MERENS LES VALS–PORTELLE DES BESINES-L´HOSPITALET PRES L´ANDORRE Km 17,4

Día 5-10-06. Escribo esta crónica en un bar del pequeño pueblo de l´Hospitalet pres l´Andorre, justo al lado de la frontera con Andorra y en las cercanías de Pas de la Casa. Dos señoras mayores atiendes el pequeño bar del Hotel du Puymorens, soy el único cliente, por tanto charlo con ellas que entienden bien el español y aunque son las 4 de la tarde, me han preparado un buen bocadillo de queso que devoro acompañado de un par de ricas cervezas.

Saut du Nabreil Cascade


Me he visto obligado a cambiar los planes sobre la marcha pues las circunstancias meteorológicas no han sido muy afortunadas en el día de hoy, la nieve ha hecho acto de presencia a partir de los 2.000 m de altura, la temperatura es invernal, además otros fenómenos meteorológicos también han aparecido, como las nieblas y el fuerte y frío viento, todo ello ha desbaratado algo mis proyectos, pero comencemos en el inicio de la jornada.
Después de un largo viaje en autobús y tren, llego a Merens les Vals a las 9h20m en una mañana oscura, triste y húmeda, bien diferente al día en que llegué aquí mismo en el mes de agosto para iniciar el recorrido por el GR10 en dirección este, es el otro lado de la moneda. Puedo percibir, en las cumbres cercanas, una sospechosa claridad que me hace suponer que arriba ha caído nieve esta noche, incluso debe estar cayendo ahora pues aquí abajo es agua y la temperatura es bastante fría.

Bosque otoñal


Al descender del autobús me protejo en la parada cubierta donde dos senderistas esperan el bus en la otra dirección. Me comentan que han estado 7 días haciendo senderismo, de los que 6 han sido buenos y el de ayer horrendo. Ahora llueve con cierta intensidad por lo que me preparo adecuadamente protegido en la idea de que los pronósticos anunciaban una mejoría para esta misma tarde.
Tomo la senda del GR10 que asciende por el Valle del Río Nabre en dirección este en constante ascenso. De los manzanos se desprenden los maduros y rojos frutos, están especialmente ricos, así que aprovecho para ir desayunando manzanas.
Al principio la senda está empedrada y como de costumbre muy bien señalizada, siempre a la vera del arroyo que baja con mucha fuerza pero las nubes no me permiten ver las altas montañas de frente. Asciendo tan despreocupado que de pronto aprecio un fuerte olor a azufre, a mi izquierda observo una pequeña piscina que retiene el agua sulfurosa que mana de entre las rocas, son aguas termales sulfurosas. Continúo valle arriba por la senda que también se denomina Tour des Montagnes d´Ax compartiendo el balizado de la misma y recorriendo el Massif d´Orlú que es Reserve Nationale de Faune.

Etang lEstagnas


Hacia los 1.700 m de altura el río se desprende en una bonita cascada (Saut du Nabreil Cascade) que se abre como un abanico y cae en una amplia y transparente poza produciendo gran ruido. Las nubes quieren abrir y dejar al descubierto las blancas cimas que aparecen como si hubieran sido adornadas con polvo blanco, es solo una ilusión pues continuarán así hasta media tarde.
Las huellas de botas en el barro me indican que delante hay gente, esto al menos me va dando ánimos pues el panorama no es muy optimista, sobre todo teniendo que ascender a la Portella de la Grava (2.126 m). Al haberme protegido para la lluvia con el chubasquero, el sudor me ha empapado toda la ropa, también he tenido que llevar puestos los guantes durante buena parte de la mañana, el frío se va haciendo más intenso al ganar altura y acercarme a zonas nevadas.
Cuando llego a los 1.800 m de altitud doy vista a dos montañeros que poco a poco voy alcanzando, se trata de un matrimonio francés que asciende con cierta lentitud, les saludo y continúo la senda de nuevo en solitario hasta llegar a un punto donde el valle se abre para convertirse en un amplio circo nevado con cimas que sobrepasan los 2.700 m de altitud con un paisaje totalmente invernal. En el centro hay una presa que acumula y regula el caudal de agua que baja de los lagos superiores, aquí el GR10 gira a la derecha para iniciar el ascenso a la Porteille des Besines (2.333 m) ya pisando nieve recién caída y siguiendo las huellas marcadas en el blanco polvo, señal de que delante sigue habiendo gente. Aunque la nieve ha tapado las balizas roja y blanca, no es tan abundante como para hacer invisible el trazado de la senda, además esas huellas de bota recientes me facilitan su seguimiento sin lugar a dudas. Paso al lado de un pequeño lago llamado l´Estagnas ya en línea recta hacia la portilla que distingo claramente al fondo flanqueada por dos moles a ambos lados.

Portelle des Besines


El frío viento sopla con más intensidad como si quisiera impedirme llegar al collado donde sobresale un poste indicador que no podré leer al estar la nieve pegada a las tablas. A las 12 en punto llego a la Porteille des Besines, he empleado por tanto 2h30m en su ascenso. Aquí no hay quien pare, el fuerte viento helador me obliga a comenzar de inmediato el inclinado y resbaladizo descenso hacia el Refuge des Besines y valle del mismo nombre. El amplio circo que se abre de frente está presidido por el Puig Pedros (2.842 m) y otra serie de crestas cubiertas de blanco, abajo el apacible fondo del valle invita a descender a su plácido regazo que se adorna con el Etang des Besines, una presa que regula el caudal del río.
Inicio el descenso sobre las huellas de 4 o 5 personas, con sumo cuidado para no acabar en la nieve o las húmedas piedras. En el descenso llego a los 2.072 m de altura, lo que significa una fuerte pérdida de altura si luego quiero subir a la Portella de la Grava. A las 12h30m llego al Refuge des Besines, refugio muy grande pero todas las puertas y ventanas están cerradas, aunque luego me encontraré con un joven inglés que estuvo durmiendo dentro anoche y me dice que una puerta está abierta, yo no la ví desde luego.

