P.K. 231 (CAÑEDO) - ZAMORA Kmts. 43

Día 4-3-94. En esta etapa también cuento con la agradable compañía de mi amigo Celestino. Hemos contado con la amable colaboración del párroco de la iglesia de San Marcos de Salamanca que nos ha trasladado hasta el P.K. 231 en la C.N. 630, donde nos ha dejado a las 8,15 de la mañana.

Por las Tierras del Vino-Zamora

Hoy hace un día mucho más agradable que la etapa anterior, cielo despejado y la temperatura ideal para caminar. Durante un par de Kmts. hemos continuado por la Cañada de Extremadura, ahora volvemos a seguir las flechas amarillas del Camino de Santiago, para continuar por la C.N. otros dos kmts. y a continuación seguir por la izquierda una pista durante 3,5 kmts. hasta la alquería de Izcala, donde los romanos asentaron la Mansión Sabariam, casi en el límite provincial con Zamora. La pista que seguíamos cruza la C.N. hacia la derecha en el P.K. 240 y continúa paralelamente a ella hasta El Cubo de Tierra del Vino en la provincia de Zamora, a la salida del mismo hacemos una pequeña parada y un ligero almuerzo. A partir de aquí ya no volveremos a tomar contacto con la C.N. hasta pasada Zamora.

Río Duero y Zamora al atardecer

Durante un largo recorrido vamos al lado de la vía férrea en línea recta y por zonas muy planas, algunas muy verdes y algún bosquete de robles, mucha tranquilidad solo acompañados por el canto de los pájaros, a la altura del P.K. 249 abandonamos la vía del tren hacia la izquierda por una pista de tierra y que a veces quiere parecerse a la calzada romana por su perfil recto y anchura precisa. Unos metros antes de entrar en el pueblo de Villanueva de Campeán, el camino pasa por la puerta de un viejo Monasterio en un lugar llamado La Pradera, éste se encuentra muy derruido y deteriorado. En Villanueva, estando próxima la hora de la comida, compramos una botella de vino para, algo más adelante comer en el campo, hay buena temperatura.

Zamora-Portada de Iglesia

Continuamos hasta una vaguada muy agradable donde nos paramos a comer la merienda, a mí el vino no me gustó nada y a Celestino le sentó fatal, debía ser muy fuerte supongo hecho de forma casera. Seguimos hacia Zamora siempre por zonas muy planas y bastante aburridas, no hay nada que destacar, pasamos cerca de algunos pueblos, tanto por nuestra izquierda como por la derecha, hasta que desde un alto y siendo cerca de las 6 de la tarde divisamos al fondo la ciudad de Zamora. Llegamos oscureciendo y siendo las 7, pasamos por la ribera del Duero donde debió situarse el puente construido por los romanos y del que no queda nada. Aquí estuvo ubicada la Mansión Romana de Ocelo Duri. Cruzamos por uno más moderno y nos dirigimos a la estación de autobuses, Celestino tomará uno para Salamanca y yo Auto-Res para Madrid, para la próxima etapa que iniciaremos aquí, haremos una breve visita a la ciudad.