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07 Sainte Engrâce (Santa Garazi) – Lescun
Kmts. 27,6
Día 28-5-05. La carretera que sube desde Belagua al Puerto de la Piedra de San Martín, a las 6 de la mañana, está cubierta por espesas nieblas húmedas, no veo por tanto más de dos metros por delante del coche, incluso he de bajarme y mirar la zona donde he de dejarlo, pues podría caer por un precipicio o en una zanja, es tan poca la visibilidad que he de guiarme por el GPS para ubicar la posición exacta donde habré de tomar un camino para descender a Sainte Engrace. Hace mucho viento y la temperatura es de 5 grados, así que en el Errayzéko Lépoua, muga número 256, dejaré aparcado el coche durante estos dos días.
Abro la puerta del coche para prepararme pero al bajar el viento es muy fuerte, la niebla húmeda que empapa, etc. etc. qué pereza, con lo a gusto que se está dentro, tengo que decidirme, no he hecho tantos kmts. para quedarme aquí a ver que pasa en la comodidad del mullido asiento. Me pongo ropa de abrigo, guantes, calzo las botas, tomo la mochila y en el GPS en la mano inicio la aventura por una pista hacia el este, que comienza a descender suavemente hacia amplias praderas en un plano donde oigo las ovejas y las yegüas. La niebla húmeda me comienza a empapar la ropa y el viento me empaña las gafas, así que entre unas cosas y otras, el comienzo no puede ser más desalentador, pero todo cambiará para mejor.
De momento he de hacer un cambio de planes, en principio tenía previsto descender por mi izquierda, por una senda que me llevaría a las Gorges d´Ehujarre, pero no encuentro el comienzo de la senda, la hierba lo cubre todo y no veo a más de 20 mts., por tanto sigo por el camino que traía para comenzar a seguir unas balizas verde y negra, además de otra amarilla de PR. El camino penetra en un laberinto kárstico donde hay grandes hoyos y simas, algunos muy profundos llenos de nieve. El PR abandona el camino para entrar en una zona de praderas inclinadas con muchas veredas hechas por el ganado así que he de ir con el GPS en la mano para no perder el rumbo. Penetra la senda en el bonito Bois d´Utzia, bello bosque de hayas que ahora con la niebla parece un entorno mágico, solo se escucha el canto de los pájaros y las yegüas con sus crías. Al irme acercando a la aldea en el valle, comienzo a oír el ruido de la gente y los coches pero no llegaré hasta las casas. A las 8,30 en punto tomo contacto con las balizas del GR10, estoy a 600 mts. de altura, habiendo perdido por tanto casi 1.000 mts. desde el Errayzéko Lépoua. Inicia el GR10 el ascenso al Col de la Pierre de St Martin entrando en una estrecha y profunda garganta, es la Arpidé Saguia Grge., verticales paredes a ambos lados y una tupida vegetación con una humedad tremenda, parece una selva tropical. Grandes troncos de árboles y piedras que se han desprendido de los laterales entorpecen el paso del barranco, lo que me causa una sensación de inquietud y peligro, estoy deseando salir de esta ratonera cuanto antes, aunque, repito, es de una belleza sobrecogedora.
La senda abandona el barranco para ascender a una cresta llamada Harrigagna y rápidamente se inclina casi verticalmente entrando en el Bois de Lèche, otro bonito hayedo con gigantescos ejemplares en una zona muy agreste entre barrancos y paredes calizas que desde lejos parece imposible que por aquí pueda seguir el GR10. Al salir del bosque, ya a más de 1.400 mts. de altura, hay un abrevadero para el ganado con una cara esculpida en una piedra, la gorra dice “Le Gardian”, pasada la fuente comienzan mis problemas de orientación nuevamente, la espesa niebla unida a las verdes campas sin senda definida, aunque hay algunos palos clavados en la tierra pero con distancias que no son visibles, así que nuevamente el GPs me sacará del apuro, de lo contrario hubiera sido imposible continuar sin saber el rumbo a seguir, ninguna orientación es posible. Tengo la impresión de que el sol tiene fuerza y quiere salir, serán mis ganas de ver las bonitas montañas de los alrededores. La senda bordea el Soum de Lèche, que es un monte suave, pero como comienza a clarear y un gigantesco nevero se interpone en la senda, subo a la cima del monte para disfrutar del soberbio espectáculo que se ha descubierto por encima de las espesas nieblas, además el sol calienta muy fuerte.
De frente la estilizada figura del Anie y sus dignos acompañantes, Pic d´Arlás, Arre du Soum Couy, Arres d´Anie, etc. etc. con mucha nieve en sus laderas. Giro la vista hacia el sur y aparece el Orhy, Ezcaurre, Alanos y otros montes de los alrededores, el mar de nieblas permanece por debajo de los 1.500 mts. Desciendo al Col de la Pierre St Martin, son las 11,30, he tardado por tanto en la subida desde Ste Engrace 3 horas, el puerto está a 1.800 mts. de altura, habiendo ganado 1.200 de desnivel.
