02 VILADESUSO – NIGRÁN 25,7k

Día 4-07-2023. Una vez desayunado, abandono Viladesuso después de una noche de descanso absoluto, 8 horas de sueño profundo, tapado puesto que la temperatura exterior era demasiado fresca además sin ruido alguno, necesitaba recuperar la falta de sueño puesto que ayer tuve que madrugar demasiado con el fin de llegar a tomar el vuelo de Iberia de las 7h25m, por estas fechas hay mucha actividad viajera. Ahora como nuevo para abordar el primer día de ruta completa. Sigo pues el Camino Portugués por la Costa que en realidad es la misma ruta costera que tenía previsto realizar, seguramente continuaré como peregrino puesto que está perfectamente balizado, voy con absoluta confianza.

Por la corredoira


La mañana, igual que ayer, fresquita y agradable, de momento los montes no permiten que el sol ilumine esta parte de la costa, mejor para disfrutar de este hermosa y fresca mañana. Lo mismo que ayer, el amplio arcén amarillo de la carretera me permite ir confiado, a tramos tomo un camino más bajo, cerca de la costa, para retornar al arcén, de pronto al lado de un coche en la carretera sale un intenso humo negro, no sé si sale del coche o es en el bosque al lado, según me voy acercando veo que el coche está ardiendo, su dueño al lado sin saber lo que hacer.

Vehículo y bosque ardiendo


Al llegar a su altura explotan las ruedas delanteras pues el motor está ardiendo, salen unas llamaradas impresionantes, camino deprisa por si explota el depósito de combustible, el dueño está llamando por teléfono pues las llamaradas han prendido los árboles del bosque, esto se pone feo, en pocos minutos suenan los bomberos que comienzan a apagar el fuego, el tráfico se ha interrumpido. Yo sigo mi ruta, de vez en cuando vuelvo la vista atrás, parece que han controlado el incendio del bosque, el coche quedará destruido por completo. Continúo por el arcén hasta un punto donde hay una variante del camino que asciende al Alto do Facho (430m) a través del GR58 dando un gran rodeo ascendiendo casi a su cima por el Parque Cabo Silleiro, su faro y las baterías de costa que veré desde abajo.

Cabo Silleiro al fondo


Paso frente a numerosos negocios arruinados, hoteles, restaurantes, alojamientos, etc. que debieron surgir cuando se organizó este Camino Portugués, solo que no debieron salir las cosas tan bien como esperaban, ahora solo quedan las ruinas, solo han sobrevivido unos pocos que supieron adaptarse a las necesidades de los peregrinos. Sobresale, en las laderas del monte, el Hotel Talaso Atlántico con elegantes instalaciones y jardines, naturalmente no están diseñados para peregrinos, sus precios no son adaptados para los caminantes que más bien están “muy limpios” en general.

Faro de Cabo Silleiro


En algunos puntos del arcén hay grupos de 3 o 4 vehículos aparcados, son percebeiros que veo entre las rocas, donde baten las olas, con sus clásicos ganchos y redes para abordar las arriesgadas faenas. Paso bajo el Faro Silleiro y las bocas de los cañones de costa que sobresalen de las troneras, fueron las defensas de la Gran Ría de Vigo. Doy vista a las Islas Cíes y la Península do Morrazo al fondo, aquí cerca la Ría de Baiona, hacia sus playas me dirijo.

Islas Cíes y Península do Morrazo


Durante un trayecto voy detrás de una peregrina que camina con cierta lentitud, luego en Baiona tendré ocasión de saludarla nuevamente. Al dar vista al Parador de Baiona y sus murallas, me encuentro con un paisano, Lino, con quien me enrollo un rato de charla, a él también le atrae la oportunidad de hablar con un peregrino pasajero, así que le pregunto sobre lo que vemos en la distancia, un edificio muy elevado que hay al lado de la carretera y que sobresale por su altura en contraste con las construcciones modestas en los alrededores, me dice Lino que ha estado dentro del edificio puesto que fue carpintero y trabajó allí, me cuenta que pasó mucho miedo por los movimientos de la construcción. Realmente es una aberración haber permitido semejante engendro en esta bonita costa.

Parador Nacional de Baiona


Poco a poco me voy acercando a Baiona, a las 11h30m, veo que hay un sendero por debajo de las murallas del Parador Nacional por donde la gente pasea con mucho interés y relajadamente, allá voy pues un paisano me dice que hay buenas vistas de la bahía, Islas Cíes y la Ría de Baiona además se llega al puerto y playa además del centro de la villa. Se denomina Paseo Monte Boí, muy bonitas vistas de la ría, playas y el conjunto de la ciudad, al final el puerto deportivo y la entrada al parador que he visitado en varias ocasiones anteriores.

Puerto y playa de Baiona


Entro en la oficina de turismo a pedir algún mapa del Camino Portugués y luego intento conseguir unos bastones para caminar puesto que la ruta entre Vigo y Redondela tiene algunos desniveles y los bastones me harán falta, voy al albergue de peregrinos por si tienen alguno, me dice el encargado que hace unos días tenía varios que habían dejado los peregrinos, pero ahora no, así que me dirijo a una tienda de deportes a comprar un par de ellos. Al salir del albergue me encuentro con la peregrina que caminaba con cierta pausa y saludé en el camino, se trata de Caroline, viene de USA y la pobre está algo cansada, hemos charlado un buen rato para animarla a continuar.

Marismas del Puente de A Ramallosa


En la salida de Baiona hago una corta parada en un bar a tomar algo fresco y un par de pinchos con los que quedo arreglado hasta la cena. Continúo la ruta bordeando las Marismas del Puente de A Ramallosa en cuyo parque hay una cafetería donde se está deliciosamente, un helado y un café me saben a gloria en este agradable y fresco lugar donde circula una brisa marina viendo las garzas blancas pescando, que más se puede pedir a las 14h30m.
Continúo por el parque caminando al lado del agua como en un sueño hasta arribar a la enorme Praia América, he dejado a mi izquierda O Monte Lourido rodeado de lujosas residencias ajardinadas. Ahora a las 15h10m contemplo el gran arenal cubierto por mucha gente tomando el sol, yo con canas de llegar al Hotel Holiday donde tengo reservado alojamiento, está algo alejado de la playa, mejor, menos ruidos, a las 15h50m entro en el hotel que está estupendo, ubicado en una zona de casas de recreo ajardinadas muy tranquilo el ambiente, todo un acierto y con un precio muy económico, lo disfrutaré a tope.

Praia América


A última hora de la tarde bajo a la zona cercana a la playa a cenar en medio del mogollón de gente que viene de la playa y se concentran en las heladerías, cafeterías y terrazas con precios bastante elevados, luego vuelvo al hotel a descansar y prepararme para la siguiente jornada de ruta.
Datos del GPS: Distancia recorrida 25,7k. Tiempo en movimiento 6h. Tiempo detenido 1h50m. Tiempo total empleado 7h50m. Media en movimiento 4,3 k/h. Media total 3,3 k/h. Ascenso acumulado 51m. Descenso acumulado 67m.

PERFIL DE LA JORNADA