SOLSONA – ESTACIÓN FC SANT PERE SALLAVINERA Kmts. 38

Día 9-10-99. Después de desayunar y pagar la cuenta, abandono el Hostal Crisami siendo las 8 de la mañana, compro pan y algún dulce en una panadería, rodeo Solsona y la abandono por la carretera a Torá, la mañana es agradable aunque las nieblas la hacen algo húmeda.

El Solsonés-Al fondo el Pre-Pirineo

Sigo por la carretera durante unos 5 kmts. afortunadamente a estas horas de la mañana no hay nada de tráfico, paso varias masías donde los perros no dejan de ladrar en cuanto notan mi presencia. Abandono la carretera hacia la izquierda por un camino que va paralelo a una pista, he de cambiarme de calzado, la alta hierba está muy húmeda y me pongo perdido hasta las rodillas.

Entro en la zona arrasada por el tremendo incendio que asoló estos parajes el verano de 1998, durante todo el día he de sufrir con la vista de los terrenos arrasados, pinares, arboledas, pastos, todo calcinado por las llamas, incluso profundas raíces de grandes pinos fueron quemadas bajo tierra. Según me indican en algún pueblo, antes del incendio era un verdadero vergel por donde paseaban, cogían setas, había vida en los bosques y alrededor de los pueblos y masías se podía contemplar la naturaleza en su máximo esplendor.

Monasteri de Pinós

Ahora por el contrario, todo es desolación, muerte y tragedia, muchos de los vecinos no volverán a ver la recuperación del entorno. Casi se les salían las lágrimas cuando me contaban como vivieron la tragedia, las llamas acercándose a sus casas y masías, impotentes ante tal desastre.

Panorámica desde el Monasteri de Pinós

En algunos puntos tengo que saltar los troncos de pinos quemados, abrir y cerrar verjas, por tanto termino como un carbonero, la mochila negra, las manos, ropa y hasta la cara tiznados. Algo más de las 11 llego al Santuari de la Mare de Deu del Miracle, hay varios edificios reconstruidos y la propia iglesia también reconstruida, la imagen de la Virgen es muy venerada en toda la zona, lo demuestra la enorme cantidad de reliquias y agradecimientos que hay en un apartado de la iglesia, todo lleno de fotos, imágenes, cartas, postales y otras demostraciones de fe en curaciones y otros favores recibidos.

Ascenso a la Obaga de Prades

En un banco a la puerta de la iglesia me paro un ratito para recuperar fuerzas y comer el riquísimo dulce comprado en Solsona. Continúo por la carretera hacia el pueblo de Su, pequeña aldea en medio del terreno calcinado y polvoriento. Antes de llegar al pueblo hay una especie de oasis en medio de la desolación, un bosquete ha sido salvado del incendio, se trata de La Carral, una zona con alguna colonia infantil de verano y que afortunadamente me permite comprobar como era la zona antes del desastre.

Turó de Boixadors

Entre Su y el Monasteri de Pinós la senda discurre por una polvorienta pista durante unos 6 kilómetros que se me hacen muy monótonos y pesados, por el polvo, el calor y la desolación alrededor. A la 1,15 arribo al Monasteri de Pinós, está situado en una zona bastante elevada con relación a los alrededores, 900 mts. de altura, por tanto con espléndidas vistas de los alrededores, sobre todo por el lado suroeste, hacia la comarca de La Segarra.

Como hay un rústico comedor, atendido por una simpática señora, me dice que la comida está lista si lo deseo, naturalmente que comeré caliente, unos macarrones y chuletas de cordero que me comeré con verdadero apetito y tranquilidad. Al final el comedor termina llenándose, a través de una polvorienta pista llegan varios coches y un montón de gente dispuesta a comer en tan solitario paraje.

Castell de Boixadors

Hacia las 2,30 continúo la marcha, ahora con grandes dificultades, las señales del GR han sido borradas y además la construcción de pistas o ampliación de las anteriores ha modificado la estructura viaria de tal forma que me resulta muy difícil orientarme, aunque mi dirección sea al sur. Durante casi una hora ando medio perdido, preguntando primero a un motorista que también estaba, como yo, perdido y luego a un matrimonio en una furgoneta, total que al final estaba en la buena dirección y volvieron a aparecer las balizas del GR cerca del pueblo de Prades.

Descenso a l´Anoia

Después de cruzar una carretera comienzo a subir a una loma desde donde puedo volver a contemplar el bosque de pinos en su estado natural, por tanto de nuevo el canto de los pájaros y la vitalidad de los árboles, es la Serra de Castelltallat, punto donde abandono de la provincia de Lleida para penetrar en la de Barcelona.

Destaca enfrente el Castell de Boixadors con una esbelta y fortificada torre redonda, a su lado el Coll del Castell donde llego cerca de las 5 de la tarde, comenzando el descenso hacia l´Anoia para llegar a la estación de ferrocarril de Seguers-Sant Pere Sallavinera pasadas las 5,30 de la tarde. Como es una especie de apeadero sin estación y el próximo tren para Lleida pasará a las 8,30, decido tomar uno con dirección a Barcelona y aquí a las 10 de la noche el tren directo con literas para descansar durante toda la noche, que me llevará a Madrid donde llego a las 7 de la mañana.

Turó y Castell de Boixadors