03 CAMPO LAMEIRO – SOUTOMAIOR 36k

Día 17-04-2024. Hoy será un día muy emocionante al transitar el sendero por varios puntos realmente impresionantes como veremos a continuación. Después de dormir a pata suelta durante casi 9 horas, me levanto relajado con mi cuerpo dispuesto a abordar cualquier reto que se presente, así que ya desayunado, a las 8 en punto viene Jose con su taxi para descenderme los 6k hasta el comienzo de la ruta cerca de la Central Hidroeléctrica Cerdedo donde tomo un sendero entre el bosque que en pocos minutos me desemboca en la calzada romana que desciende a cruzar el cauce del Río Lérez que baja con mucha fuerza.

Calzada romana


El puente romano es una preciosidad y el entorno no digamos, puente de un solo ojo que se apoya en las firmes rocas de granito del estrecho cauce donde rugen las aguas del Río Lérez que cruzará hasta Pontevedra para entregar sus aguas en la Bahía, esto en su corto tramo desde aquí puesto que la distancia es realmente muy corta. Las riberas cubiertas de espesa vegetación y lanchares graníticos por donde fluyen las impetuosas aguas, el verdor de todo alrededor es ahora un verdor sorprendente, algo más arriba, en al cauce del río, hay varios molinos hidráulicos que realizaron una labor muy importante hace muchos años, han quedado como reliquias para el recuerdo.

Puente romano sobre el Río Lérez


Del otro lado del puente tomo hacia mi derecha por una senda pero al instante me doy cuenta que mi ruta sigue por el lado contrario a través de otra senda muy similar, con la base empedrada en ascenso y mucho agua en el curso, tengo algunas dificultades para continuar puesto que algunas variantes de la propia senda giran hacia otro destino, finalmente, insisto, con algunas dificultades, consigo llegar a una corredoira, como no, con fuerte curso de agua hasta entrar en la aldea de Outeiro que cruzo hasta desembocar en la carretera N-541 que cruzo tomando un camino agrícola en ascenso entre el bosque hasta arribar a la aldea de Cuspedriños donde altero la paz pues un grupo de perros ladran como condenados en la calle.

Sendero de ascenso a Outeiro


Poco antes de llegar a Cuspedriños he tenido algunas dificultades en un corto tramo entre paredes con mucha maleza, se me hace muy complicado el avance, además con alguna zona embarrada, finalmente llego a la carretera PO-232 donde tres señoras parlotean animadas, les pregunto por que están tan abandonados los caminos cercanos a la aldea, me contestan que aquí llueve mucho y los matorrales crecen diariamente. Como consecuencia del tormento, decido seguir el curso de la carretera durante un tramo hasta enlazar nuevamente con el itinerario algo más adelante. Sigo pues el asfalto durante un par de kilómetros sin que pase ningún vehículo hasta el punto donde vuelvo a enlazar con la ruta.

Foxo do lobo


Un sendero me desciende hasta el Foxo do Lobo, un cercado de piedra donde dirigían los lobos y allí los ejecutaban, considerando que antiguamente el lobo era un animal considerado un depredador de los animales domésticos, ovejas, vacas, caballos, ete. Etc. por tanto era sacrificado a la menor oportunidad. En otros lugares incluso el lobo muerto era exhibido por los pueblos como trofeo y reclamando una colaboración espontánea para el cazador. El foso se conserva como una reliquia entre el bosque. Desde aquí, con algunas dificultades, el cruce de un arroyo, una alambrada y finalmente un sendero que ha desaparecido entre la vegetación. Asciendo a derecho hasta una pista ganadera.

Puente sobre el Almofréi


Por la pista avanzo ahora con energía durante un largo tramo hasta Coto da Torre (550m), un cerro elevado desde donde doy vista a Pontevedra y la bahía, el viento arrecia con fuerza aquí arriba. Inicio el descenso con cierta rapidez hasta la aldea de Rascadería donde llego a las 12h25m.

