NOCITO – AS BELLOSTAS – PAULES DE SARSA Km. 34

Día 22-1-08. A las 8 de la mañana Luis ya ha encendido la chimenea para calentar el salón con cierta rapidez, la noche no ha sido demasiado fría, ahora mismo no creo que la temperatura sea inferior a los 8 grados. Después de un completo desayuno, Luis se ofrece a llevarme en su todoterreno a visitar el Santuario de San Urbez, darme toda una serie de explicaciones detalladas del entorno, costumbres y tradiciones ancestrales, además de llevarme unos 5 km por la pista hasta el abandonado pueblo de Used para que no ande muy pillado de tiempo en el día de hoy y compensar el tiempo que me voy a entretener en esas visitas acompañado de Luis.

Santuario de San Urbez en Nocito


Me explica Luis detalladamente los diferentes itinerarios de ascenso al Tozal de Guara que he podido comprobar sobre una bonita fotografía aérea mural que tiene en el salón del bar, tendré que volver a realizar algunos recorridos por este bonito valle.
Me despido de mi nuevo amigo Luis con la promesa de regresar muy pronto. A las 9h15m comienzo mi aventura de hoy por esta bella y poco humanizada zona de Huesca a la altura del pueblo de Used tomando la pista asfaltada que me llevará hasta el pueblo de Bara. En principio y a la vista de la mala experiencia con la señalización del GR1 y los comentarios que me hace Luis, decido seguir por la pista hasta Bara, a partir de este pueblo no tendré otra alternativa, aunque la experiencia será más positiva, afortunadamente.
Sigo por la pista asfaltada entre pinares cruzando el Río Used que fluye a desembocar en el Río Alcanadre que conforma un gigantesco estrechamiento llamado Garganta de Gorgas Negras que veré con mas detalle desde zonas más elevadas. Este corte que realiza el Alcanadre entre la Sierra de Lupera y Cabeza de Guara es un imponente y escarpado cañón de mas de 1.000 m de caída donde las paredes de ambos lados casi se tocan.
Entro en el pueblo casi deshabitado de Bara ubicado en un amplio y productivo valle, lo de productivo me refiero a épocas pasadas cuando el cereal se cultivaba con muy buenos rendimientos, pero ahora esos campos llamados pardinas, han sido abandonados pues no es rentable su explotación minifundista. La madera fue otra de las explotaciones que ayudaron a seguir manteniendo vivos estos pueblos marginados por las dificultades en las comunicaciones y la baja rentabilidad de las pequeñas explotaciones familiares.

Lúsera


En Bara hay una casa rural para hospedarse, con muy buen aspecto pero está cerrada y no puedo tener información sobre ella, seguramente porque no viene gente fuera de la época estival y como siempre, no vienen visitantes porque no hay instalaciones abiertas en otras fechas, la pescadilla que se muerde la cola.
La pista que he seguido desde Nocito-Used, muere en Bara así que intento buscar la continuación del itinerario del GR1 no sin algunas dificultades debidas a la falta de indicadores, balizas o señales, tampoco es que en el pueblo haya alguien a quién preguntar, por tanto sigo algunas balizas que me llevan a cruzar el Río Alcanadre a través de un puente de madera pero a la salida del mismo las señales desaparecen, sigo en ascenso una senda aparentemente pisada pero que se sale del itinerario que tengo marcado en el GPS, vuelvo sobre mis pasos hacia otra dirección y así un par de veces hasta que ya encuentro una senda donde unos hitos de piedra coinciden con el señalado en mi GPS, este es el buen camino.
Me voy adentrando en un pinar en ascenso dejando a mi derecha el espectacular estrechamiento de Gorjas Negras, una bifurcación con carteles indicadores señala una senda que precisamente allí se dirige. Mi itinerario balizado sigue ascendiendo para ofrecerme preciosas panorámicas de las nevadas laderas del Tozal de Guara que contemplo con mucha atención.

Garganta de Gorjas Negras


La ascensión por la parte izquierda del Barranco de las Picarizas termina en otro pueblo abandonado, Nasarre, con sus casas en ruinas y su bella iglesia románica en perfecto estado y reciente restauración. La elevada ubicación de este pueblo, a 1.200 m de altura, me permite contemplar un amplio panorama y una buena parte del Cordal Pirenaico cubierto de nieve brillado con el radiante sol de este hermoso día, un soberbio panorama contemplado en la soledad de estos remotos lugares. También distingo, hacia el norte, la Sierra de Aineto y Puerto de Serrablo.
Paso, a partir de aquí, hacia la cuenca del impetuoso y espectacular Río Mascún, cuyo cauce es probablemente uno de los parajes más salvajes y sobrecogedores de esta parte del Alto Aragón.
Desde Nasarre desciendo suavemente a través de una serie de pardinas como la Pardina de Vellanuba con una enorme casa solariega y campos de cereales abandonados, siguiendo la senda en dirección al pueblo de Otín, otro pueblo fantasma y derruido que me obliga a imaginar lo que fue hace muchos años la vida de las familias que mantuvieron vivo el entorno y que ahora está muerto para siempre.
Ya en las cercanías del sobrecogedor Cañón del Río Mascún, sigo una pista de tierra, bueno más bien de pegadizo barro, hacia el norte, pasando al lado de un enorme corte calizo que llama mi atención, no me resisto a acercarme y ver que hay allí abajo. El Barranco Raisen realiza un espectacular corte en la caliza para desprenderse vertiginosamente hacia el Mascún de mayores dimensiones aún, me introduzco en el cañón por una estrecha senda tallada en la roca caliza para sorprenderme por lo que veo a mis pies, el Raisen se precipita verticalmente hacia las grandes gargantas que forma el Río Mascún y que no puedo ver en el fondo del cañón, realmente espectacular. Por una faja, siguiendo la senda, se podría llegar hasta el Saltador de las Lañas, el punto donde el Mascún se precipita hacia el lecho de la garganta en un laberinto de rocas en el fondo del cauce junto al punto donde desemboca el Barranco de las Lañas.

