19 PUENTE DEL ARZOBISPO-VALDELACASA DE TAJO 31k
Día 15-02-2020. Al descender del bus de SAMAR en Puente
del Arzobispo a las 10h20m me está esperando Pedro el dueño de la Casa
Rural de Valdelacasa de Tajo donde me alojaré esta noche, me hace
entrega de las llaves de la casa, me da las instrucciones pertinentes
y me indica su interés en acompañarme durante este primer
corto tramo fuera del itinerario del GR113 en que pretendo visitar algunos
lugares interesantes que precisamente él mismo me ha aconsejado
puesto que están muy cercanos a la ruta.
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Desfiladero del Arroyo del Pedroso |
Así pues sobrepasado el soberbio Puente del Arzobispo
sobre el Río Tajo y bajo espesas y húmedas nieblas, dejamos el coche
en el punto donde tres caminos toman diferentes direcciones, el primero
está balizado por el GR119 Camino Real de Guadalupe,
el segundo a su derecha el que sigue el GR113 Camino Natural del Tajo y
el más
cercano al cauce del Tajo es el que seguiremos para
contemplar el profundo Desfiladero del Arroyo del Pedroso,
un tajo o garganta pocos metros antes de entregar sus aguas al Río Tajo.
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Garganta del Arroyo del Pedroso |
Son las 10h35m cuando iniciamos la andadura por un sendero entre
encinas y hierba bastante húmeda, el cauce del Tajo ahora
continúa
encajonado entre rocas de granito, un antiguo molino de agua se distingue
del otro lado, el agua salta por una balsa de uso del propio molino para
dirigirla hacia la rueda de molturar el grano, escuchamos el ruido del
agua al caer por la presa. En pocos minutos arribamos a un laberinto
de bloques de granito para descubrir, unos 40m abajo, el ruido de la
cascada del Arroyo del Pedroso que vierte sobre
un cuenco alisado en la roca, me dice Pedro que
desgraciadamente en esta ocasión no
lleva casi agua el cauce para lo que debería ser, me muestra una
foto realizada en marzo del año pasado cuando la cascada vertía
diría que veinte veces más agua que ahora mismo.
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Puente de los Molinos |
Descendemos con sumo cuidado por el laberinto rocoso, puesto que
al haber mucha humedad un resbalón podría resultar en un grave accidente,
hasta situarnos frente a la cascada, el lugar es muy bonito, rocas haciendo
equilibrios en la parte alta y otras alisadas por la erosión,
da la impresión de que el conjunto de bloques de granito han sido
repartidos por una mano anárquica como dados tirados al azar.
Disfrutamos un rato de este sorprendente paraje, Pedro decide
volver sobre sus pasos al coche, yo continúo cauce arriba por lo alto
del desfiladero que poco a poco se va suavizando para visitar otro viejo
molino y precisamente el Puente de los Molinos sobre
el propio Arroyo
del Pedroso que da acceso a otro viejo y derruido molino
de piedra.
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Ruinas del Castro Celta |
Para acceder al puente he de dar un rodeo puesto que aún el desfiladero
es muy escarpado así que accedo a una calzada empedrada que cruza
el bonito puente entrando en el viejo batán, el puente se conserva
bastante bien, de factura medieval y tres arcos asentados sobre el granito
del arroyo, la calzada de base empedrada también se muestra en
perfecto estado la parte de acceso al puente. A continuación asciendo
a derecho hacia lo alto de la loma denominada La Muralla que
separa el cauce de los dos ríos entre carrascas y rocas, desde lo alto contemplo
el cauce del Tajo y los posibles vados que la
fortaleza que voy a contemplar defendía en remotas épocas.
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Dehesas Extremeñas |
Entro dentro del recinto amurallado, naturalmente en ruinas,
pero aún
se pueden ver las murallas defensivas, puertas de entrada y aljibe interior,
fue un castro o asentamiento prerromano que en tiempos del Emirato
Omeya de Córdoba defendió el sur del Río Tajo ante
los avances de los cristianos. Las murallas exteriores aún permanecen
firmes considerando el paso de miles de años. Retorno sobre mis
pasos al Puente de los Molinos y a continuación, por el Camino
de Ojaranzo, paso frente a una granja ganadera atravesando
verdes pastizales bajo encinares para enlazar con el itinerario
del GR113 cuando
son las 12h35m.
