ANDORRA (LES ESCALDES) – REFUGIO MALNIU (MERANGES) Kmts. 27

Día 17-9-96. Anoche llegué desde Madrid, en autobús, a las 9,30, aquí en Andorra hace una temperatura extraordinaria, casi veraniega, el cielo estrellado, la ciudad está mucho más tranquila que la vez anterior, a finales de julio. He pasado por la comisaría de Policía para intentar obtener información de la salida de la ciudad hacia el Coll de Vall Civera, pero nada que hacer, cerrado, curiosamente nadie de guardia. Me he vuelto a hospedar en el Hotel Florida, la joven de recepción me ha facilitado unos planos, además el joven que está de guardia por las noches, que es aficionado al Mountain Bike, también me añadió más detalles de la zona que tengo que recorrer, sobre todo el punto de salida de la ciudad.

Refugio Fontverd

He descansado muy bien y a las 7 estaba dando cuenta de un extraordinario desayuno, además de abundantes provisiones facilitadas por la atención especial de mi amigo y viejo conocido el guarda de noche del hotel. A las 7,30 cruzo de Andorra la Vella a Les Escaldes, antes de terminar la calle principal para tomar a la derecha el Barranco de Madriu, aún de noche, dos fogonazos como flases iluminan los alrededores, no entendía de donde procedían. A los pocos segundos un largo y atronador sonido, preludio de la tormenta que se avecinaba. Al finalizar Les Escaldes, tomo contacto con las señales del GR 7 en una calleja a mano derecha, según subo, muy inclinada y que da inicio a una senda o camino empedrado muy bien acondicionado y agradable. El prólogo de los relámpagos continúa con truenos fuertes y secos, retumbando por todo el valle, inmediatamente comienza a llover con intensidad. Se cubre todo, a medida que asciendo pierdo de vista Andorra-Escaldes cubierta por oscuras nubes.

Hacia el Coll de Val Civera

Al cabo de media hora estoy empapado, el Río Madriu baja turbulento, señal de fuerte lluvia en las alturas. Me imagino esta senda en un día claro, caminando entre la sombra del hermoso bosque, acompañado del sonido del torrente y los pájaros revoloteando en las ramas de las hayas y acebos, además de la hermosa vista de la ciudad abajo en el valle, en fin, otra ocasión será, no todos los días tenían que ser soleados, hermosos y agradables. Cruzo el Poblet de Ramió (abandonado), en algunas zonas tienen instalados unos contenedores para la basura de los campistas con unas argollas especiales, que supongo retiran con helicópteros, pues están dispuestos para ser evacuados de forma directa, sin que los aparatos tengan que tomar tierra.

Ascenso a Calm Colomer

Siempre bajo la constante lluvia y poco antes de Ramió, la variante del GR 11 que sube al Port de Perafita, asciende por la derecha, abandonando el Río Madriu, para ascender por el otro barranco paralelo. Aquí en Ramió confluye el GR 11 que viene de Encamp, a través del Estany de Engolasters, con el GR 7 que yo he seguido desde Les Escaldes. Hacia las 10 llego al Refugio Fontverd, donde varios cazadores juegan a las cartas al calorcito de la chimenea. A los cazadores también los suben en helicópteros, el día convenido les regresan a recoger y bajarles de nuevo. Vaya comodidad. Me seco un poco y hago una breve parada, el refugio está muy bien preparado, tienen hasta licores, como se lo pasan los cazadores. En un momento parece aclarar, salgo fuera y veo con sorpresa que las cumbres, a partir de 2.400 mts. están cubiertas por una capa de nieve, la temperatura comienza a descender. Hay una pareja de jóvenes, que han dormido en una tienda de campaña, están haciendo en círculo el recorrido Encamp-Vall Civera-Esparvers-La Llosa-Perafita-Encamp, pero parece que no tienen mucha prisa en comenzar a andar.

Portella de Calm Colomer

Al cabo de media hora retomo la senda, ya no llueve, pero no significa que sea definitivo. Sigo ascendiendo por el valle, cruzándome con dos chicos franceses que han hecho noche en el Refugio de L´illa, dicen que han pasado mucho frío. Antes de llegar a dicho refugio, hay otro llamado Dels Orris, muy bien preparado, como todos los que he visto en Andorra. Los picos nevados los tengo cada vez más cerca, la temperatura baja cada vez más. Tomo contacto con los primeros lagos (estanys), a las 12 llego al Refugio de L´illa bajo el lago del mismo nombre, sigue lloviendo, a ésta altura (2.500 mts.) es agua-nieve, hago una breve parada y continúo hasta el lugar donde el GR 7 se dirige hacia el norte, yo sigo el GR 11, que en 5 minutos culmina su paso por el Principado de Andorra en el Coll de Val Civera, a 2.550 mts. de altura, para penetrar de nuevo en la provincia de Lérida. Toda esta zona está cubierta por unos 5 cms. de nieve. Inicio un fuerte descenso hacia el torrente de Vall Civera, que luego se convierte en el Río de la Llosa. Esta parte, al estar muy alejada de núcleos urbanos, está muy solitaria y sin rastro humano, solo algunas cabezas de ganado pastando tranquilamente. El descenso lo hago muy rápido, como sigue lloviendo y está todo cubierto, ni siquiera puedo hacer alguna foto, de tal manera que a la 1,30 me planto en la Cabaña dels Esparvers, una vieja choza para una emergencia.