GR107 por el Bois Long


Evalúo las dos alternativas posibles, continuar por el GR10 hacia La Grava o descender por el GR107 a l´Hospitalet pres l´Andorre. Miro hacia el Col de Coma d´Anyell tapado por las nieblas, fuerte viento frío, mucha nieve, etc. etc. y me digo “no vas a ver nada, vas a ir en solitario con cierto “yuyu”, sigue por el GR107 y a otra cosa, ya lo resolverás sobre la marcha, de momento evita complicaciones y malos ratos”. La continuación mañana del GR10 será cuestión de logística que solventaré en l´Hospitalet.
Tomo el valle abajo, bordeando el Etang des Besines, cruzo el precioso Bois Long con todos los árboles vestidos con los otoñales colores y plácidamente me encuentro en una agradable temperatura y sin nieve en el camino. Doy vista desde muy alto a todo el Val d´Ariege y a buena marcha doy alcance a un matrimonio norteamericano y un joven inglés con quienes desciendo en amigable charla hasta l´Hospitalet, donde llegamos hacia las 3 de la tarde.
Me despido de mis amigos pues cada uno lleva diferente destino, yo he de llegar al pueblo de Bolquere para mañana continuar el GR10 y este pueblo está bastante distante, unos 50 km más o menos a través de una carretera espectacular como ahora veremos.

Amigos senderistas por el GR107


La mejor opción es tomar el tren hasta Latour de Carol donde finaliza el servicio del ferrocarril (SNCF), desde allí tomaré un taxi hasta Bolquere. Pero ahora son las 3 y hasta las 5h30m no hay tren, así que me pongo en la carretera “a dedo” parándose varios coches que van a Andorra, este no es mi destino. Me digo, “para qué tanta prisa en llegar a Bolquere, la jornada ya está hecha, que más da llegar a las 5 que a las 8?” Entro en el bar del Hotel du Puymorens donde solamente están las dos señoras mayores que lo atienden, escuchando la radio algo aburridazas, una de ellas chapuerrea algo de mi lengua así que ya tenemos entretenimiento hasta las 17h30m en que llegará el tren. Un par de cervezas, un buen bocata de queso y un cafelito me reponen las fuerzas, no así el confort, pues la ropa sigue húmeda y con la puerta del bar abierta de par en par me pone a tiritar. Entre la charla, las cañas y el bocata se me pasa el rato en un suspiro, incluso el sol quiere lucir sobre las laderas de las montañas, síntoma de que las predicciones meteorológicas acertaron en esta ocasión, mañana por tanto hará un día espléndido.
El tren (bus) llega puntual a las 5h30m tomando la carretera de ascenso al Col du Puymorens que curva tras curva, a cual más cerrada, gana altura hasts casi los 2.000 m de altura. Antes de llegar al Puerto, una desviación a la derecha, entra en Pas de la Casa (Andorra). Desde la altura del Port du Puymorens los panoramas son fantásticos, lástima no poder parar para contemplarlo todo con detalle. El Val d´Ariege que dejamos, el Val de Querol, cuyo río es afluente del Río Segre, por tanto del Río Ebro y las laderas del Puig Carlit (2.921 m), ahora cubiertas de nieve.

lHospitalet pres lAndorre


En el descenso cruzamos el pueblo de Porte Puymorens donde el GR7 y el GR107, que pasan por la Portella Blanca y se dirigen hacia el Estany de Lanos en las laderas del Puig Carlit y Puig de la Grava por donde tenía yo que haber continuado, de haber sido otras las condiciones meteorológicas.
Estoy entrando, por tanto, en los Pyrenees Orientales y zonas completamente diferentes como comprobaré a continuación a las recientemente recorridas por el GR10.
El descenso termina en Latour de Carol donde se unen las dos vías férreas, la francesa y la catalana siendo una continuación de la otra. En la propia estación de ferrocarril, mientras espero el taxi que me llevará a Bolquere, conozco la existencia de una curiosa línea férrea francesa llamada “Le trein Jeune”, se trata de un tren turístico que une Perpignan con Latour de Carol pasando por preciosos valles en un recorrido que debe ser inolvidable.
He podido percibir ese profundo cambio al cruzar el Port de Puymorens, la vegetación es la típica mediterránea, las construcciones de las casas de los pueblos de piedra, el clima, etc. etc. todo indica que lo que veré en los próximos días nada tiene que ver con l´Ariege.
La amable joven de la estación de ferrocarril de Latour de Carol llama un taxi para que me traslade a Bolquere y así dormir confortablemente en el Hotel la Pradella (lapradella@wanadoo.fr) donde debo ser el único huésped. El hotel es nuevo y muy bien acondicionado, supongo aprovecha la temporada veraniega y la invernal del esquí, por tanto ahora hay un paréntesis, por eso la falta de clientela. El taxista que me traslada desde Latour de Carol me cobra 50 Euros, algo caro para los km recorridos, no más de 30, por tanto me siento algo estafado, en fin.
He podido contemplar en su conjunto la Cerdanya, el Cadí-Moixeró, Puigmale, etc. etc. lugares ya bien conocidos cuando circulé por el GR11, el atardecer es todo un espectáculo de luz y color.
Datos GPS: Distancia recorrida 17,4 km. Tiempo en movimiento 4h48m. Tiempo detenido 45m. Tiempo total empleado 5h38m. Media en movimiento 3,6 k/h. Media total 3,1 k/h. Desnivel acumulado 1.935 m.