EYLIE – RIBEROT – ETANG D´AYES Km 27,5

Día 8-7-06. Ayer por la tarde Claude, el dueño del Albergue, me preguntó si quería cenar, a esa pregunta la respuesta fue inmediata, a las 6 me acercaría a su casa con más hambre que cansancio. En una de las casas de la parte alta de la aldea, Claude tiene preparado un amplio comedor con hermosas vistas a través de unos ventanales, de todo el valle. Una cena que no me esperaba, donde no faltó el buen queso de la tierra y un trozo que Claude envuelve en papel para el desayuno de mañana, todo un lujo.

Cabane de Besset


A las 8 me meto en la cama en el solitario albergue, para dormir profundamente hasta las 6 de la mañana, todo ha sido tranquilidad en un ambiente bien fresquito.
A las 6h30m, bien cargadas mis espaldas, comienzo la larga y durísima jornada por l´Ariege. Aún es penumbra en el Valle de Lez, cruzo viejas instalaciones mineras y el río por un puente de madera para comenzar el duro ascenso al Col de l´Arech (1.802 m) con un desnivel cercano a los 1.000 m. No me parece ahora tan duro como ayer por la tarde me imaginé, claro ahora estoy fuerte después del relajado descanso, además la temperatura es muy fresca y agradable. Seguiré cruzando las instalaciones mineras que según Claude dejaron de funcionar en los años 50.
En el Col de l´Arech coy vista al estrecho valle paralelo 1.000 m mas abajo, rodeado de picos escarpados como el Mail de Bulard (2.750 m) y Pic de Barlonguere (2.802 m), es el Val d´Orlé, un largo y estrecho valle con un bonito circo en su cabecera y tupidos bosques alrededor, no hay pista que acceda a esta parte alta del valle por tanto es una zona muy poco frecuentada, solo veré algunos caballos sueltos por las praderas.
Inicio el descenso por zonas sin arbolado hasta la Cabane d´Arech donde hay una fuente con buen chorro. Desciendo por la Crete de Darnaca, ya en pleno bosque, hasta la base del Río Orlé, que cruzo por un pequeño puente. Hay, como digo, algunos caballos pastando, pero ni rastro humano por ninguna parte. Desciendo pocos metros valle abajo para iniciar de nuevo el duro ascenso a través del bosque con destino al Clot du Lac (1821 m). Este desnivel de casi otros 900 m se me hace muy duro e interminable, el agua puede ser un problema por el fuerte calor que hace y la dureza del ascenso, he de ser muy cuidadoso con el líquido vital sin añadir mucho peso a mis ya cargadas costillas.

Clot du Lac


Hacia los 1.540 m de altura, en las inclinadas y verdes praderas, llego a la Cabane de Besset donde hay una fuente cercana de la que bebo con avaricia y lleno las cantimploras, aquí haré una breve parada. Por dentro esta Cabane de Besset está en buenas condiciones para pasar la noche, hay literas, mesa y chimenea, además ubicada en un bonito mirador de todas las montañas que rodean el Circo d´Orlé.
Continúo el ascenso hasta el collado donde hay otra cabaña, la Cabane du Clot du Lac (1821 m), siguiendo el cordal en dirección sur, hay otro refugio a unos 500 m en el Col de Part. La vista desde este collado es realmente soberbia, el Mont Valier preside todo un rosario de montes, picos, crestas y collados. Me parece el Mont Valier el pico más bonito que he visto en el recorrido del GR10, con cierta similitud, desde este ángulo, con el pico de un águila, destacando del resto de montes alrededor de forma majestuosa. Será mi punto de referencia para el resto del día pues llegaré a corta distancia y a 2.000 m de altura.

Col de Part


Aunque la denominación del río, abajo en el valle, es Riberot, realmente es el Mont Valier el adecuado nombre de todo el valle.
Cuando llevo descendidos unos 200 m, me encuentro a con un joven que viene de frente, se trata de Damien que no anda bien orientado, pues su intención es descender al Pla de la Lau, donde ha dejado el coche. Chapurrea algo de inglés y así conseguimos entendernos básicamente. Tendré compañía afortunadamente durante las próximas horas, además Damien me hará un gran favor como explicaré más adelante.
Descendemos los 900 m de desnivel, nuevamente por campas verdes e inclinadas hasta penetrar en el tupido bosque, agradeciendo la agradable sombra de las hayas pues ahora son las 2 y el calor es sofocante. En medio del bosque nos cruzamos con un senderista y su perro, Damien le explica los tiempos y distancias hasta el Col de Part, el hombre ya sube fatigado y sudoroso, no sabe lo que le espera cuando salga al sol de las praderas.
Llegamos a Riberot, en el parking hay muchos coches pero ningún sitio donde tomar siquiera un refresco. Es comprensible la abundancia de gente aficionada a la montaña, desde aquí parte el Chemin du Valier para ascender al mítico pico, es el camino más corto y fácil, además de la larga cascada de Le Muscadet por donde pasaré más tarde.

