LA SEU d´URGELL – TUIXENT Kmts. 26,5

Día 7-10-99. He pasado toda la noche en el tren Madrid-Lléida, luego un autobús me ha dejado en La Seu d´Urgell pasadas las 11,30 de la mañana, dedico un rato a visitar la catedral, por fuera y por dentro, es del Siglo XII, un románico muy sobrio y austero, estilo Lombardo, en el interior hay un numeroso grupo de franceses recibiendo las explicaciones pertinentes. Después de una larga caminata por el barrio antiguo y visitado los jardines del Palacio Episcopal, vaya como vive el señor obispo, bajo hasta la ribera del Segre para cruzarlo por el Puente de la Palanca.

Conjunto de la Seu d´Urgell

Me tengo que desprender de ropa, el calor comienza a ser fuerte, es un día espléndido, diría que la época más bonita para visitar el Pirineo es el comienzo del otoño, se respira una especie de tranquilidad, la atmósfera es limpia y pura y aunque por las noches la temperatura baja muchísimo, durante el día no llega a sobrepasar niveles desagradables. Todo conserva el verdor permanente, los árboles comienzan a amarillear, dándole al ambiente un hermoso colorido.

Tomo una pista a la izquierda que se dirige al Barranco de Casanoves para, enseguida, comenzar el fuerte ascenso por un estrecho sendero y remontar una loma por la izquierda del barranco. A medida que asciendo el esfuerzo es muy fuerte, así que a los pocos minutos sudo por los cuatro costados. Según tomo altura tengo una perspectiva completa de La Seu d´Urgell y sus alrededores, el Valle del Segre, los contrafuertes norte de la Sierra del Cadí y las altas cumbres de Andorra.

Coll de Creus - Cumbres del Cadí

Aunque las lluvias de las pasadas semanas no han debido ser muy intensas, todo está muy verde y hay setas por todos lados aunque muy deterioradas, me voy encontrando con mucha gente recogiéndolas, algunos vehículos con cajas llenas. Como se me ha olvidado llenar el bidón del agua y he sudado mucho, tengo una tremenda sed, un paisano bebe de una botella al lado de una furgoneta, así que el buen hombre me invita a buenos tragos de la fresca y rica agua, se lo agradezco con el alma.

La señalización del GR está bastante bien, aunque en algunos puntos da lugar a despistes, desde luego nada que ver con la profesionalidad en la balización de los senderos de Aragón. Dejo a mi izquierda, algo más abajo, la aldea de Bastida d´Hortons, estoy tentado a bajar a hacer acopio de líquido pero desisto, no me convence bajar y volver a subir con la inclinación que hay.

Riu de Bona-Ascenso al Coll de Bancs

Durante un buen rato transito por pistas de tierra pero al cabo de un par de horas éstas terminan y se convierte en estrecha senda entre pinos, boj, rebollo y carrascas, en algunos puntos esta senda está empedrada, por tanto interpreto que es muy antigua y en tiempos muy transitada. A partir de los 1.200 mts. de altura el terreno se transforma en una arena roja compacta que no permite la vegetación, los torrentes arrasan los barrancos erosionando mucho el terreno, al no haber tierra no hay absorción de humedad. En uno de estos barrancos muy profundo ha desaparecido la senda y hay un sólido puente de madera, según indica un letrero construido por la Escuela Taller de La Seo, agradecimiento pues para el costoso trabajo hecho en un lugar tan remoto. A las tres en punto llego al Coll de Creus (1.460 mts.) habiendo ganado un desnivel de 800 mts., no está mal. Desde este punto hay buenas vistas, hacia el este, del cordal principal del Macizo del Cadí con cumbres por encima de los 2.000 mts. (la máxima altura de éste macizo es de 2.648 mts.). Atrás, en un barranco, antes de llegar al collado, he podido beber agua fresca y llenar el bidón, así que hacia las 3,30, descendiendo de dicho collado, me paro a almorzar. Al sol hace calor y a la sombra me quedo frío, por tanto no estoy mucho tiempo, enorme diferencia de temperatura.

Descenso a Fórnols

Paso cerca de una pequeña aldea, Adraén, la dejo a unos 500 mts. a mi izquierda, algo más abajo, para de nuevo continuar por el precioso caminito hacia el fondo del Río de Bona, todavía afluente del Segre. El punto de cruce del río es un bello lugar rodeado de praderas, álamos y fresnos amarillos, además de zarzas llenas de zarzamoras en su punto, no resisto la tentación de comer un buen puñado.

Desde el fondo del barranco he de ganar nuevamente 200 mts. de altura para arribar al Coll de Bancs, punto de cruce de carreteras, Seo de Urgell-Lavansa-Tuixent, pasa algún coche y la gente me mira con curiosidad, más tarde me los volvería a cruzar, me saludaron amistosamente. Este Macizo del Cadí forma parte del Pre-Pirineo, continuado hacia el este llega a la Collada de Toses, por su parte norte es muy escarpado, sin embargo por el sur es algo más suave. Hacia las 4 inicio el descenso del collado para dirigirme al pueblecito de Fórnols que está colgado en una loma, sus casas hechas de piedra, muy bonito, aunque me llevaré un recuerdo algo amargo.

Descenso a Fórnols

Como son las 5,30 y tenía la intención de pasar aquí la noche, pregunto a un paisano, me indica que en el único bar-restaurante del pueblo, casi deshabitado por cierto, tienen habitaciones, toco al timbre, sale una señora y me dice que todo lo tiene ocupado, mentira puñetera, las luces interiores están apagadas, no hay ningún coche en los alrededores, etc. lo que ocurre es que para un solo cliente no se quiere molestar, me dice que a poca distancia, en el camino a Tuixent, hay un camping, me asegura que tienen habitaciones y que no tendré problemas. Al cabo de unos 4 kmts. llego al camping, está cerrado, de habitaciones nada de nada, que cara más dura la señora. Desciendo hacia el punto donde está el camping que es donde se une el Barranco de Cornellana, que viene por la izquierda, con el Río de Lavansa, hay también un gran Molino. Son las 6 y aquí en los valles comienza a oscurecer con rapidez, así que hasta Tuixent hay unos 6 kmts., no me lo pienso dos veces, a toda máquina para Tuixent, como el camino es bastante llano y no hay dificultades, a las 7 doy vista al pueblo.

Tuixent

Otro bonito pueblo, muy parecido a Candelario, enclavado en un valle rodeado de grandes montañas y con típicas construcciones con balconadas de madera, callejuelas estrechas y bonitos parajes a cualquier lado que mires. Tomo habitación en la Fonda Custodi regentada por una señora mayor y una ayudante algo más joven, después de asearme salgo a dar una vuelta por el pueblo, no hay casi nadie pero se nota que en verano debe ser muy frecuentado, hay algún otro restaurante, bar y alguna tienda. Según me indican, viene mucha gente de visita los fines de semana, sobre todo en invierno pues al llegar las nieves, el entorno blanco es especialmente bonito, lo he comprobado al ver unas fotografías. La temperatura ha bajado más de 10 grados, así que, a pesar de que no hay calefacción en la habitación, me tapo hasta las orejas, a los pocos minutos estoy durmiendo profundamente.