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Cordal de Las Villuercas |
Voy cruzando zonas adehesadas conde rebaños de vacas pastan a
placer en las verdes praderas entre encinares cuando de nuevo me encuentro
con el cauce del Arroyo del Pedroso ahora
menos agresivo y con menos caudal y sin puente alguno para
su cruce,
busco un punto
en que pueda
pasar al otro lado sin necesidad de meterme en las frías aguas
consiguiendo que una rama de encina me permite apoyarme y llegar al otro
lado sin mojarme los pies. Un grupo de unas 15 ciervas cruza a corta
distancia internándose en el encinar fuera de mi alcance. Las
flechas blancas del itinerario del Camino de Guadalupe aparecen
pintadas en los troncos de las encinas, a partir de estos
puntos seguirán
el mismo itinerario que el GR113 durante
varios kilómetros.
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Vieja encina |
Ha salido el sol con lo que la temperatura asciende vertiginosamente
a 18 grados, diría que calurosa, he de quedarme veraniego, a las
13h hago un receso y comer un trozo de queso, frutos secos y una naranja
a la sombra de una encina, se está maravillosamente bien en este
campo tan verde animado por cucos, perdices y abubillas, nada que ver
con la gran ciudad, contaminación, ruido y vida frenética,
aquí parece que el mundo se ha paralizado, como si hubiera un
solo habitante sobre la tierra.
Poco a poco me voy acercando al cordal montañoso de Las
Villuercas y Guadalupe dejando
atrás las estribaciones de los Montes
de Toledo, Sierra de Altamira,
hacia el norte destaca el Macizo
de Gredos con poca
nieve en sus cumbres de la ladera sur. Continúo por camino terrero
hasta cruzar una carretera siguiendo el Camino de las Grullas aún
en la amplia Comarca de La Jara desde
doy vista al pueblo de Villar
del Pedroso donde entro a las 15h5m, en el bar
de la plaza me tomo un refresco y me enrollo con el dueño y un matrimonio, la charla gira sobre
la caza, los alrededores, Guadalupe, las
sierras que rodean la zona, etc. etc. Antes de las salida
del pueblo
paso por la
puerta de una casa
con bonita fachada antigua, tiene un cartel en la pared
donde se lee “Esta
casa fue una antigua hospedería donde durmió en Abril del
año 1.477 la Reina Doña Isabel y en abril de 1.525 el Emperador
Carlos V en su viaje a Guadalupe”.
En la salida del pueblo un cartel del GR119 Camino de Guadalupe marca
50k al Santuario, sigo cruzando verdes
campos de cereales hacia el cordal de Las Villuercas a
través del Camino de los Huertos,
en un punto el GR119 gira a la izquierda
abandonando el camino que sigo, el GR113 penetra
en zonas de carrasca y encinas alguna cuyo tronco diría
que centenario por sus dimensiones, en una gran finca alambrada un enorme
rebaño de ovejas pasta acompañado de numerosos corderos
de pocos días. Sigo entre encinares hacia el norte cuando la tarde
comienza a declinar cuando doy vista al pueblo de Valdelacasa
de Tajo donde llego a las 18h, entro en la cafetería de las piscinas municipales
preguntando si puedo cenar mas tarde.
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Valdelacasa de Tajo |
Sigo cruzando todo el pueblo pues la Casa Rural El Quinto y Medio
(www.elquintoymedio.com),
donde me voy a alojar, está en el otro extremo. Pedro me
dijo que en remoto encendería la calefacción, por lo tanto está bastante
templadita. La casa está muy bien equipada y decorada con todas
las comodidades posibles, un acogedor salón donde puedo escribir
la crónica, ver la televisión si tengo tiempo, muy tranquila
sin ruido alguno que altere la tranquilidad de la tarde-noche. Finalmente
decido cenar de mochila, arreglarme como puedo sin tener que volver a
las piscinas puesto que ha anochecido, bajado la temperatura y aquí me
encuentro muy a gusto, además en la cocina hay café, colacao
y algunos dulces, suficiente con lo que llevo en la mochila.
Datos del GPS: Distancia recorrida 31k. Tiempo en movimiento 6h15m. Tiempo
detenido 1h5m. Tiempo total empleado 7h20m. Media en movimiento 5 k/h.
Media total 4,3 k/h. Ascenso acumulado 369m. Descenso acumulado 241m.
PERFIL DE LA JORNADA |
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