Puente romano sobre el Río Almofréi


Abandono A Xesteira cruzando la carretera PO-233 siguiendo por un sendero entre casas de recreo para cruzar el Río Almofréi a través de un antiguo puente cubierto por grandes losas de granito, continúo por un precioso sendero empedrado en ascenso, más adelante vuelvo a cruzar dicho Río Almofréi, por un moderno puente elevado sobre el cauce, más adelante paso frente a un antiguo molino y el cementerio de la aldea Almofréi donde hay una enorme plataforma circular de cemento, como si fuera un helipuerto o un parking, luego entenderé la razón de este gran aparcamiento pues la abundancia de visitantes estará asegurada en otros momentos, hoy seré el único visitante.

Puente romano y cascadas en el Almofréi


El camino que sigo entre el bosque advierte que está prohibido el paso de cualquier tipo de vehículo, solamente podrán seguir peatones y ciclistas, así que me están diciendo de lo que se trata. De pronto aparece un puente romano de un solo ojo en el espectacular estrechamiento del Río Almofréi donde las cascadas producen un ruido ensordecedor, vierten las furiosas aguas en varios planos a cual más espectacular, posiblemente estos días sean los más propicios del año para contemplar semejante espectáculo que disfruto en la soledad de este impresionante lugar.

Impetuosas cascadas del Río Almofréi


Son las 13h30m cuando tomo el camino empedrado en ascenso hasta tomar una pista forestal en el lugar denominado O Catadoiro donde se están apilando troncos de eucaliptos para su transporte, sigo la pista forestal para cruzar varias aldeas, luego una carretera local me lleva hasta Vilarchán, este lugar es más que una aldea puesto que se han construido muchas casas recientemente de muy buen porte, ajardinadas y con apariencia de ser segunda vivienda veraniega, son las 14h30m, para mi sorpresa al doblar una esquina y desembocar en una carretera, me encuentro en una terraza de un bar, diría que es la primera ocasión de entrar en un establecimiento para degustar una fría cerveza pues ya notaba una cierta deshidratación.

Cascdas del Almofréi


Es un establecimiento muy pequeño, en una mesa del rincón hay cuatro clientes que miran con sorpresa a este senderista sudoroso, entre ellos el dueño del bar que rápidamente se levanta y sirve una cerveza bien tirada que me sabe deliciosa, una tapa y la señora de la cocina aparece curiosa también por saber quien es este caminante peregrino?. Los cuatro únicos clientes del establecimiento, me dicen, componen la “Peña los 4 caralleiros do amor” que estaban algo aburridos y ahora este senderista está dispuesto a animar el cotarro como es su costumbre puesto que poco le falta para enrollarse, solo un par de preguntas de los paisanos y ya estamos metidos en buen ambiente en el cual me paso media hora en que el sol está muy rabioso.

Bahía de Pontevedra


Continúo la ruta cruzando urbanizaciones en la ladera de la Serra da Fracha hasta llegar, a las 16h10m, a la Capilla de Cristo Rey desde donde doy vista a la Bahía de Vigo y el Puente de Rande, sigo la pista forestal hasta entrar en la aldea de Comboa para cruzar el Río Verdugo por el puente moderno pues desde aquí tengo mejor perspectiva del bonito puente medieval a pocos metros ahora que el sol lo ilumina completamente, son las 18h20m.

Puente medieval sobre el Río Verdugo


Continúo por la carretera PO-244 hasta el Concello de Soutomaior (Casa do Concello) pues justo enfrente se ubica el edificio donde tengo reservado alojamiento en un apartamento, Patricia me atiende amablemente, el lugar está muy bien, confortable, acogedor, muy bien decorado, bonitos muebles, abuhardillado, cómodo y mucha tranquilidad. Dormiré y descansaré adecuadamente.
Datos del GPS: Distancia recorrida 36k. Tiempo en movimiento 8h52m. Tiempo detenido 1h37m. Tiempo total empleado 10h29m. Media en movimiento 4,7 k/h. Media total 4 k/h. Ascenso acumulado 983m. Descenso acumulado 1.066m.

PERFIL DE LA JORNADA