CHELVA – REQUENA Kmts. 45.

Día 5-3-95. Me he levantado a las 7 de la mañana, prefiero madrugar pues no sé que sorpresas me depara el día, lo que si me he propuesto es estar en Requena a las 7,30 de la tarde para coger el Auto Res para Madrid. Después de tomarme un buen café en la cafetería de la esquina, me dirijo hacia el Río Tuejar, que es donde me ha dicho el encargado del hostal, ha visto las señales del GR.

Puente del Reatillo sobre el Río Tuejar

Ha sido también una oportunidad para patear la parte judía y mora de la ciudad, con sus callejas estrechas y pintorescos rincones, a esta hora de la mañana están desiertas. Por fin he llegado al río, es un lugar de esparcimiento con merenderos, bancos, etc. he visto una señal blanca y roja pero no la continuación. En este lugar hay por lo menos 5 posibles rutas, voy recorriendo una por una, así que por fin la última es la correcta, las señales están muy deterioradas. Total que después de casi media hora de entretenimiento orientativo y siendo las 8 inicio el camino por la orilla izquierda del río Tuejar entre pequeñas fincas agrícolas donde se cultiva el olivo, vid, almendras, etc. típicamente mediterráneas.

Al cabo de media hora aguas arriba, llego a un bonito puente, que bien pudiera ser de origen romano, con muchas reparaciones, es del estilo del Tajo de Ronda, salvando las dimensiones. Tanto a la entrada como a la salida hay una senda empedrada que sube y baja en cortas lazadas, el puente es solo peatonal y para animales, por su estrechez ni siquiera un carro de tracción animal sería capaz de cruzarlo.

Puente del Reatillo sobre el Río Tuejar

Continúo siguiendo bien las marcas de la senda en un largo recorrido, unas veces a través de caminos rurales, otras por barrancos secos, siempre ganando altura suavemente, hasta llegar a la Fuente de Bercuta, desde donde tengo buenas vistas, hacia atrás, de Chelva y la peña donde se sitúa la ermita de las Nieves. Una vez superado un alto, paso a la depresión del río Turia cruzando la abandonada aldea de Bercuta.

Ahora puedo imaginar el profundo cañón que forma el río, enfrente hay unos enormes paredones que conforman las Hoces del Turia. El descenso al cauce se hace por una estrecha senda en interminables revueltas, poco a poco voy descubriendo lo impresionante del paraje.

Rústico puente sobre el Turia

Una vez en el cauce del río he de cruzarlo a través de un puente digno de las películas de aventuras, de alambre con traviesas de madera, muchas de las cuales se han perdido dejando a descubierto el fondo, que aunque no es de gran altura la caída al agua significaría un buen chapuzón en las frías aguas. A cada paso se cimbrea como un columpio. Una vez ganada la otra orilla tomo una carretera que asciende a conectar con otra en un hermoso lugar. Estas carreteras son del servicio de mantenimiento de la presa de Benagéber. El hermoso lugar al que llego es una cueva subterránea que al derrumbarse las paredes exteriores ha dejado al descubierto parte de las formaciones calcáreas del agua en su caída suave pero constante en miles de pequeños chorros y que al quedar al descubierto han formado una amplia zona húmeda con mucha vegetación y un delicioso murmullo del agua.

Rústico puente sobre el Turia

Hay un indicador de madera del GR señalando tiempos y distancias entre tres puntos, la que yo sigo y una tercera a la presa de Benagéber. Por esta zona las señalizaciones son bastante buenas y recientes. Continúo el ascenso por estrechísima senda al lado de las cavidades de los paredones, para al cabo de unos quince minutos llegar a una planicie donde se asientan unas rústicas edificaciones, que dan la impresión de ser aprovechadas para guardar el ganado y estar habitada alguna en el verano, el lugar se llama Barchel. Al final de otra subida hay otra señal indicadora, al Albergue de las Lomas 4,30 horas y al pueblo de Benagéber 30 minutos. Como son ahora las 11,30, decido tomar la segunda opción, con la primera no sabía qué pasaría después del Albergue de las Lomas, así que me decido por lo seguro. Como llevaba un pequeño plano hecho sobre un mapa, me sirvió de mucho, de otra forma no hubiera tenido punto de referencia. Llego al pueblo de Benagéber, que es un pueblo construido para sustituir al original que quedó inundado por las aguas del pantano del mismo nombre sobre el río Turia, me tomo una cerveza en el bar y aprovecho para informarme de mi próximo itinerario.

Hoces del Turia
Hoces del Turia

Con la ayuda de los paisanos, tomo una pista que me lleva en línea recta hasta el cruce con una carretera que cruza la Sierra del Negrete, para continuar por la misma en dirección a Requena. Esta carretera no tiene nada de tráfico, en dos horas solamente vi dos coches, después de cruzar 4 o 5 pueblos medio deshabitados llego a Requena a las 5,30 de la tarde. Los últimos 7 kmts. me llevó un simpático paisano en una vieja furgoneta. Toda esta zona, que se sitúa entre la Sierra del Negrete por la derecha y la Sierra de la Atalaya del otro lado, además de otra sierra a continuación de la Atalaya y el lecho del río en el valle, 1º pequeña rambla y luego río del Reatillo girando hacia el norte en dirección a Chera para ir a encontrarse con el Turia, se cultiva la vid dentro de la denominación de origen “Utiel-Requena”.

Chelva

Una vez en el lugar donde hace la parada el autobús, me dispongo a comer, hasta ahora y sospechando que me faltara el tiempo, no lo había hecho aún. El coche de Auto Res llega puntualmente y a las 11 de la noche estoy en Madrid.