El Mont Valier


Mi nuevo amigo Damien me baja hasta Castillón, un pueblo a unos 15 km, para hacer un pequeño paréntesis, tomarnos unas frías cervezas y comer una baguette de queso deliciosa, otra más de paté llevaré en la mochila para la cena de esta noche. Después de este banquete y el relajado descanso de una hora, Damien me sube cómodamente en su coche hasta el Pla de la Lau para continuar mi aventura de la tarde. Muchas gracias Damien.
Ahora más fresco y recuperado podré abordar el ascenso mas duro de la jornada hasta el Cap des Lauses (1.892 m) aunque a continuación llegaré hasta casi los 2.000 m hasta el Col de Lazies (1.883 m). Cruzo el río por un puente y antes de entrar en el bosque para iniciar el largo ascenso, hago acopio de agua como prevención. La subida sigue el curso de las largas Cascades Le Muscadet que es el desagüe de los glaciares de la cara norte del Mont Valier, por tanto el torrente es muy impetuoso y desciende en 1.000 m de forma escalonada, su atronador sonido me acompañará largo rato, luego al salir del bosque veré la parte más espectacular de la cascada desprendiéndose de unas escarpadas paredes a más de 2.000 m de altura.

Mont Valier


La senda aprovecha un estrecho espacio arbolado entre la garganta y una pedrera muy inclinada, aquí el bosque conserva el original aspecto de hace miles de años, el musgo verde cubre las rocas, troncos y todo alrededor adquiere la apariencia de la vida en otro mundo. En todo el recorrido solo me cruzaré con dos personas, el primero un fotógrafo cámara en ristre que, supongo, ha plasmado las hermosas cascadas. El otro un maduro montañero que retorna de su excursión matinal, el resto para mi al completo. Algún día volveré a disfrutar plenamente de estos parajes tan bonitos. De nuevo comienzo a preocuparme por la falta de agua, el no conocer el terreno me impide saber si cruzaré algún torrente para hacer copio de agua, pero hacia los 1.600 m de altura cruzo el Arroyo d´Aouen, aquí relleno las cantimploras y bebo hasta saciarme, enfrente, en la verde loma, está la Cabane d´Aouen, a unos 200 m de distancia. Este tramo hasta el Cap des Lauses se me hace algo pesado, el sendero gira en mil y una vueltas para hacer mas llevadero el fuerte desnivel. En el Cap des Lauses un sendero prosigue a la derecha hacia la Cabane des Espugues ya muy cerca de los lagos de la cara norte del Mont Valier, yo sigo por la izquierda faldeando entre los 1.800 y 2.000 m hasta el Col de Lazies. Un grupo de buitres levanta el vuelo al acercarme, es una zona con muchas ovejas, por eso los buitres vigilan constantemente. Me cruzo con una pareja de franceses que llevan cierta prisa supongo en regresar a Riberot. Desde estos puntos altos tengo estupendas vistas del Mont Valier ahora que van desapareciendo las nieblas que cubrían su cima, bonito pico ahora visto desde tan cerca.

Val d´Orlé


Mi intención es plantar la tienda en un lugar apropiado para pasar la noche, ahora son mas de las 7 y he de ir calculando los tiempos pues la noche se me hecha encima rápidamente. En principio el Col de Lazies podría ser una opción, estos collados con mucha hierba son ideales para acampar, aunque muy cerca está también el Etang d´Ayes con agua abundante y alrededores herbosos, serán 30 minutos más de caminata. El Col de Lazies está lleno de ovejas pastando y su agradable perfume no es un atractivo para dormir aquí, como son casi las 8, apuro el paso para llegar al Etang d´Ayes ya en penumbra, su circo no impide la luz del sol con rapidez. Alrededor del lago hay tres grupos de tiendas, muy alejadas entre sí, serán unas 12 personas en total, me ubico al lado de la senda del GR10, muy cerca del agua en una zona herbosa y algo plana, monto la tienda, me aseo en las frías aguas, me como la gigantesca baguette de paté y a las 10, ya oscurecido completamente, me meto en el saco a descansar. La noche no ha sido tan fría como esperaba, me puse dos calcetines pero no hizo falta tanta precaución. No es que haya dormido bien, no estoy acostumbrado a dormir así, aunque la mullida hierba y la superesterilla hicieron que el suelo fuera como un colchón suave, pero lo importante ha sido el descanso y relax de mis hombros de la pesada mochila.
Al leer los datos del GPS, me sorprende la distancia tan corta recorrida, es cierto que los fuertes desniveles impiden llevar una marcha razonable.
Datos del GPS: Km recorridos 27,5. Tiempo en movimiento 9h9m. Tiempo parado 4h41m. Tiempo total 14h. Media en movimiento 3km/h