Descenso a Engors

Al lado hay montada una tienda de campaña, pero nadie por los alrededores. En el Refugio de L´illa había un libro para registrar los mensajes o comentarios, ayer por la tarde dos chicos catalanes de Molins de Rey, muy religiosos por cierto, estuvieron allí a las 4,30. Continúo la senda hacia el Refugio de Malniu, sigue lloviendo, a partir de 2.500 mts. está cubierto de nubes y por supuesto nieve, según las señales, la senda inicia el ascenso por un valle a la izquierda en dirección norte, al cabo de unos 45 minutos, bajan 3 personas, el primero, que es guarda forestal, me dice que voy por mal camino, las señales que sigo corresponden al GR 107, que se dirige a cruzar el cordal hacia Francia, el GR 11 cruza el río y asciende rápidamente, pero mucho más abajo. El guarda me acompaña hasta el punto de la bifurcación, la señal indicadora, situada en un panel de madera, está rota en el suelo, por ésa razón no la vi. Si hubiera consultado el mapa de la guía me habría dado cuenta, pero como llovía y no me imaginaba que esto pudiera ocurrir, iba confiado, está visto que he de ir con el mapa en la mano. El guarda me asegura que no hay ningún paso difícil, que lo debo intentar, a pesar de la nieve, de otra manera tendría que dar un rodeo enorme. El ascenso se hace muy difícil, al fuerte desnivel se añade la falta de señales indicadoras, en algún momento estoy tentado a desistir y bajar a una pista para llegar al primer pueblo. Finalmente, el amor propio y la fuerte convicción de que todo se puede superar, continúo y me presento en la Portella de Calm Colomer a 2.700 mts. de altura, luciendo un espléndido sol y con extraordinarias vistas, además de cerca de 10 cms. de nieve. Puedo incluso hablar con casa por teléfono.

Meranges - Estany de la Tartera

Hacia mi espalda el cordal de separación con Andorra, hacia el norte el que separa de Francia, a la derecha la Sierra de Calm Colomer, bastante suave y llana, abajo y por los cuatro puntos los correspondientes valles muy verdes y húmedos. Un grupo de sárrios huye asustado por mi presencia. Me acerco a la otra vertiente para ver el descenso y aparece una pareja de jóvenes que está terminando el ascenso por el otro lado, se trata de Adam y Judit, con los que charlo un rato intercambiando información que cada uno tenemos de la zona recorrida y así saber con más precisión adonde nos tenemos que dirigir. Hago la bajada hacia el Circo de Engors muy rápido y sin titubeos, la información de Adam me ha sido muy útil, bordeando varios lagos. Enfrente, haciendo frontera con Francia, hay un escarpado pico que destaca, es el Pic de la Bressole, a su derecha, separado por una canal, el Puig Pedrós, punto culminante de toda ésta zona con 2.911 mts. En medio del circo, en una explanada está el Refugio de Engors, que por cierto está muy bien, incluso tiene instalada una emisora para emergencias, el acceso es a través de una larga senda desde Meranges, por tanto está muy limpio y sin señales humanas alrededor, cosa poco frecuente. Continúo por la falda sur del Puig Pedrós, a una altura de 2.300 mts. entre un bosque de pinos, teniendo a la derecha el profundo barranco del Río Durán. Por momentos la temperatura es agradable, hacia las 4,30 me paro a comer algo, el abundante desayuno dio buenos resultados, al lado de una enorme cascada. Al poco rato se nubla, comienza a llover de nuevo, apuro el paso, ya tengo ganas de llegar al Albergue de Malniu. En la collada doy vista al Lago de la Tartera, a su lado el Refugio y fin de la pista que viene de Meranges. A las 6 entro en el Refugio, hay unas 6 chicas muy jóvenes que han pasado aquí un par de días, entre ellas hay una que es mayor y norteamericana (Liza) con quién tengo ocasión de charlar en inglés, casi no habla español. Me paso más de dos horas a la chimenea, tratando de secarme, estoy empapado. A las 8 vienen a buscar a las chicas. El albergue es libre, duermo en una litera de madera, algo dura, pero estoy cansado y aunque no duermo bien, lo importante es descansar. Fuera hace un viento fuerte y muy frío, pero ha despejado, hay un cielo estrellado que es una maravilla, si no fuera por el frío me estaría contemplándolo un buen rato, al fondo, en el valle, se ven las luces de los pueblecitos. La quietud sólo se interrumpe por el fuerte viento y los cencerros de las vacas que pastan en los alrededores.