CÁSEDA – SOS DEL REY CATÓLICO – UNDUÉS DE LERDA Kmts. 36

Día 9-6-95. Después de un buen desayuno y haberme levantado a las 7,15, he liquidado la cuenta con la dueña de la fonda Imperio, me ha cobrado 1.900 pts. por cama, desayuno y varias bebidas, muy buen precio y mejor atención. Anoche me di una buena ducha con agua bien caliente, he dormido estupendamente bien. Siendo las 8 inicio de nuevo la ruta, volviendo hacia atrás por la carretera a Carcastillo para visitar la Ermita de San Zoilo, ayer la vi al pasar por delante en el coche del paisano y me gustó tanto que me prometí regresar a verla. Es románica y está emplazada en un bonito lugar al lado de un arroyo con chopos alrededor, para entrar a ver con detenimiento la portada, he tenido que meterme por debajo de una gran puerta de acceso a unas dependencias que más bien parecían unos corralones de ganado.

Aldea Medieval de Peña

Desde la Ermita de San Zoilo tomo un camino que, faldeando me lleva a Torre Peña, donde enlazo de nuevo con la Cañada de los Roncaleses, esta senda que parte de la Ermita, comunica la Cañada de los Salacencos (Valle de Salazar) con la de los Roncaleses. Ayer tarde un gran rebaño de ovejas viajaba en dirección norte, hacia el valle de Salazar. También en algunos momentos he seguido las señales blanca y roja de un GR sin saber de donde vienen ni adonde van. La aldea o Reserva medieval de Peña no la he visitado en esta ocasión, lo he hecho en otra, la he dejado a la derecha a una media hora de camino. Es un pueblo abandonado en un alto con buenas defensas, un gran castillo en la parte más alta y por donde llega un camino una gran puerta con defensas, es un lugar amurallado y con un gran cortado alrededor que haría difícil su asalto, es el ultimo reducto navarro en el límite con Aragón. Torre Peña es una gran finca particular muy bonita con una hermosa casona restaurada y modernizada con grandes jardines alrededor, sin embargo la Cañada tiene derecho de paso a través de la finca. A partir de aquí tomo la carretera que se dirige a Sangüesa, hacia el norte, teniendo como punto de referencia la Sierra de Leyre, también, algo más hacia el oeste he visto sobresaliendo la parte más alta de la Higa de Monreal por detrás de la Sierra de Izco. Un coche me toca la bocina y para a mi lado, es el paisano que ayer me llevó a Cáseda, venía de Sangüesa con su esposa e hija, nos alegramos de vernos de nuevo.

Santuario de Valentuñana

Hoy hace también un hermoso y despejado día, a medida que entra la mañana el calor es más fuerte, hacia las 11 llego a Sangüesa, hago una breve visita a una ermita que hay a la entrada, luego una vuelta por el centro, sus hermosas casonas blasonadas con soportes en los salientes de los tejados en maderas talladas, muy bonitas, iglesias y calles con el ir y venir de gentes a media mañana, me agrada estar un rato en el ajetreo y bullicio, después de pasar varios días en la soledad de los campos y montañas, pero al cabo de un rato estoy deseando de nuevo dejar los ruidos y el jaleo urbano. Comprando algo de vino para la comida en la Cooperativa Vinícola, el encargado me indica un camino para ir directamente a Sos del Rey Católico por el acueducto y así evitar la carretera con su tráfico y curvas, me ahorro más de 4 kilómetros. Impresionante obra el acueducto, salva un gran barranco tomando enorme altura, paso por debajo y por un puente cruzo el río Aragón para dirigirme hacia Sos a través de sembrados, teniendo el pueblo enfrente. Veo a lo lejos el trazado de un camino que asciende al pueblo, resulta ser una hermosa calzada, que siendo medieval, me atrevería a buscar su origen romano. La calzada me introduce, a través de una puerta de piedra, en el recinto medieval de uno de los pueblos más bonitos que he visto, está ubicado en lo alto de un cerro en la ladera norte de la Sierra de Peña, con murallas defensivas y torreones almenados, todo conservado en su origen medieval.

Sos del Rey Católico

Las callejuelas muy estrechas los tejados de sus grandes casonas parece que se juntan unos con otros, las calles solitarias en un día de diario me permiten disfrutar a placer del recorrido. Busco un lugar donde comer, para después seguir disfrutando de este magnífico y hermoso pueblo, que situaré entre los 10 más bonitos de España. Me recomiendan la Fonda Fernandina, donde la especialidad es la comida casera y a precios modestos, un grupo de altos jefes del ejército, un trío de viejecitas y alguna otra mesa ocupada indican de la fama del lugar, además de la excelente atención, mereció la pena la comida y el plácido descanso. Tengo la intención de ir a dormir a Undués de Lerda, así que me transformaré por unas horas en peregrino. He visitado la iglesia y charlado un buen rato con el cura, luego he subido al castillo desde donde hay buenas vistas de los alrededores, en dirección a Undués hay un monasterio, a unos 800 mts. de Sos y con acceso a través de una bonita calzada. Es el Santuario Mariano de Valentuñana, que así se llama, solamente pude visitar la iglesia y los bonitos jardines llenos de flores que hay a la entrada, fuera estaba un monje, supuse, pero no era muy simpático y colaborador. Al poco rato comenzó a llover y la tarde se ponía muy oscura, salí rápidamente en dirección a Undués que está a unos 10 kilómetros por carretera. Sigo viendo las balizas roja y blanca, son del GR 23 Altas Cinco Villas, según me indica el encargado del Albergue de Undués, siendo un recorrido por todo el Valle de Onsella. Sigo las marcas que aparentemente llevan mi mismo destino, cortando las curvas de la carretera en algunos puntos, haciendo más agradable el viaje. La lluvia era tormentosa y se limitó a cuatro gotas, sin embargo hacia el Este, hacia San Juan de la Peña, debió ser muy fuerte estaba todo negro. Llego a Undués de Lerda, punto de paso del Camino de Santiago viniendo desde Jaca, siendo las 8, la tarde algo nublada y fresca.

Undués de Lerda

El encargado del Albergue, que a su vez regenta el único bar del pueblo, me lleva al edificio del ayuntamiento, una vieja casona restaurada y muy bien acondicionada, en la planta alta es donde se ha habilitado el Albergue, habitaciones de 4 literas con todas las comodidades posibles, buenos servicios con agua caliente, etc. Estoy solo pero me indica el encargado que para el fin de semana lo tendrán todo lleno, supongo vendrá alguna excursión. Me he aseado y estoy en el bar, pero la verdad, con lo bien que comí en Sos, con cualquier cosa me arreglo.