero antes hay que descender nuevamente a la rivera del río Iso y dejar dos pequeñas aldeas, Ribadiso de Baixo y la otra Da Riva.

Vilar de Donas

En la primera, al lado del arroyo, hay unas casas restauradas convertidas en Albergue de Peregrinos donde varios jóvenes descansan apaciblemente, algunos refrescándose los pies en las frías aguas del arroyo, un grupo folklórico ameniza el descanso de los peregrinos. Llego a Arzúa hacia las 2 hora del almuerzo, me recomiendan una fonda llamada Casa Carballeira donde en un rústico comedor y mesas comunes me repongo con un delicioso cocido gallego. La tarde se presenta soleada y muy agradable, incluso calurosa, hay que cruzar varias aldeas y bosquetes a cuya sombra se hace muy placentero el camino. Me voy encontrando con grupos de jóvenes con los que voy durante un rato en agradable charla para a continuación dejarlos atrás y continuar otro rato en solitario. A medida que avanza la tarde y el sol derrama su luz de forma perpendicular sobre los árboles y verdes prados, los alrededores adquieren unas bonitas tonalidades ocres, ha sido una jornada bien diferente a como se planteó por la mañana.

Vilar de Donas

Después de salvar el Alto de Santa Irene a través de un bosque de eucaliptos, llego Arca donde me hospedo en el Hostal O Pino, bonito hotel, muy acogedor y maravillosamente atendido por sus dueños, habitaciones primorosamente adornadas y pulcramente limpias. Después del aseo obligado y un merecido descanso, una opípara cena y a dormir plácidamente. Como mi amigo Celestino está en Santiago pasando unos días en casa de su hija, hemos quedado para vernos mañana a mi llegada, nos encontraremos a las 11 en la puerta de Platerías.