LARRAGA – OLITE Km 27,4

Día 18-05-07. Perico, cercano a los 90 años yo diría, dueño de todas estas magníficas instalaciones hosteleras, sirve el desayuno a las 7 de la mañana a los asiduos clientes de la cafetería como si aún estuviera en sus mejores años, todo un ejemplo de vitalidad y amor a la profesión, ahora sus descendientes son los que manejan este “tinglado”.

Campo de amapolas


Antes de abandonar Larraga me doy una vuelta por el casco antiguo para ver las viejas casonas con escudos heráldicos en sus paredes, iglesia y callejas estrechas, aunque la restauración de las viviendas lo ha sido de forma anárquica y sin conservar el más mínimo estilo arquitectónico, por tanto poco digno de una villa con tanta solera e historia.
Me dirijo a través de un camino de tierra en suave descenso hacia la ribera del Río Arga y cruzarlo en el pueblo de Berbinzana a través de un puente.
La mañana está completamente despejada y amenazando con altas temperaturas durante el mediodía, cosa que sufriré incluso en el final de la jornada en Olite. De momento el frescor de la mañana es de agradecer para cruzar sembrados, viñas, olivares y almendros hasta Berbinzana.
Una vez abandono Berbinzana y me elevo hacia una amplia planicie, me voy cruzando con vehículos y furgonetas que transportan a los obreros, casi todos ellos sudamericanos, hacia los viñedos donde trabajan a diario. Si no fuera por estos trabajadores inmigrantes no sé como se podría mantener la producción de estos campos, probablemente estarían abandonados. Esto corrobora mi repetida idea del enorme beneficio económico que aportan estos inmigrantes al bienestar del conjunto de la población, por tanto, bienvenida esa mano de obra milagrosa.
Al fondo, detrás de la Sierra de Izco, sobresale la parte superior de la Higa de Monreal, a la derecha la alargada Sierra de Ujué con varios parques eólicos en sus laderas y en su cima central la Iglesia de Ujué. También por mi derecha el Moncayo y en sus laderas este los perfiles inconfundibles de las Peñas de Herrera.
Vuelvo a tener algunos problemas con estos caminos de concentración, pues como he dicho, hay caminos que no figuran en el mapa y otros que han desaparecido, por tanto sigo el que tenía trazado en el itinerario y luego he de retroceder para tomar otra alternativa que me lleva a enlazar con la Cañada Real de Andia que seguiré durante un buen tramo.

Olite - Plaza de Carlos III


Ayer compré zumos en una tienda de Larraga pues como era de prever agua no encontraré para beber por ningún lado, igual que me ocurrió ayer, por tanto hoy voy más precavido y el fresco líquido azucarado será un alivio.
Antes de terminar el suave ascenso a una plataforma que sirve de separación de las cuencas de los ríos Arga y Cidakos, a la sombra de un pino, hago una breve parada, son pasadas las 11 de la mañana. A pesar de que hace calor, a la sombra del pino me quedo hasta frío, es el viento del norte que aún sopla con cierta fuerza.
En la amplia plataforma hay una gran explanada con letreros donde se indica que es una zona de entrenamiento de perros de caza, luego paso a un campo de carrascas entre las que se encuentra la Ermita de Santa Brígida con zonas de esparcimiento a su alrededor con bancos y merenderos.
Doy vista al Valle del Río Cidakos donde se encuentra Olite, pero antes he de cruzar la Autovía a Pamplona, cuestión nada fácil pues he de dar un enorme rodeo para salvarla a través de un puente de tal forma que camino un kilómetro hacia el sur y otro más de vuelta hacia el norte para seguir ya recto hacia Olite que veo en la distancia a un par de kilómetros enfrente.
Destaca su Castillo Palacio de todo el conjunto que sobresale como un barco sobre las casas, será visita obligada.
Sobre la una del mediodía entro en la Plaza de Carlos III con un calor abrasador, cruzo sus estrechas calles donde la sombra es bien agradecida, para dirigirme a una plazoleta donde está el Parador Nacional utilizando uno de las más antiguas construcciones del Castillo. Al lado la Iglesia de Santa María la Real con hermosa portada gótica y a continuación la detenida visita al castillo palacio que me lleva un buen rato en la soledad de un día de diario cuando cinco o seis visitantes disfrutamos de una relajada secuencia de escaleras, torres, salones, jardines, etc. etc.

Torres y almenas del Castillo Palacio de Olite


La joven de la taquilla de entrada me permite dejar el mochilón y así poder subir y bajar las estrechas escaleras que llevan a los torreones y atalayas sin mayor inconveniente, también me recomendará un restaurante donde alimentar los fieros leones de mi estómago que ya rugen como condenados.
Desde los altos torreones del casillo puedo contemplar los alrededores de Olite, los tejados de su núcleo medieval y las callejuelas que serpentean entre las casas.
El restaurante que me recomienda la joven del castillo está repleto de comensales, casi todos trabajadores del campo y como decía antes, extranjeros. El hecho de que esté lleno de trabajadores y asiduos clientes como compruebo, es un buen síntoma de que se sirve comida casera y a precios razonables. Esto lo confirmo a continuación cuando termino la suculenta y bien preparada comida y pago la económica cuenta que me pasa la chica ucraniana que me atiende. Con mucha parsimonia tomo el café pues hasta casi las 4 de la tarde no tomaré el tren que me llevará hasta Tafalla donde habré de esperar un tren rápido para volver a casa.
Me llego hasta la destartalada y casi abandonada estación de RENFE donde no hay ni un alma por los alrededores, solitario, sentado en la agradable sombra, espero la llegada del tren regional de las 4 y en cinco minutos llego a Tafalla. Como aún he de esperar hasta las 4h40m pues me doy una vuelta por el centro de la ciudad y al retornar a la estación la encuentro llena de viajeros para mi mismo tren.
A las 8 de la tarde estoy de nuevo en casa después de haber realizado la continuación del GR1 por 170 km en una segunda fase que me ha llevado desde las cercanías de Miranda de Ebro hasta Olite.
Datos GPS: Distancia recorrida 27,4 km. Tiempo en movimiento 5h11m. Tiempo detenido 30m. Tiempo total empleado 5h41m. Media total 4,8 k/h.

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