Iglesia Románica de Nasarre


Retorno a mi itinerario hacia el cauce del Alto Mascún que ya sigue un curso mucho más relajado y tranquilo mediante meandros placenteros y sus aguas retenidas entre pinadas. Paso al lado de otro de los numerosos pueblos abandonados, Letosa, rodeado de pinos y en la mas absoluta soledad para continuar el cruce del remansado cauce del Río Mascún y comenzar el ascenso hacia el pueblo de Bagüeste cuya iglesia destaca en lo alto del tozal bien visible desde amplias zonas.
El cordal que separa los dos profundos barrancos, el Mascún y el Balcez, cuyo punto más elevado es el Tozal Larizora (1.568 m) es la Sierra de Balcez, es precisamente en este cordal donde se halla ubicado el abandonado pueblo de Bagüeste y como decía, su iglesia en todo lo alto. Algo más al sur se halla la Ermita de Santa Marina hasta donde se llega por una pista de tierra dominando el aún más espectacular Barranco del Río Balcez. Es una lástima que no disponga de más tiempo para recorrer estos imponentes parajes, bueno, en otra ocasión será.
Desde Bagüeste (1.213 m) miro hacia atrás para contemplar las amplias zonas recorridas en el día de hoy, también las grandes cumbres pirenaicas y los profundos barrancos, un panorama formidable en una tarde realmente hermosa.
A continuación comienzo el descenso hacia el Barranco de Balcez pasando antes por otra serie de pardinas o campos de cultivo de cereales y dando vista, enfrente a lo lejos, del otro lado del amplio y profundo barranco, al pueblo de As Bellostas (Las Bellostas), pero aún he de descender muchos metros y volver a subir otros tantos con el esfuerzo que ello representa.

Río Raisen desprendiéndose al Río Mascún


En el fondo del barranco cruzo el apacible cauce del Río Balcez que no comienza a tener fuerza hasta algo más abajo cuando discurra por las retorcidas y profundas gargantas que le llevarán a sumar sus aguas a las de su hermano el Río Mascún.
Sobre las 3 de la tarde entro en el pequeño pueblo de As Bellostas (Las Bellostas) encontrándome con un paisano que es el primer ser humano que veo en todo el día, le pregunto donde podría encontrar agua y la distancia que me queda para llegar hasta Paules de Sarsa, mi destino de hoy. El agua la puedo tomar de un grifo a la puerta de su casa y Paules de Sarsa está a unos 8 km de distancia por una pista asfaltada. Bueno pues la jornada toca a su fin y no parece que sea nada complicado lo que me resta.
Mientras devoro el trozo de empanada de cabello de ángel que me sobró del desayuno, el paisano, que tiene ganas de palique, me da toda una serie de explicaciones pormenorizadas de las zonas que he recorrido, así que el breve descanso ha sido placentero y fructífero. Le pregunto por un posible hospedaje en Paules de Sarsa, me recomienda una casa rural cuya propietaria se llama Fina, así que llamo por teléfono para confirmar si allí puedo pernoctar, Fina me dice que preparará la habitación para que esté caliente por la noche y me preparará la cena para cuando llegue, así que todo resuelto y recuperadas las fuerzas con el descanso, sigo la pista asfaltada, primero en ascenso y luego todo el resto en placentero y relajado descenso por el Valle del Río Vero pasando primero por las cercanías del pueblo de Sarsa de Surta a cuya entrada hay un bonito puente medieval (Puente de Sarsa) sobre lecho seco del Río Vero. Desciendo al cauce para hacer varias fotos y contemplar el bonito puente antiguo.

Puente medieval sobre el Río Vero


Sigo pista abajo hasta el Molino de Pedro Buil donde hay otro bonito puente (Puente de Paules) sobre el mismo río que también contemplo desde varios puntos y ángulos.
Otro par de kilómetros y a las 17h30m entro en Paules de Sarsa en busca de la Casa Rural de Fina (Telef. 974343132), siendo atendido por su hijo Raúl quien me da habitación, a continuación el obligado y ansiado aseo, redacción del cuaderno y a las 9 en punto la cena con la familia al completo en buena compañía y excelente charla.
Datos del GPS: Distancia recorrida 34 km. Tiempo en movimiento 7 horas. Tiempo detenido 1h11m. Tiempo total empleado 8h11m. Media total 4,2 k/h. Desnivel acumulado 945 m.

 

PERFIL DE LA JORNADA