Hay varios vehículos aparcados al lado de un bar abierto pero yo continúo por la carretera durante un kilómetro para entrar en la estación de esquí de Arette y enfrentarme a toda la parafernalia de remontes, desmontes, casetas, máquinas, etc. etc. y la destrucción de todos los alrededores, que triste ver este desastre de una hermosa y amplia zona kárstica, es la urbanización salvaje donde hay hasta pistas de tenis abandonadas y destruidas pero que en su día su construcción obligó a hacer voladuras y desmontes salvajes para quedar como sello de identidad de una civilización alegremente destructora. Cruzo toda la estación hasta Pescamou para entrar en una zona kárstica con gigantescos hoyos y muchos neveros que me harán trabajar duro, estaré entre los 1.800 y los 1.900 mts. de altura, tan pronto subiendo como bajando a los hoyos y los peligrosos neveros pues tapan simas de muchos metros de profundidad. El sol sigue calentando duro, sobre todo en estos hoyos donde la caliza quema cuando la toco, una de las crestas que se desprenden del Anie hacia el norte tiene un paso estrecho que ha de atravesar el GR10 para dirigirse al Valle d´Azuns, este escarpado paso llamado Pas d´Osque obliga a realizar una cuidadosa trepada de un par de metros sin problema, aunque con el peso de la mochila en estos pasos hay que tomar precauciones, además las botas están húmedas del paso de los neveros.
Desde una gran repisa, una vez superado el paso, tengo fantásticas panorámicas del Midí y todas las montañas que descienden hacia el norte separando el Vallée d´Aspe del Ossau cubiertas de nieve y brillando con el sol. Pero la sorpresa desagradable la tengo al ver un gigantesco nevero que se interpone en mi camino, de unos 100 mts. de ancho y 200 de largo, con tremenda verticalidad y un final de pedrera caliza, vamos que me caigo a 100 por hora hacia la pedrera y no queda ni la mochila entera.
La nieve está bastante dura, mis botas no son precisamente las ideales para hacer huella, por tanto, aseguro con el bastón, huella profunda con cada bota, otra vez de nuevo, esto con una gran tensión pues el paso ha de ser muy seguro, el sol pegándome en la espalda, total que mis músculos quedan para el arrastre con el enorme desgaste, el esfuerzo y la tensión, quedo resentido para una hora. No había otra solución alternativa, ni podía rodearlo pues se pegaba a las paredes, ni podía hacer otra ruta pues el Pas d´Osque es precisamente el único punto de cruce del escarpado cordal.
Por esta zona he visto muchas perdices y alguna marmota que ya quiere tomar el sol y comer las reservas para el invierno. Desde el Pas d´Arzuns, que da vista al inicio del bonito valle, tengo al alcance de la mano las laderas norte del Anie, Countende, Le Billare, Péne Blanque, todos ellos con gigantescos neveros que derriten torrentes atronadores para conformar el caudaloso y escarpado Valle d´Azuns. De nuevo disfruto de las vistas de las altas cumbres del Pirineo Francés que sobresalen del mar de nieblas abajo.
Hago una breve parada par beber y llenar la cantimplora antes de entrar en las nieblas, algo más abajo paso por la puerta del bien acondicionado albergue Cap de la Baitch para continuar por las laderas de Les Orgues de Camplong, una cresta escarpada de agujas imponentes. A continuación penetro en el Bois du Braca d´Azuns, un bello y acogedor hayedo por donde la senda desciende con toda placidez hasta encontrarme con el Refuge de Laberouat (Tel. 0559345043) donde termina una pista asfaltada, por tanto con algún vehículo por los alrededores. Voy viendo, del otro lado, la Gave d´Ansabere y el valle paralelo que subí para cruzar el Puerto del Palo hace algunos meses. Otro tirón para a las 5 en punto entrar en el bonito pueblo de Lescún con sus casas apiñadas y sus tejados de pizarra negra. Me aposento en el Gite d´Etape Anie (Tel. 0559347154 - e-Mail hotel.picdanie@club-internet.fr) donde solo tengo la compañía de dos montañeros franceses. Una excelente cena en uno de los bares del pueblo que curiosamente está vacío y tampoco se aprecia muchos visitantes, eso sí, la gente es muy acogedora y cordial. Datos del GPS: Kmts. recorridos en total desde Erayzéko Lépoua 37,6. Tiempo parado 1,38 horas. Tiempo en movimiento 9 horas. Tiempo total 10,38 horas. Media en movimiento 4,2 kmts. hora. Media total 3,5 kmts. hora. Desnivel acumulado 2.170 mts.
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