PERALEJOS DE LAS TRUCHAS - VADO DE SALMERÓN Kmts. 40

Día 27-3-97. Retomo, después de un año, el GR 10, habiéndome propuesto terminarlo algún día. Después de éstas jornadas tendré los comienzos y finales mucho más cerca de casa, tanto desde Madrid como de Salamanca y Candelario.

Estrecho del Horcajo

En esta ocasión me ha traído mi hijo Alberto, estamos en Semana Santa, hasta el Puente del Martinete y a las 8,30 de la mañana hemos comenzado a caminar. Alberto me ha hecho compañía durante una media hora. De madrugada ha caído una buena helada, todo está blanco además de una temperatura muy baja. A partir de media mañana la temperatura va subiendo, poniéndose agradable, incluso llegando a hacer un sofocante calor en las horas centrales del día.

Covachas de Buría

La primera parte, según voy río abajo, es muy escarpada, las paredes hacen el eco del agua del río dando la impresión de que el agua baja por dentro de las paredes. Esta zona del Alto Tajo es muy espectacular y agreste, conformando profundos cañones y violentas hoces. El colorido de las aguas es fantástico, a veces azul y otras verde intenso, realmente hermosas. Este año baja bastante caudal de agua. Entre Peralejos y el Puente del Martinete había muchas tiendas de campaña, tanto las tiendas como los coches totalmente blancos por el hielo.

Hoyo de la Parra

Hacia las 10 llego a la Laguna de Taravilla y algo más adelante un salto de agua a la salida de una vieja presa, es el Salto de Poveda, al haber mucho caudal la cascada es espectacular. A partir de éste punto la senda abandona el cauce del río y sube hasta un alto collado, es el Collado Somero, desde donde hay magníficas vistas de todo el Cañón del Tajo.

Laguna de Taravilla

Casi todo el trayecto lo he hecho a través de pistas forestales, frecuentadas por coches levantando enormes polvaredas y un ruido infernal. Es una lástima que no se haya establecido ningún tipo de control de entradas, esta agresiva masificación provocará daños irreparables al entorno. A partir del collado, la senda se dirige al río Cabrillas, afluente del Tajo. Cuando comienzo, ahora por una senda menos transitada, la ribera del Cabrillas, alcanzo a 4 chicos de Madrid que trataban de vadear el cauce del río.

Salto de Poveda

El agua está tremendamente fría, en el punto donde me tocaba el agua daba la impresión de que tenía cortadas las piernas. Continúo con los 4 chicos hasta la Fuente la Reina, aquí se quedan ellos y sigo solo, no parece que estuvieran muy ágiles.

Cruce del Río Cabrillas

Por esta zona no hay nadie, por tanto mucho más agradable, al final de la pista, casi en el punto donde el Cabrillas se encuentra con el Tajo, hay un bonito lugar de acampada con mucha sombra y praderas. Ahora tomo una senda que comienza un fuerte ascenso para remontar un cortado y salir al Puente de Peñalén, que cruza el río Tajo.

Puente de Peñalén

Al lado del río, en una pradera, me tomo un descanso para almorzar, son las 2 del mediodía. Cuando estoy terminando llegan los 4 chicos de Madrid, yo continúo en solitario. Tomo de nuevo la pista por todo el cauce del río, ya no la abandonaré hasta el Puente de San Pedro, eso será mañana a media mañana.

Comienzo a ver montones de gente acampada, por supuesto, también montones de coches. En la Fuente de la Toba, donde hay un nacimiento de agua con abundantísimo chorro, lleno la cantimplora y continúo río abajo.

Peña Horadada

Todo está saturado de gente, parece una romería, parrilladas, futbol, griterío, etc. Hacia las 6,30 elijo un lugar solitario para montar la tienda, en poco rato se hará de noche. Mientras la monto, un enjambre de mosquitos me asalta, así que me apresuro a terminar porque me acribillan. A las 7,30 me acuesto, de vez en cuando pasa algún coche que me despierta. De madrugada noto mucho frío, cuando me levanto a las 6,45, la tienda está blanca de la escarcha.