ALDEA DEL CANO – CÁCERES Kmts. 23

Día 16-11-93. Después de un buen desayuno y siendo las 8 me dirijo, igual que ayer por la tarde, hacia Aldea del Cano, pero al llegar a la entrada de la Dehesa de Bencáliz, una señora está esperando el autobús para dirigirse hacia el norte, como éste pasará en breves minutos, decido aprovechar y hacer los 3 o 4 kmts. cómodamente.

Castillo de las Herguijuelas de Arriba

A las 9,30 comienzo a andar en Aldea del Cano volviendo de nuevo a cruzar la C.N. y retomar la calzada en una bonita mañana otoñal muy soleada y con los campos llenos de rocío. Ahora cruzo la Dehesa de Garabato con su esbelto castillo a mi derecha y a unos 500 mts. pero bien visible en un alto, también algo destartalado. Aunque no hay restos de la Calzada, ésta se aprecia perfectamente por el recto trazado, esta zona es bastante llana.

Castillo de las Herguijuelas de Abajo

Cuando voy cruzando la Dehesa de las Herguijuelas oigo un ruido de motor, una avioneta de dispone a aterrizar en medio del campo, cuando llego al lugar resulta ser un pequeño aeroclub con un hangar al lado, la avioneta a tomado tierra. Al otro lado de la C.N. y a un kilómetro de distancia de la Calzada se sitúa el bonito y bien conservado Castillo de las Herguijuelas, también en ésa dirección, más al norte, unas antenas de radio en un alto y más al fondo, a unos 10 kmts., el Puerto de las Camellas entre dos montes.

Puente sobre el Río Salor

Sigo adelante cruzando la Dehesa la Pizarra y enseguida otro grandioso puente romano que salva el Río Salor, hermoso puente que no se ha salvado de los ataques de los “vándalos”, enormes losas de los laterales han sido tiradas al cauce del río con el claro propósito de la destrucción gratuita, aún deberán pasar cientos o miles de años y éste bonito ejemplo de la ingeniería romana servirá para el cruce del Salor.

Puente sobre el Río Salor

En Valdesalor pueblo que tiene el aspecto de la concentración de épocas recientes, me paro a tomar una cerveza y hacer un pequeño descanso antes de afrontar el ascenso al Puerto de las Camellas, que aunque no es muy pronunciado sí requiere un pequeño esfuerzo. A partir de Valdesalor la calzada cruza la C.N. hacia su derecha donde están construyendo una gasolinera, continuando en paralelo hasta P.K. 221, punto donde la C.N. conforma varias curvas para salvar el puerto. La calzada lo asciende directamente aprovechando la ladera de la izquierda y cruzando de nuevo la C.N. cuando ésta vuelve a retorcerse al descender el puerto. A lo lejos aparece Cáceres y en primer término, a mi izquierda el Campamento militar de Santa Ana, ahora la calzada va directamente a la ciudad. A medio camino un rebaño de ovejas y como siempre los mastines que vienen a recibirme amablemente. Según he leído el nombre de Cáceres ha estado envuelto en la polémica sobre cual de los dos enclaves romanos corresponden a su origen, por un lado Norba Caesarina o Castra Caecilia, hay partidarios que defienden cada uno de los dos asentamientos, unos con razones de peso, testimonios, descubrimientos, etc.

Cáceres

Después de casi dos días en la soledad de las dehesas extremeñas, ahora entro de nuevo en la civilización, con sus ruidos, prisas y agobios. Tomo hospedaje en el hotel Meliá y me dedicaré a hacer una calmada y productiva visita a la ciudad, es día de diario y casi no hay nadie por la parte vieja, lo aprovecharé muy bien. A las 2 entraba en Cáceres, he cruzado la parte vieja y directamente a la plaza y hotel. Después de asearme y cambiarme de ropa, como ha sido un día caluroso he llegado en pantalón corto y camiseta, la gente del hotel me miraba con cierta curiosidad. El hotel está ubicado en una gran casona o palacio restaurado, muy bonito y con bien cuidadas instalaciones. Sentado en una terraza de la plaza me he tomado un bocadillo y una cerveza, a continuación la pausada visita a la parte antigua, Palacios, museos, fortalezas, estrechas calles, etc. que agradable poderse sentar al sol en cualquier rincón y contemplar tranquilamente los monumentos. He estado en la cafetería de mi amigo Juan, donde hemos podido charlar un buen rato tomándonos un vino, luego apareció su esposa Jaquelin añadiéndose a la charla un ratito. Como esta noche hay un partido de fútbol, de cierto interés, las calles han quedado desiertas muy pronto, así que después de cenar me he ido a dormir muy temprano.